La Paz

Información adicional

  • DodgerBlue: tbg-dodgerblue

El cineasta Tony Peredo, mi hijito Sebastián y yo estamos sentados en el patio trasero de mi casa. Sebastián dice: “Mi primo Sergito viajó con su madre a La Paz. ¿Te acordás, papá, que nosotros también viajamos una vez a La Paz?? Fue hace muchísimo tiempo”. Yo digo: “Fue hace casi cuatro años. Vos tenías tres años. Fue tu primer viaje en avión y te mostraste muy valiente. Me acuerdo de la terrible turbulencia. Había muchos pasajeros que gritaban y lloraban, pero vos estabas feliz. Me decías riéndote: ‘Mucho viento, papá, mucho viento’. Y al aterrizar dijiste: ‘Otra vez, otra vez’. Te divertiste un montón”. Mi hijito propone: “Vamos a La Paz. Quiero volver a La Paz”. Mi amigo Tony le dice: “Si querés, mi niño mágico, podés acompañarme. Probablemente, voy a tener que ir a La Paz este viernes, por trabajo”. Le pregunto al cineasta: “¿Vas a rodar una nueva película?”. Tony explica: “No, es algo que tiene que ver con la política. Uno de los candidatos en las próximas elecciones vio unos videos míos y quiere hablar. Ya hablé aquí con su entorno. Les hice una presentación poética de lo que pienso acerca de la política boliviana. Uno de esos tipos me dijo que con poetas no se ganan guerras. Le contesté: ‘Pero con poetas no mueren personas’.”. Le digo a mi mejor amigo: “Excelente respuesta”. Tony dice: “Te juro, Allart, escuchaba lo que decían y te imaginaba a vos riendo”. Comento: “Los políticos son diferentes. Es otro mundo”. El cineasta cuenta: “Me escucharon durante una hora. Y al final me dieron parte de la razón. Fue una sorpresa para mí. Ahora su líder quiere hablar conmigo en La Paz”. Sebastián dice: “Tío Tony, voy a ir con vos a La Paz. Conozco muy bien a La Paz. Estuve allí un día con mi mamá y mi papá, cuando tenía tres años. Ellos estaban con dolor de cabeza, pero yo no. A ellos no les gustan las montañas altas, pero a mí sí”. Tony le pregunta: “¿Qué te gustó más en La Paz?”. Mi hijito responde: “El teleférico, tío. Es como un helicóptero. ¡Genial! Vi los techos de todas las casas en La Paz. Y en los techos vi a mis amigas, las palomas”. Tony medita: “Me gustaría grabar un video desde el teleférico de La Paz”. Sebastián dice: “Yo te voy a ayudar. Yo conozco todas las líneas del teleférico. Y todas las casas y sus techos. ¿Y sabés, tío, que conozco todas las palomas? Nadie conoce a La Paz como yo. Mi papá no la conoce. No prestaba atención. Mi papá estaba con dolor de cabeza”. El cineasta concluye: “Te voy a necesitar en La Paz, niño mágico. Sos un poeta”.

Allart Hoekema Nieboer   MIGAJAS

Visto 762 veces