Santa Cruz de la Sierra
17 Abril 2018

Latinoamérica tiene una deuda clara en la lucha contra el cáncer y debe trabajar para mejorar la financiación y la profesionalización del personal de salud para un eficiente combate contra esta enfermedad, coincidieron varios especialistas.

“El reto es financiar el combate al cáncer como se hace con otros problemas más complejos y costosos. Entender que la atención debe ser integral y trabajar en la prevención y los factores de riesgo”, dijo el doctor Juan Vásconez, delegado de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Ecuador.

Durante el I Foro EFE de salud en Quito, titulado “Cáncer: retos, oportunidades y casos de éxito”, el especialista aseguró que los países en Latinoamérica tienen una deuda clara en todos los niveles de atención pues “en todos está la solución”.

Vásconez explicó que el problema del cáncer en la región está en crecimiento y los gobiernos no están dando una financiación adecuada para combatir este problema y mejorar el panorama.

“Es un problema que no está en la máxima prioridad de los gobiernos y por ello no ha tenido el nivel de financiamiento que se requiere”, dijo.

Refirió que, por ejemplo, en Ecuador la población sigue teniendo más del 50 % de gasto bolsillo en temas de salud.

En ese sentido, el ingeniero Wilson Merino, representante de la organización Acuerdo contra el Cáncer, aseguró que en el país andino el costo promedio por paciente anual en medicamentos es, en promedio, de 17.500 dólares.

Señaló que el problema es que este gasto se da en medicamentos que apenas logran prolongar la vida de los pacientes en 2,5 meses en promedio, pues al menos en Ecuador, no se tiene acceso a los medicamentos de vanguardia.

Asimismo, la doctora Tania Soria señaló que los médicos ecuatorianos “nos vemos con las manos atadas” pues muchas veces, los pacientes no tienen acceso a los medicamentos para tratar este padecimiento que representa la segunda causa de muerte en la región.

“Deberíamos tener mejores medicamentos para nuestros pacientes, los antiguos sirven, pero no son lo suficientemente efectivos como los innovadores”, argumentó la coordinadora del Programa de Posgrado de Oncología Clínica de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Central del Ecuador.

Los especialistas coincidieron en que otro de los graves problemas que vive la región es la falta de un diagnóstico oportuno, el cual responde a la falta de profesionalización del personal de salud.

“Hace falta la formación de profesionales, porque si no hay buenos profesionales para la detección oportuna del cáncer, los pacientes seguirán llegando en etapas cada vez más tardías”, advirtió el doctor Wali Mushtaq, jefe del servicio de oncología del Hospital Eugenio Espejo.

Al respecto, la doctora Soria dijo que es indispensable mejorar el tema de recursos humanos en el sistema de salud ecuatoriano, “pues actualmente somos entre 90 y 100 oncólogos cuando deberíamos ser, por lo menos, 500”.

Señaló que por ejemplo, el servicio de radioterapia en el país tiene una cobertura del 60 % “por eso es importante la educación, porque no estamos formando la cantidad de equipos de salud que se necesitan”, puntualizó.

Los especialistas destacaron que hace falta un visión integral y multidisciplinaria para el tratamiento adecuado del cáncer no sólo en Ecuador, sino en Latinoamérica.

“El reto es mirar al cáncer desde un punto de vista multidisciplinario y lograr que las instituciones sean más eficientes para evitar que pacientes lleguen en etapas tres o cuatro, cuando poco queda por hacer”, dijo Mushtaq.

Finalmente, Juan Vásconez señaló que se debe trabajar en la universalidad de los servicios, dejar a un lado la segmentación, además de buscar la optimización de recursos para “garantizar los derechos en función de los pacientes con cáncer”.

Redacción: Leo.com                                          

Fuente: EFE

16 Marzo 2018

“Tus mejores amigas, tus hijas y tus madres; somos como tú pero con células más raras”.

Así se describen Rachel, Deborah y Lauren, tres jóvenes británicas que tuvieron que lidiar con el cáncer en la treintena y ahora presentan juntas un podcast de la BBC llamado “Tú, yo y la Gran C”.

En sus entregas semanales abordan aspectos de esta temida enfermedad desde la experiencia personal, con honestidad y con mucho humor.

Estos son los cinco mitos sobre el cáncer que derribaron en su última charla, contados a través de sus citas.

Mito 1: siempre se te caerá el pelo

Deborah: Cuando me dijeron que tenía cáncer en fase 4 no dije “Dios mío, voy a morir”; dije “voy a perder el pelo”.

Rachel: Esa fue mi primera pregunta también.

Deborah: Un gran mito para mi sobre el cáncer es que no siempre pierdes el pelo. Depende de los medicamentos, y yo soy muy afortunada de haber conservado el pelo hasta ahora. Si cambio de medicinas quizás lo pierda. Pero no todo el mundo que tiene cáncer está calvo.

Rachel: Así me pasó a mí también. No es tan inusual. Yo uso algo que se llama un gorro frío que me ha ayudado a conservar el pelo.

Es un gorro que te pones en la cabeza y tiene algo refrigerante que enfría tu cuero cabelludo, así que evita que los medicamentos de la quimioterapia entren en las capas más superficiales de los folículos capilares.

Lauren: Yo también usé el gorro pero aún así perdí bastante pelo. Cuando me lavé el cabello por primera vez (después del tratamiento) literalmente se lo llevó el agua. Ese momento en el que ves cómo tu cuerpo se desmorona… es aterrador.

Pero a pesar de eso, tenía mucho pelo. Al salir de la ducha vi que tenía una zona calva en la parte de arriba de mi cabeza, pero lo demás seguía allí. Lo que pasa con el gorro es que se pega en algunas partes y en otras no. Durante mi tratamiento vi que me quedé bastante calva en la parte de arriba, por el medio. El resto del cabello se volvió más fino.

Mito 2: la gente joven no tiene cáncer

Lauren: A mí me apasiona este tema. Yo sentí desde el día en que me diagnosticaron, a los 31, que no hablamos de esta enfermedad de una manera abierta, normal. Y siendo joven, nunca estuvo en mi radar que debería preocuparme por algún síntoma, porque te sientes invencible. Caminas por la vida como si fueras superman o superwoman, ¿no?

Rachel: Nunca piensas que te va a pasar a ti…

Lauren: Nunca, es algo que le pasa a otra gente, ¿verdad? Pero sí, le pasa a la gente joven. A muchos los diagnostican. Hay como un vacío en el medio: hay muchas organizaciones de apoyo contra el cáncer para los niños y para los adolescentes y después todas las demás…

No es que sean para viejos, pero están orientadas a gente que está en una fase de la vida más avanzada y los desafíos son diferentes para las personas que tienen 20, 30 o 40 años.

Deborah: Y ese es el problema, cuando estás fuera del rango típico de edad, cuando no encajas en el molde de tu cáncer. En mi caso, tengo un cáncer que aparentemente los jóvenes no tienen.

Rachel: Según cifras de la organización británica de investigación Cancer Research UK, el cáncer ya no es solo una enfermedad para los mayores. Dicen que “uno de cada 10 nuevos casos de cáncer diagnosticados en el país son a personas de 25 a 49 años”. Y en este grupo de edad, hay el doble de mujeres que hombres.

Mito 3: todos los cánceres son iguales

Lauren: Hay tantos tipos y cada uno tiene sus propios nichos, sus cambios y sus mutaciones.

Rachel: Hay además distintos tratamientos, distintos tipos de quimioterapia y de inmunoterapia.

Deborah: Te acabas convirtiendo en un experto en tu propio campo, ¿verdad?

Lauren: Yo descubrí que la medicación que me van a dar, que me provocará una menopausia temprana, se la dan también a los pacientes de cáncer de próstata. Yo ahora estoy fascinada con la información sobre otros cánceres también.

Ojalá no tuviéramos que hablar de esta enfermedad, pero ahora cuando lo hago, sobre las distintas fases, sobre lo que me pasó a mí, sobre lo que hace cada medicamento, veo que estoy realmente fascinada con la información, es increíble. Tengo mucho respeto por la medicina y por todas las cosas nuevas que están averiguando constantemente.

Mito 4: hay una cura pero se está ocultando deliberadamente

Rachel: Esto es algo que odiamos todas, ese mito de que las grandes compañías farmacéuticas están escondiendo la cura para el cáncer porque no pueden sacarle rendimiento y no sé qué más… Creo que podemos decir que ninguna de nosotras se lo cree.

Lauren: Así es y te digo por qué. Suele ser la gente que no ha tenido cáncer la que expresa ese punto de vista. Cuando estás en una sala y te dicen que tienes cáncer, te tomas lo que sea que te den. Y yo sé desde lo profundo de mi corazón, que me trataron con los mejores medicamentos que me podían dar.

Deborah: Yo creo que los oncólogos son tan apasionados por lo que hacen que si hubiera una cura mágica harían lo imposible para dárnosla. Sí, el dinero forma parte de todo, pero ese es otro tema. Aquí estamos hablando de vidas humanas.

Rachel: La sola idea de pensar que toda esa gente que me trató, que trabaja en el sector cuidando de pacientes como nosotras y que están intentando mantenernos vivas, están, al mismo tiempo, escondiendo una cura y diciendo “No, voy a dejar que esta mamá se muera porque no estamos haciendo dinero” es ridícula.

Deborah: Más que que se esté ocultando deliberadamente una cura lo que pasa es que el elevado costo de las medicinas, y los recortes en la sanidad pública, tienen un impacto real sobre las vidas de la gente. Los tratamientos que recibes en la sanidad pública de Reino Unido son una lotería que depende del código postal de tu casa y del hospital que te toque.

Mito 5: el cáncer es una sentencia de muerte

Lauren: A mi me dijeron que “estoy curada” -lo digo entre comillas-, pero yo creo que recién ahora la gente está empezando a darse cuenta de que el cáncer en fase 4 no es necesariamente terminal. En fase 4 puedes pasarte la vida entera y puedes tener una buena vida.

Rachel: Dejemos claro que son dos cosas diferentes. El cáncer incurable en fase 4 no es lo mismo que el cáncer terminal.

Deborah: En mi situación mi objetivo es alargarlo tanto como pueda… ¡hasta que llegue una cura milagrosa! Seamos honestos, en algún momento los oncólogos, que no dan rodeos, tendrán que tener esa charla seria conmigo. Dirán “hemos hecho todo lo que podemos hacer”. Pero yo no quiero que nadie piense “tengo cáncer, automáticamente voy a morir”, porque la gente sí salta así de lo uno a lo otro. Aunque yo sí he perdido a gente que fue diagnosticada a la vez que yo y con el mismo tipo de cáncer. Eso sí lo he visto. Pero tenemos esperanza.

Redacción: Leo.com                   

Fuente: BBCMundo

12 Marzo 2018

Es probable que la próxima revolución en la detección de cáncer de mama venga de México, de la mano de un científico y emprendedor de 18 años.

Julián Ríos Cantú inventó EVA, un sostén con biosensores que detecta los cambios de temperatura en los senos y alerta de un posible cáncer.

El sostén está en fase de pruebas y Ríos y el equipo de su compañía, Higia, intentan sacarlo a la venta a principios de 2019, a un costo estimado de USD$120.

Julián Ríos explicó a BBC Mundo por qué se tomó la batalla contra el cáncer de mama de forma tan personal:

“Mi madre tuvo cáncer de mama en dos ocasiones. En la segunda vez, la mamografía no detectó un tumor en fase 3 y le tuvieron que hacer una doble mastectomía. Me di cuenta que los métodos de detección eran muy falibles y me dediqué a buscar otra solución”, cuenta.

En México, según los datos oficiales, el cáncer de mama representa el 19,4% de todos los casos, con una mortalidad de 14.6 por cada 100,000 habitantes. La mayoría de los casos se detectan en etapas avanzadas.

EVA, el sostén que inventó, está diseñado para usarse una hora a la semana y no es un reemplazo a los estudios clínicos, sino que es “una profesionalización de la autoexploración”.

Explica que la percepción que las personas tienen de su cuerpo es muy subjetiva. “Esta tecnología es objetiva, ya que con los sensores se detectan datos precisos, en este caso la temperatura”, dice.

Dice que al investigar sobre el cáncer en estudios científicos, supieron que los procesos inflamatorios aumentan la temperatura de los senos.

“Así que entrenamos a nuestros dispositivos con inteligencia artificial para detectar estos cambios y alertar que hay algún peligro“, explica el joven originario de Monterrey, Nuevo León, en el norte de México.

De acuerdo a sus pruebas y con una base de datos de unas 1.500 personas, EVA ha logrado detectar 89% de casos, a comparación del ultrasonido, con un 63%, dice.

EVA estará disponible en venta directa a las usuarias para que monitoreen sus resultados en sus teléfonos celulares. Además, Higia ha firmado convenios con instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social para que los usen en sus revisiones.

“Detectar el cáncer en etapas tempranas es vital para su rápido tratamiento y que se salven más mujeres”, dice.

Julián Ríos Cantú trabaja con su equipo en una lujosa oficina que les fue prestada como parte del Premio Nacional Estudiante Emprendedor, organizado por Entrepreneur’s Organization.

El gran salto para que su proyecto se convirtiera en una realidad fue cuando ganaron el concurso a nivel global en Alemania, el Global Student Entrepreneur Awards en mayo de 2017.

En la mayor competición mundial de emprendedores universitarios su proyecto fue el primero entre más de 700 de 52 países.

“Ahí fue cuando todos voltearon a vernos. Empezó a llegar inversión privada y grandes organizaciones se nos acercaron para hacer investigaciones clínicas. Ahora colaboramos con instituciones como la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford” dice.

Aunque no ha pasado mucho tiempo, ha quedado muy atrás cuando lo discriminaban por su edad.

“La primera vez que le llamé a un oncólogo, me colgó el teléfono. Me dijo que un niño no iba a decirle cómo hacer su trabajo”, dice Julián con una risa traviesa que deja escapar muy pocas veces. Casi siempre es muy serio y profesional.

“Mi madre está muy orgullosa de mí, pero también se preocupa. Trabajamos 14 horas al día y este emprendimiento ha tomado control de nuestra juventud“, dice.

El campo de los biosensores es tan joven que “no hay gente con experiencia. Nosotros somos la gente con experiencia“, asegura.

Aunque ahora están concentrados en la producción del sostén EVA, con la misma tecnología Higia planea otros dos productos a más largo plazo.

AQUILES, un tapete que ayudaría a medir el flujo de sangre en el pie diabético y prevenir amputaciones, y ADÁN, un inserto en la ropa interior masculina que funcionará igual que EVA para detectar el cáncer de testículos.

“Dicen que emprender es llegar en el momento correcto”, explica Antonio Torres, jefe de tecnología de Higia. Y agrega que hace apenas algunos años no existía la tecnología que hizo posible el sostén, como los sensores ni el material flexible.

“Nosotros tuvimos una serie de factores que se combinaron a nuestro favor. Nuestra edad, conocer esos materiales y querer luchar contra el cáncer de mama”, dice el joven de 21 años.

Redacción: Leo.com                   

Fuente: BBCMundo

 

25 Febrero 2018

Un estudio comprobó que las personas que consumen bebidas gaseosas frecuentemente corren un alto riesgo de desarrollar algún tipo de cáncer, en comparación con otras que no lo hacen, sin importar el peso que se tenga.

“Nos sorprendió descubrir que el incremento del riesgo de cáncer no era motivado completamente por la obesidad”, dijo Allison Hodge, del Consejo de Cáncer Victoria, institución que realizó la investigación junto a la Universidad de Melbourne.

El estudio analizó 3,283 casos de cáncer vinculado a la obesidad y halló que el riesgo de cáncer aumentaba con una mayor ingestión de bebidas gaseosas azucaradas.

“No fue el caso de aquellos que beben bebidas gaseosas dietéticas, lo que sugiere que el azúcar es un factor clave”, explicó Hodge, en un comunicado.

El colorante 4-methylimizadole que se usa en las bebidas gaseosas o los edulcorantes no parecen afectar la tendencia a contraer cáncer, según la investigación publicada en la revista Public Heath Nutrition.

El director ejecutivo del Consejo del Cáncer de Victoria, Todd Harper, dijo que estos datos dan más argumentos a quienes abogan por reducir el consumo de gaseosas con alto contenido de azúcar.

“Las bebidas azucaradas, incluyendo las gaseosas, son causantes de obesidad y aumentan el riesgo de 13 tipos de cáncer”, aseguró Harper, al subrayar que además estas provocan diabetes del tipo 2, enfermedades cardíacas y caries.

Redacción: Leo.com                   

Fuente: EFE

21 Febrero 2018

Un estudio científico realizado en Francia entre 105.000 personas vinculó el consumo de alimentos "ultratransformados", como las bebidas gaseosas y los cereales azucarados, al riesgo de cáncer.

La investigación, llamada NutriNet-Santé y divulgada el jueves, se basa en cuestionarios contestados en internet entre 2009 y 2017 por participantes con una media de edad en torno a los 43 años.

Un grupo de investigadores franceses y brasileños se interesaron por los "alimentos ultratransformados", que, según ellos, "contienen a menudo cantidades más elevadas de lípidos, lípidos saturados, azúcares y sales añadidas, así como una densidad más débil en fibras y vitaminas".

El estudio publicado en la revista médica British Medical Journal (BMJ) concluyó que "el consumo de alimentos ultratransformados está asociado a un riesgo más elevado de cáncer" en general (acrecentado de 6% a 18%), y de cáncer de mama (de 2% a 22%).

Los científicos constataron en ese grupo 2.228 casos de cáncer, de los cuales 108 mortales y 739 específicamente de mama.

Los alimentos sobre los cuales estimaron que hay un riesgo comprenden panes, dulces, postres, cereales, bebidas azucaradas, carnes transformadas (albóndigas, "nuggets", jamón con aditivos…), pastas y sopas instantáneas, platos congelados y en barqueta, etc.

En un editorial, el BMJ subrayó que el estudio solo propone una primera observación, que "merece una exploración atenta y más profunda".

"El vínculo entre causa y efecto está todavía por demostrar", según el Instituto Nacional de Salud y de Investigación Médica de Francia, que cofinanció el estudio.

Otros factores pueden entrar en juego, según la revista científica, puesto que "por ejemplo, el tabaquismo y una actividad física débil estaban mucho más extendidos entre los participantes que consumían una mayor proporción de alimentos ultratransformados".

Redacción: Leo.com                   

Fuente: isalud.com

21 Febrero 2018

Un estudio científico realizado en Francia entre 105.000 personas vinculó el consumo de alimentos "ultratransformados", como las bebidas gaseosas y los cereales azucarados, al riesgo de cáncer.

La investigación, llamada NutriNet-Santé y divulgada el jueves, se basa en cuestionarios contestados en internet entre 2009 y 2017 por participantes con una media de edad en torno a los 43 años.

Un grupo de investigadores franceses y brasileños se interesaron por los "alimentos ultratransformados", que, según ellos, "contienen a menudo cantidades más elevadas de lípidos, lípidos saturados, azúcares y sales añadidas, así como una densidad más débil en fibras y vitaminas".

El estudio publicado en la revista médica British Medical Journal (BMJ) concluyó que "el consumo de alimentos ultratransformados está asociado a un riesgo más elevado de cáncer" en general (acrecentado de 6% a 18%), y de cáncer de mama (de 2% a 22%).

Los científicos constataron en ese grupo 2.228 casos de cáncer, de los cuales 108 mortales y 739 específicamente de mama.

Los alimentos sobre los cuales estimaron que hay un riesgo comprenden panes, dulces, postres, cereales, bebidas azucaradas, carnes transformadas (albóndigas, "nuggets", jamón con aditivos…), pastas y sopas instantáneas, platos congelados y en barqueta, etc.

En un editorial, el BMJ subrayó que el estudio solo propone una primera observación, que "merece una exploración atenta y más profunda".

"El vínculo entre causa y efecto está todavía por demostrar", según el Instituto Nacional de Salud y de Investigación Médica de Francia, que cofinanció el estudio.

Otros factores pueden entrar en juego, según la revista científica, puesto que "por ejemplo, el tabaquismo y una actividad física débil estaban mucho más extendidos entre los participantes que consumían una mayor proporción de alimentos ultratransformados".

Redacción: Leo.com                   

Fuente: isalud.com

14 Febrero 2018

El término cáncer engloba un numeroso grupo de enfermedades que se caracterizan por el desarrollo de células anormales, que se dividen, crecen y se diseminan sin control en cualquier parte del cuerpo, lo cual dificulta que éste funcione de la manera que debería.

“Entre los diferentes tipos de cáncer que existen, el segundo más común es el que se origina en el pulmón. Esta patología ocupa la primera causa de muerte por cáncer (1.37 millones de muertes al año, es decir, 18-20% de las muertes registradas). Más de la mitad de los pacientes mueren antes del primer año luego del diagnóstico, básicamente porque más de dos tercios de los individuos son diagnosticados en estados avanzados, cuando se imposibilitan los tratamientos curativos. Las principales causas de esta patología incluyen carcinógenos tales como el humo del cigarrillo, radiación ionizante e infecciones virales”, explica la Dra. Mirvi Molea, neumólogo clínico e intervencionista del Centro de Especialidades Respiratorias y Trastornos del Sueño K26.

¿Cómo detectarlo?

El cáncer de pulmón puede ser detectado a través de una tomografía, la cual permite determinar si la enfermedad está localizada, en qué fase se encuentra y si es posible el abordaje quirúrgico o si su propagación es tal que no puede ser remediada con cirugía. También se pueden realizar exámenes de sangre y de punción pulmonar para determinar si el paciente está en condiciones de ser operado y si le quedará suficiente tejido pulmonar sano después de la cirugía.

Tratamientos

En los últimos años, el tratamiento para cáncer de pulmón ha experimentado grandes avances. Hoy en día, existen las siguientes alternativas:

-Los tratamientos dirigidos: son fármacos u otras sustancias que bloquean el crecimiento y la diseminación del cáncer al interferir en molecúlas especificas (blancos moleculares) que participan en el crecimiento, el avance del cáncer. Se diferencian a la quimioterapia ya que actúan sobre las células asociadas al cáncer y no en todas.

-Inmunoterapia: se utiliza el sistema inmunológico para combatir a las células tumorales, la mayoría en forma de anticuerpos monoclonales humanizados.

-La radioterapia estereotáxica extracraneal: es una técnica que consiste en administrar una dosis eficaz de radiación sobre un volumen definido, con gran precisión y alto gradiente, utilizando un sistema de coordenadas que permita localizar el tumor y los órganos de riesgo. Esta herramienta es ampliamente utilizada en tumores cerebrales y pacientes inoperables, siendo también propuesta en pacientes operables pero con alto riesgo quirúrgico.

Prevención

La mejor manera de reducir su riesgo de cáncer de pulmón es no fumar y evitar el humo de las personas que fuman. Si se deja de fumar antes de que surja el cáncer, el tejido dañado de sus pulmones gradualmente comenzará a repararse por sí solo.

A su vez, hacer ejercicios, tener una alimentación balanceada y dormir las horas adecuadas disminuye 30% del padecimiento de cáncer u otras enfermedades.

La salud es importante, motivo por el cual es indispensable acudir a un especialista cada cierto tiempo.

Redacción: Leo.com

Fuente: isalud.com

09 Febrero 2018

América reporta 1,3 millones de muertes por cáncer cada año y la mayoría de ellas son causadas por tumores que son prevenibles, como el de pulmón, el cervicouterino y el de mama.

De acuerdo con datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) divulgados con motivo del Día Mundial contra el Cáncer, el pasado 4 de febrero, esta enfermedad es la segunda causa de muerte en todo el continente, con 1,3 millones de personas fallecidas y 2,8 millones de casos nuevos anuales, de los que un 40 % se puede evitar al reducir factores de riesgo como el tabaquismo.

“Hay que resaltar que estos son cánceres prevenibles y si son diagnosticados de forma temprana, un 30 % es curable”, dijo hoy a Efe la médica nicaragüense Gina Watson, representante de la OPS/OMS en Colombia.

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) ha establecido que del total de muertes anuales, 600.000 se registran en Centro y Suramérica, donde los tipos más comunes de tumor son los de próstata, pulmón, colorrectal y estómago en hombres; y el de mama, cérvix, colorrectal y pulmón en mujeres.

Para el oncólogo colombiano Luis Eduardo Pino, del Instituto de Cáncer Carlos Ardila Lulle, esto refleja una “transición epidemiológica” en la región, que presenta tanto cánceres relacionados con infecciones, como el de estómago y el cervical, como los que se reportan en países industrializados y están asociados con el estilo de vida, como el de pulmón.

Watson subrayó que este último -con más de 260.000 fallecimientos anuales- es la primera causa de muerte relacionada con cáncer en América, afectando especialmente a la población femenina de Norteamérica; “mientras que el cervicouterino es uno de los de mayor mortalidad en mujeres de Centroamérica”.

“La gran mayoría de esas muertes son prevenibles porque el cáncer de pulmón está fuertemente asociado con el tabaquismo”, añadió la también experta en Salud Publica, quien resaltó que en el caso del cervical -responsable de más de 35.000 decesos al año- hay una vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH), “que puede salvar muchas vidas”.

Carlos Castro, director científico de la Liga Colombiana contra el Cáncer, también abogó por impulsar la vacunación contra el VPH al expresar a Efe su preocupación por los mitos que han reducido los índices de inmunización de un 100 % a un 20 % en algunas zonas.

Los expertos concordaron en que, pese al desarrollo de nuevos y exitosos tratamientos como las inmunoterapias y las terapias dirigidas, que han ayudado a reducir la mortalidad, el acceso a ellas en esta parte del mundo es una de las principales dificultades.

“Son muy buenas pero muy costosas. En promedio cada mes de tratamiento cuesta entre 10 y 15 millones de pesos (entre 3.500 y 5.200 dólares)”, dijo Pino al insistir en un trabajo conjunto de la sociedad, Gobiernos, pacientes, médicos e industria farmacéutica, para combatir el cáncer.

Mientras el cirujano Héctor Posso, que ha trabajado con el Gobierno y la industria farmacéutica en investigación oncológica, advirtió de barreras económicas y de regulación para las nuevas terapias.

Por ello, los retos están no solo en los tratamientos sino también en el diagnóstico temprano y el control de factores como la alimentación y la prevención del tabaquismo, el alcoholismo y la obesidad, estrechamente vinculada con varios tipos de cáncer, sostuvo a Efe Carolina Wiesner Ceballos, directora del Instituto Nacional de Cancerología de Colombia.

De acuerdo con la OPS, un 52 % de nuevos casos de cáncer y el 35 % de muertes por esta enfermedad se producen en personas menores de 65 años y, si no se toman medidas adicionales, se prevé que para el año 2025, la carga del cáncer en la región aumente a más de 4 millones de nuevos casos y 1,9 millones de muertes.

Redacción: Leo.com

Fuente: EFE

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