Santa Cruz de la Sierra
17 Octubre 2017

Real Madrid empató en casa 1-1 ante Tottenham por la tercera fecha del Grupo H de la Champions League en el Santiago Bernabéu. Rafael Varane en contra, y Cristiano Ronaldo marcaron los goles del partido.

Tres paradas salvadoras de Keylor Navas evitaron la derrota de un Real Madrid sin puntería ante el Tottenham en el Santiago Bernabéu (1-1), en el cuarto tropiezo en seis partidos de local esta temporada del equipo de Zinedine Zidane, que disparó en trece ocasiones y solo fue capaz de marcar de penalti.

Real Madrid se ha convertido en el Santiago Bernabéu en un equipo tan dominador como impredecible. Después de las lecciones ligueras ante Betis, Valencia y Levante, con pinchazos de los que se debía aprender, llegaba la primera "final de grupo" como la bautizó Zidane en Champions League ante un Tottenham parapetado en defensa de cinco pero que supo hacer sufrir al campeón de Europa.

No le tembló el pulso a Zidane para apostar por Achraf en el lateral derecho, huérfano sin Carvajal, cuando todos esperaban a Nacho. Respeto a las demarcaciones por encima de la edad. Los 18 años del jugador le dan un descaro que le llevó a ser protagonista del inicio. Encarando siempre, sacando centros. El primero lo estrelló en la madera Cristiano Ronaldo de cabeza y el rechace lo cruzaba en exceso Benzema con todo para marcar.

Nacía un partido trepidante con el ritmo esperado entre dos equipos que aseguraban espectáculo ofensivo. La defensa de cinco de Mauricio Pochettino con Vertonghen chirriando de lateral izquierdo sin recorrido era un mensaje engañoso. El peligro arriba lo representaba Kane, escoltado por Fernando Llorente, y Aurier fue un peligro continuo por el costado derecho.

Cristiano jugaba su partido con hambre de gol y de enganchar una buena racha. Con Benzema como su mejor socio, la pegaba tras un gesto técnico del francés engañando a todos para dejar pasar el balón, y el disparo cruzado acariciaba de nuevo el poste. Los avisos del Madrid no dejaron gol y le llegó el turno a un Tottenham que buscaba un triunfo de prestigio para dar un salto de calidad.

Kane avisó con un testarazo picado tras córner ante el que se lució Keylor Navas, rápido de reflejos. Cada saque de esquina era rematado por un Tottenham con más centímetros. Fernando Llorente esperaba la suya y, mientras, pedía penalti en una clara acción para marcar. Casemiro tocaba balón y arrastra al delantero.

Los amagos acabaron en golpe y a los 28 minutos la enésima subida de Aurier con centro, lo buscó Kane sin éxito y en la marca, fue Varane el que impulsó sin querer el balón dentro de su propia portería. Otro partido con el viento en contra para el Real Madrid. No había noticias de Isco y su equipo echaba de menos su magia.

Apareció para asociarse con Cristiano y probar a Lloris. Era el inicio de las oleadas blancas. Subidas de Marcelo, otro fallo en el remate de Benzema tras pase milimétrico de Modric y un golpe de efecto antes del descanso. Kroos era derribado dentro del área por Aurier y Cristiano chutaba con seguridad, engañando a Lloris.

Asomaba una segunda mitad de alta intensidad con el Real Madrid saliendo por el triunfo y una posterior reacción del Tottenham para acariciar la proeza. Se mantuvo gracias a la seguridad de Lloris y el error en el remate de Benzema. Su tercera clara llegaba a los 53 minutos y cabeceaba centrado para ver como su compatriota evitaba el gol con las piernas y teñía de negro su noche.

De nuevo el Bernabéu asistía atónito a un vendaval ofensivo sin gol. Trece disparos, seis a puerta y solo capaz de marcar desde el punto de penalti. Cristiano no paraba de intentarlo. Chutaba arriba de zurda, con potencia de derecha tras un gran control para paradón de Lloris y en una gran acción en carrera, con dos túneles a rivales, probaba con un latigazo que sacaba abajo el portero francés. Su orgullo era la esperanza blanca.

El apagón momentáneo tras tanto ímpetu permitió al Tottenham estirar líneas. Fue cuando emergió la figura de Keylor Navas. Le sacó un mano a mano a Kane en la jugada que marcaría el partido. El remate del matador iba ajustado al palo para adelantar a su equipo. Poco después volaba al remate escorado de Eriksen.

El campeón andaba medio noqueado, sin encontrar vías de entrada ante la solidaria defensa inglesa. La aparición de Marcos Asensio, que chutó el primer balón que tocó, y la posterior entrada de Lucas no cambiaban el panorama. El Real Madrid tiene un problema en el Bernabéu al que debe buscar soluciones futbolísticas con urgencia.

Redacción: Leo.com.bo                              

Fuente: EFE

27 Septiembre 2017

El París Saint-Germain, el mejor representante de la clase adinerada de clubes candidatos a derribar la jerarquía del fútbol europeo, dio hoy un golpe de efecto ante el Bayern de Múnich (3-0), uno de los exponentes de la aristocracia que tiembla ante el aliento de los revolucionarios.

Si el duelo de la segunda jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones podía leerse en términos de puja entre el viejo y el nuevo régimen, la escuadra capitaneada por Neymar obró su particular toma de la Bastilla.

El PSG, que nunca ha superado las semifinales de la máxima competición europea, desarboló a un equipo con cinco coronas continentales, gracias a un gol de Dani Alves a los 2 minutos, otro de Cavani en el 31 y la puntilla de Neymar en el 63. Un triunfo que les coloca como favoritos para acabar en cabeza del grupo B.

Cierto que el Bayern tuvo más el balón (casi 70 % de posesión) y mereció algún tanto, pero su dominio fue tan inocuo como eficiente la contra parisiense.

Todavía es pronto para saber si la revuelta franco-catarí cuajará y acabará descabezando reyes en Europa. En París nadie olvida que en marzo pasado humillaron al Barcelona (4-0) en el mismo escenario antes de sufrir en el Camp Nou un correctivo histórico (6-1).

Pero ante el vértigo que imponen Neymar, Mbappé y Cavani -bautizados ya como la MCN-, una tripleta de oro, tanto por su valor deportivo como por su coste financiero, el Bayern pareció un equipo decrépito, sin aliento y anquilosado.

"Mañana Europa será roja y azul", rezaba una enorme banderola en el fondo norte del Parque de los Príncipes, una grada alentada por la plebe esperanzada en que la chequera del golfo Pérsico les llevará a sus ilusiones y espoleada por Neymar, a punto de ser venerado como un mesías.

Cada vez que el balón rozaba sus botas la grada retenía el aliento y se activaba el toque de corneta que secundaban con obediencia casi castrense Mbappé y Cavani.

Cierto que los parisienses remaron con el viento a favor tras el tempranero gol de Alves que obligaba a los germanos a vivir peligrosamente.

El defensor exbarcelonista recibió un buen balón de Neymar, que se había deshecho de dos defensores en una internada por la izquierda y encontró a su compatriota y amigo libre de marca y en posición envidiable para abrir el marcador entre las piernas de Ulreich, lejos de tener la misma contundencia que el lesionado Manuel Nauer.

Los alemanes se lanzaron en busca del empate y pusieron en aprietos a los locales en varias ocasiones, sobre todo en una de Javi Martínez en el minuto 18 que obligó a estirarse a Areola.

A cambio, dejaron espacios, pan bendito para la MCN que dispuso de varios contragolpes. Hasta que Mbappé logró trenzar uno bueno, combinar con Cavani y permitir al uruguayo lograr su décimo gol de la temporada, el tercero en la Liga de Campeones.

Con los dos cambios tras el descanso de Ancelotti, que dejó en el banquillo James Rodríguez y a Corentin Tolisso, cambiaron el guión del duelo. El Bayern siguió resignado a colgar balones al área francesa (hasta 52 centros laterales sumaron los alemanes) y temblar en cada contra.

Sobre todo cuando las conducía Mbappé, pletórico de rapidez y potencia, que tras haber servido el segundo a Cavani regaló el tercero a Neymar, tras acariciar el balón para sentar a Alaba y dejar el esférico franco para el brasileño.

El joven francés, de 18 años, emerge cada día, ajeno al duelo de egos que mantienen sus otros dos socios de ataque. El Parque de los Príncipes lo reconoció con una ovación impresionante cuando en los estertores del partido cedió su puesto a Ángel di María.

En tierra quedaron las tropas bávaras, avivadas las dudas que arrastra en una temporada en la que no se encuentra, no domina en su país y se ha visto desarbolado en Europa.

Exultantes las milicias parisienses, que ahora ya saben que el castillo al que aspiran parece al alcance de su ambición.

3- París SG: Areola; Dani Alves, Marquinhos, Thiago Silva, Kurzawa; Verratti (Draxler, m.89), Thiago Motta (Lo Celso, m.86), Rabiot; Mbappé (Di María, m.79), Cavani, Neymar

0- Bayern Múnich: Ulreich; Kimmich, Sule, Javi Martínez, Alaba; Tolisso (Rudy, m.46), Thiago Alcántara, Vidal; Müller (Robben, m.69), Lewandowski, James Rodríguez (Coman, m.46)

Goles: 1-0, m.2: Dani Alves; 2-0, m.31: Cavani; 3-0, m.63: Neymar

Árbitro: Antonio Mateu Lahoz (ESP), amonestó al local Verratti y a los visitantes Kimmich, Vidal, Thiago Alcantara y Rudy.

Incidencias: Encuentro de la fase de grupos de la Liga de Campeones disputado en el Parque de los Príncipes de París ante unos 60.000 espectadores.

Redacción: Leo.com.bo              

Fuente: mundodeportivo.com

02 Junio 2017

Triunfando con su apuesta por las rotaciones masivas y la gestión del vestuario, los descansos de Cristiano Ronaldo, la manera de manejar la frustración de James y Morata, a Zinedine Zidane, su mano de entrenador le convierte en el gran triunfador a falta de un partido que encumbraría su imagen como técnico.

Tiene que tomar una decisión clave para el juego de su equipo y otra dolorosa. La primera radica entre Bale o Isco. El galés llega justo, recién recuperado de su última lesión muscular en una campaña marcada por las lesiones. Sin ritmo de competición y confesando que no está para todo el partido. Zizou tendrá que decidir si lo pone de inicio y regresa al 4-3-3 para intentar dañar con velocidad a la Juve o premia la brillantez de Isco en un final de temporada que se jugó bajo su liderazgo. La continuidad del malagueño aporta mayor equilibrio con un 4-4-2, que también mejoró el fútbol con buenas dosis de su magia.

La segunda decisión es la que más dolerá a Zidane que tiene que realizar cinco descartes. Jugadores como Pepe o James, que se despiden del Real Madrid, pueden quedarse en la grada. Con el tercer portero Rubén Yáñez, Fabio Coentrao o Mariano descartados, entre Danilo, Lucas Vázquez y Marco Asensio se reparten papeletas.

Del lado de la Juventus, sus jugadores llegan en estado de euforia al Millennium Stadium, determinados a romper su tradición negativa en las finales de la Liga de Campeones, en las que perdió seis veces por sólo dos victorias (1985 y 1996).

Es un momento trascendental para los turineses, en particular para el capitán Gianluigi Buffon, que busca coronar su carrera con la que sería su primera Copa de Europa, el único trofeo que le falta a nivel de clubes.

El propio Buffon, que es el portero menos goleado de la competición, con sólo 3 tantos encajados, disputará la tercera final europea de su carrera (perdió dos en 2003 y 2015) y liderará al 4-2-3-1 de Allegri.

La principal duda del técnico tiene que ver con la posición en la que actuará Dani Alves, de la que dependerá también la titularidad del extremo colombiano Juan Guillermo Cuadrado.

A la espera de las últimas pruebas de Allegri, la sensación es que Dani Alves actuará en posición adelantada, para aumentar el equilibrio de un equipo que tendrá que defenderse de las subidas potentes de los laterales madridistas. La pareja de internacionales italianos Leonardo Bonucci y Giorgio Chiellini ocuparán la zaga, con Andrea Barzagli y Álex Sandro en los dos laterales.

A pesar de que Barzagli es principalmente un defensa central, Allegri le alineó con buenos resultados en la posición de lateral en las dos semifinales contra el Mónaco y también en la final de la Copa Italia ganada contra el Lazio. El exmadridista Sami Khedira formará el doble pivote en el centro del campo al lado de Miralem Pjanic, con Alves, la magia de Paulo Dybala y Mario Mandzukic en línea de tres por detrás del nueve, Gonzalo Higuaín. “Será un partido especial para mí, he estado siete años en Madrid”, afirmó el “Pipita” que se reencuentra con amigos.

Tras las finales perdidas en Manchester contra el AC Milan y en Berlín contra el Barcelona, el Juventus está listo para su cita con la historia y convencido de que podrá traer a Turín el trofeo de la Liga de Campeones, rompiendo así su mala racha. La leyenda de la duodécima madridista ante la perfección defensiva.

Estas serían la alineaciones de Juventus y Real Madrid para definir al campeón de la Champions League:

Juventus: Buffon; Barzagli, Bonucci, Chiellini, Álex Sandro; Khedira, Pjanic; Alves, Dybala, Mandzukic; Higuaín.

Real Madrid: Keylor Navas; Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro, Kroos, Modric, Isco; Cristiano Ronaldo y Benzema.

Redacción: Leo.com.bo

 

Fuente: Mundodeportivo.com

03 Mayo 2017

El argentino Gonzalo Higuaín, asistido por el brasileño Dani Alves, anotó por partida doble en el Louis II y allanó el camino del Juventus de Turín para la final del Cardiff al vencer al Mónaco por 0-2 en la ida de las semifinales de la Liga de Campeones.

Higuaín, con dos tantos a un toque en los minutos 29 y en el 59, rompió su sequía de seis meses en la máxima competición continental y se erigió, por fin, en una figura determinante en la cuarta semifinal que participaba, después de las tres jugadas con el Real Madrid (2011, 2012 y 2013).

Con este resultado, el Juventus, que defenderá un cómodo 0-2 en su estadio en una semana, se perfila como finalista en Cardiff, donde el Real Madrid también se acercó gracias a su claro triunfo en la ida de las semifinales ante el Atlético de Madrid (3-0).

El Mónaco, cuya estrella Kylian Mbappé estuvo participativo en el primer periodo, pero apagado en el segundo, quedó maniatado por la sobriedad y efectividad del campeón italiano, que solo han encajado dos goles en 11 partidos de la presente Liga de Campeones.

Con su orden táctico y experiencia, el Juventus, dos veces campeón europeo, demostró porqué está considerado uno de los mejores equipos del continente.

Sin embargo, fueron los locales -finalistas en 2004- los que remataron más a puerta durante el primer periodo.

Mbappé, que a sus 18 años acumulaba 18 goles en los últimos 18 partidos, cabeceó flojo a pocos metros de Buffon, quien tuvo que intervenir después a la más clara ocasión de los locales.

Un centro desde la derecha del marroquí Nabil Dirar lo remató a quema ropa el propio Mbappé. La colocación de Buffon y sus buenos reflejos frustraron al joven delantero.

Después fue el turno del colombiano Radamel Falcao, cuyo cabezazo también la desbarató el veterano portero italiano, de 39 años.

'La Vecchia Signora', dominadora del cuero, fue altamente precisa en sus ataques.

El brasileño Dani Alves, que jugó como interior derecho y no como lateral por la entrada de Andrea Barzagli -en sustitución del colombiano Juan Cuadrado-, se la puso a Higuaín, cuya cabeza no conectó por poco.

Pero cerca de la media hora, los mismos protagonistas se asociaron con frutos.

Alves se sacó un taconazo inesperado que encontró a Higuaín, cuyo remate raso en carrera significó el 0-1.

'Pipita' rompió así su sequía anotadora en la Liga de Campeones desde que marcase el último tanto en diciembre de 2016, cuando marcó al Dinamo Zagreb en la última jornada de la fase de grupos.

Otra vez la sociedad Alves-Higuaín, un ex del Barcelona y otro del Real Madrid, aumentó la ventaja al Juventus a la hora de partido.

Un centro al segundo palo del brasileño lo remató a la primera el argentino con la izquierda, bajo el cuerpo del portero Subasic.

El último tramo del partido contó con un Mónaco con más balón, pero poco clarividente en ataque y con una 'Juve' muy ordenada que se llevó un excelente botín para la vuelta.

Redacción: Leo.com.bo

 

Fuente: EFE

02 Mayo 2017

La excitación es blanca, sea por la expectativa que despierta el resultado, sea por lo que sucedió sobre la hierba del Bernabéu, sea por la forma que tiene de personificarla el artífice de la victoria del Madrid. A Cristiano se le pueden discutir muchas cosas, pero no su capacidad de entrar en trance, algo tan necesario cuando se afrontan choques de la altura de una semifinal de Champions, porque la excitación es pariente de la energía y de la fe. Por alguna razón, el Atlético no la tuvo, quizás por sus bajas, por sus dudas. Llega al Calderón con las mismas sensaciones que un púgil que escucha la cuenta atrás en la lona. [3-0: Narración y estadísticas]Sus intenciones no eran esas, por supuesto, como demostró con su salida alta, en busca de la presión en área ajena. Lo que fallaba era el repliegue, el mecanismo de defensa cuando el Madrid era capaz de superarla. Esa situación mostró lo vulnerable que puede llegar a ser el equipo de Simeone si se debilitan variables como la intensidad y la posición, y alimentó el instinto criminal del Madrid, impío, que necesitó muy poco para llegar al primer gol y, a partir de ahí, esperar los minutos en los que le gusta lanzarse sobre la presa herida, con un Asensio desatado. Fue mucho mejor que su rival en todo, incluso en la forma de pasar por los malos momentos, como la pérdida de Carvajal. Bien sabía el Bernabéu, en silencio al caer lesionado, lo que significa el lateral para este equipo. Tanto como Marcelo. Oblak sacó su primera mano después de una llegada, autopase incluido, del lateral derecho. Primer aviso. La velocidad no le daba al Atlético para controlar las bandas, en especial su derecha, con el experimental Lucas. Las ayudas tampoco llegaban porque implicaban un riesgo, como era desguarnecer el centro, más poblado por Zidane con la inclusión de Isco, en asociación con Kroos y Modric. Simeone tenía, pues, un problema, y gordo. El gol fue producto de ese acoso, aunque, al llegar en una segunda jugada, es difícil de imputar defensivamente. Lo que hay que hacer es evitarlas, de la misma forma que en posición ofensiva hay que acabar las jugadas, porque es la única forma de evitar los contraataques. El centro rechazado de Sergio Ramos regresó a Casemiro, que replicó la acción. Savic perdió las referencias y Cristiano se le anticipó. Cada vez tiene menos velocidad pero cada vez es más nueve. En el remate, es como un pintor con la paleta, capaz de reproducir todos los colores. Coloca o pega, como en el directo del segundo tanto, tras otro fallo en cadena de la defensa.

Es cierto que el portugués, en el primer centro de la acción del primer gol, está en posición de fuera de juego, pero la tendencia es no sancionarlas si el jugador no interviene. En esa no lo hizo. Sin embargo, el hecho de que el tanto llegara tras una segunda jugada sí señalaba un déficit del Atlético, con escasa anticipación. Casi todos los balones divididos eran para jugadores de blanco. El conjunto de Simeone no se encontraba cómodo ni en los medios, ni en su área, donde los locales remataron y mucho durante la primera mitad. Oblak estuvo imperial ante un remate de Varane y estuvo en su lugar frente a Benzema, autor, asimismo, de una fallida chilena. En el grado de intensidad en el que se encontraba el Madrid, la frialdad del francés fue más evidente. A este delantero, espléndido en la combinación, siempre le faltará entrar en trance para ser reconocido en el Bernabéu. Cristiano es lo contrario, en lo bueno y en lo malo. Ante el Atlético, realizó, además, labores poco habituales, como las ayudas en la presión al centro del campo, algo que le sentó a su equipo de maravilla, lo mismo que el hecho de sumar un centrocampista más: Isco. No podía ser de otra forma.A pesar de las ayudas de Griezmann, que las hace todos los días, el Atlético perdió claramente en esa zona. El Cholo alineó a Carrasco y a Saúl, dos fubolistas de grandes condiciones ofensivas, pero que no tienen el sentido táctico, la posición, entre sus cualidades. Ni uno ni otro estuvieron cerca del gol y tampoco donde el Atlético más los necesitaba sin la pelota. No acabaron el partido. Las oportunidades rojiblancas, escasas, llegaron a balón parado, en una acción ensayada que lanzó alta Godín, y en un desmarque al espacio de Gameiro, al que Keylor ganó el mano a mano. Muy poco.Simeone anticipó en su cabeza lo que iba a suceder y se lanzó a por el gol que le diera vida. Torres, Gaitán y Correa fueron sus cambios, en busca de desborde, de pegada, de lo que fuera con tal de ir al Calderón con una prueba de vida entre las manos. Nada cambió, al contrario que en el Madrid, que lejos del foco que alumbra a Cristiano debe mucho a su banquillo esta temporada. Asensio desbordó por la izquierda. A este paso, va a hacer pequeño el debate de Isco. Lucas Vázquez apuró cada metro como se apura el aire en el agua para entregar a Cristiano y demostrar que la excitación también es cosa suya.          

Redacción: Leo.com.bo

 

Fuente: AFP

25 Abril 2017

El delantero galés Gareth Bale sufrió una nueva lesión en su punto débil, el sóleo, tras confirmarse la resonancia magnética a la que se sometió la mañana de este martes, que tiene una lesión de grado 2 en su pierna izquierda luego de salir lesionado en el clásico ante FC Barcelona.

Bale reaparecía en el clásico recién superada una lesión en el sóleo derecho y ahora se lesionó el de su pierna izquierda.

Real Madrid confirmó en un parte médico que tras las pruebas realizadas al galés se diagnosticó "una lesión de grado 2 en el sóleo de su pierna izquierda" y está "pendiente de evolución".

Bale se perderá así la llave de semifinales de la Liga de Campeones ante Atlético de Madrid y varios encuentros decisivos de la Liga de España.

Redacción: Leo.com.bo

 

Fuente: EFE

21 Abril 2017

Bombazo en las semifinales. El Real Madrid y el Atlético de Madrid se medirán en las semifinales de la Liga de Campeones. Así ha tocado en suerte en el sorteo de la Champions League que se ha celebrado este viernes en la sede de la UEFA en Nyon, Suiza.

Los partidos de ida de semifinales se jugarán el martes 2 y miércoles 3 de mayo y los de vuelta, una semana después. El Atlético de Madrid jugará el primer partido en el Santiago Bernabéu, el 2 de mayo, y la vuelta en el Vicente Calderón, el 10, porque el sorteo era puro sin condicionantes, como tampoco el de que dos equipos de la misma federación no pudiesen enfrentarse entre sí. Si los de Diego Simeone y Zinedine Zidane se clasificaran para la cita, la final del torneo se disputaría el próximo 3 de junio (20.45 h.) en el Estadio Nacional de Gales en Cardiff.

El Atlético de Madrid está en las semifinales de la Liga de Campeones por tercera vez en las últimas cuatro temporadas, todas con el argentino Diego Simeone, y por sexta vez en su historia en el torneo, del que ha sido subcampeón en tres ocasiones: 1973-74, 2013-14 y 2015-16. En las dos anteriores veces que llegó a este tramo de la competición, con el Cholo al mando, el equipo llegó a la final.

En el caso del Real Madrid ha conseguido meterse en las semifinales de la Champions League por séptima temporada consecutiva, algo que ningún otro club ha logrado hacer en la historia de la Champions ni de la antigua Copa de Europa.No se pierde esta cita desde 2011. Además, el Real Madrid es el club europeo que más veces ha estado entre los cuatro mejores de la competición, en 28 ocasiones por delante del Bayern (18).

Los de Zidane intentarán pelear por un título que lograron el curso pasado precisamente ante el Atlético, en Milán, nadie ha podido ganar la Champions dos veces seguidas. El conjunto blanco es la bestia negra del Atlético en Europa. Todas las veces que se han cruzado, los colchoneros han quedado apeados. Las tres últimas temporadas, el Madrid ha sido el verdugo del Atlético, en las finales de Lisboa y Milán (ambos partidos acabaron 1-1) y en los cuartos de final de la 14/15, con un 0-0 en el Calderón y un 1-0 en el Bernabéu que dio el pase a los de Ancelotti a las semifinales de la Champions.

Muchos años antes, llegó el primer duelo continental con los vecinos. Y el Atlético cayó en las semifinales de esa Copa de Europa, algo impensable hoy en día por las normas, pues tras perder 2-1 en Chamartín, el cuadro rojiblanco ganó 1-0 en el Metropolitano con gol de Collar. El Atlético debería haber pasado por el valor doble de los goles en campo contrario, pero entonces no era así y se disputaba un partido de desempate. Se jugó una semana después en Zaragoza, y el Madrid ganó 2-1. Todos los precedentes continentales favorecen a los blancos, aunque en los últimos años, el balance total de enfrentamientos entre los grandes de Madrid beneficia al Atlético.

Redacción: Leo.com.bo

 

Fuente: Mundodeportivo.com

19 Abril 2017

Cristiano Ronaldo vivía la temporada menos goleadora de su carrera en la Liga de Campeones hasta la llegada de los cuartos de final y un Bayern Munich al que tiene tomada la medida.

Los cinco goles que le endosó le convierten en el primero que alcanza el centenar de tantos en ‘Champions’.

Si en el Allianz Arena el doblete de Cristiano Ronaldo le convertía en el primer futbolista que llegaba a cien goles en competiciones europeas. El triplete del encuentro de vuelta le da un nuevo récord: 100 dianas en la Liga de Campeones.

Acabó la fase de grupos y los octavos de final con más asistencias que goles. Llegaba a cuartos con tan solo dos goles, un dato extraño para Cristiano, que tenía reservada su cara más letal para el clásico de Europa ante el Bayern.

Cinco goles a su rival preferido en competición europea, al que ya había marcado otro doblete en el último precedente en el Allianz y contra el que suma un total de nueve tantos, dos más de los que ha hecho en su carrera al Ajax y al Schalke 04.

En una edición en la que parecía que el portugués no lucharía por acabar como máximo goleador, su exhibición ante el Bayern le hace dar un salto en la clasificación y situarse tercero, empatado con Robert Lewandowski, a un tanto de Cavani, y ya ninguno de los dos jugará más partidos en la presente Liga de Campeones.

Está a cuatro dianas del líder, Lionel Messi, que el miércoles se juega con el Barcelona el pase a semifinales ante el Juventus, que le venció en la ida por 3-0.

Cristiano acumula 31 goles en la presente temporada, muestra su mejor versión en el momento decisivo, en la campaña en la que más veces ha entrado en las rotaciones, y ya no sorprende ver a Zinedine Zidane dejándole fuera de la convocatoria.

Por segunda vez y de forma consecutiva marca un triplete en cuartos de final de la Liga de Campeones e impone su figura en un gran encuentro, en los que siempre aparece.

En la clasificación histórica, tras los 100 tantos de Cristiano en la ‘Champions’ aparecen Messi (94), Raúl González (71) y Ruud Van Nistelrooy (60).

Redacción: Leo.com.bo

 

Fuente: EFE

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