Santa Cruz de la Sierra
13 Marzo 2018

Los temidos gérmenes, microbios o bacterias hacen de las suyas por todos partes e instalan sus nidos sigilosamente en los rincones y artículos menos esperados del hogar. ¿Cuáles son estos?

Tras varias décadas dedicado a estudiar las vías de transmisión de las enfermedades, el Dr. Charles Gerba —microbiólogo, profesor e investigador del Departamento de Suelos, Agua y Medio Ambiente de la Universidad de Arizona— ha identificado con su equipo investigativo los lugares y objetos de uso cotidiano más contaminados en el hogar por estos microorganismos, particularmente por la bacteria E.coli y el estafilococo dorado.

“Los gérmenes nos siguen todo el día y por todas partes. Son unos oportunistas”, dice con voz calmada el profesor Gerba, más conocido mundial y nacionalmente como el ‘Dr. Germ’. “Y para sorpresa de muchos, en nuestros estudios encontramos que es la cocina y no el baño, como muchos piensan, el lugar más cargado de bacterias en el hogar”.

Esponjas y paños de limpieza

“Las esponjas y los pañitos de limpiar son los artículos del hogar que ocupan el primero y segundo lugar con más contaminación de gérmenes en el hogar”, especifica el experto. “En estos artículos de uso diario encontramos las bacterias salmonela y E. Cole que son causantes de las diarreas y otros problemas intestinales”

El ambiente húmedo y los residuos de comida recolectados en las esponjas y trapos de cocina crean un ambiente ideal para la sobrevivencia, crecimiento y reproducción de las bacterias. Y para que te des una idea clara de lo hallado, aquí van los números: 10 millones de bacterias por pulgada cuadrada de la esponja y un millón en el paño de secar los platos.

Para prevenir este problema, el investigador recomienda desinfectar la esponja a diario ya sea lavándola con agua caliente, poniéndola a lavar dentro de la lavadora automática de platos que se usa en su ciclo completo o poniéndola dentro del microondas por dos minutos. Para este último método hay que tomar las siguientes precauciones para que esta no se incendie: mojar muy bien la esponja y ponerla dentro de un tazón lleno de agua.

En cuanto a los paños, Gerba sugiere cambiarlos con frecuencia en vez de dejarlos mojados para que se sequen al aire libre y luego reusarlos, y lavarlos siempre con agua caliente.

El inodoro

El inodoro es el tercer lugar de preferencia de las bacterias para crear sus nidos. Pero para sorpresa de muchos, estos no se albergan ni en su taza ni en los alrededores, sino en la manilla para colgar el agua.

“Encontramos que las tapas, donde toda la gente se sienta, están por lo regular más libres de bacterias porque la gente los desinfecta con constancia, mientras que a la manilla del colgar el agua no le prestan mucha atención, a pesar de que la toca teniendo sus manos contaminadas”, explica el experto.

Tabla para cortar alimentos

Las tablas de cortar los alimentos ocuparon el cuarto lugar en contaminación. En ellas, los investigadores encontraron 200 veces más bacterias fecales que en el inodoro, “debido a que las personas no las desinfecta inmediatamente cuando cortan especialmente las carnes y las vísceras de los animales a cocinar”.

Fregadero o lavaplatos

De acuerdo con Gerba, el fregadero es otro lugar que está cargado de bacterias. “Este puede estar 200,000 veces más sucio que el inodoro. Por ello hay que limpiar a diario todas sus paredes y boca de desagua con agua caliente y jabón”.

Piso de la cocina

El piso de la cocina ocupó el quinto lugar debido a los restos de comida que caen en él, por ello hay que limpiarlo a diario y desinfectarlo de vez en cuando.

El piso del baño y el mesón del baño ocuparon el sexto y séptimo lugar, respectivamente.

Zapatos

De acuerdo con el Dr. Gerba, las suelas de los zapatos pueden reunir hasta 421,000 bacterias, entre ellas el E. Coli debido a su contacto constante con restos de materia fecal. Ante ello, el experto recomienda limpiarlas con detergente con frecuencia. Con esta práctica se remueven más del 90% de las bacterias recolectadas.

Igualmente sugiere, tratar de no caminar dentro de la casa con los zapatos que se usan para salir a la calle.

Control remoto, gadgets y juguetes

El control remoto, las computadoras, los iPads, los teléfonos celulares y los juguetes de los niños son otros artículos del hogar cargados de bacterias, que se pasan silenciosamente de persona a persona.

Tan solo los celulares pueden contener 10 veces más bacterias que el inodoro, asegura el Dr. Gerba y recomienda limpiarlos con regularidad con las toallitas húmedas desinfectantes.

Redacción: Leo.com                   

Fuente: imujer.com

08 Febrero 2018

Sabemos que los lugares y las máquinas de uso público, no son habitualmente lo más limpio que podamos encontrar. Pero, ¿te has preguntado qué es lo más sucio que puede haber en un aeropuerto y si podrías evitar su uso?

Habitualmente escuchamos que nuestro celular es un gran almacenador de bacterias, no precisamente porque las absorba, sino porque es un artículo de uso diario, que tocamos constantemente con nuestras manos tan sucias como estén y que normalmente no limpiamos.

Teniendo en cuenta lo anterior, te ha pasado por la cabeza la pregunta de ¿cuánta gente usa la pantalla de la máquina de self check in para registrarse y qué tan habitualmente se limpia? ¡Malas noticias! Es mejor que te quedes con lo que hay en tu imaginación, saber a ciencia cierta podría resultar realmente desagradable.

El portal Lifehacker reveló que la empresa Insurance Quotes estuvo evaluando, durante la época de fiestas, en dónde están realmente los gérmenes en los aeropuertos. Tras 18 pruebas realizadas en 6 superficies diferentes, de aeropuertos altamente concurridos, encontraron que efectivamente la pantalla en la máquina en donde haces tu propio check in, se encuentra altamente contaminada.

La buena noticia es que éste es un paso que podrías omitir. Haciendo el check in desde tu casa y llevando en tu celular el pasabordo, puedes dirigirte directamente a la zona de seguridad aeroportuaria. Claro, si no llevas contigo equipaje para chequear, de lo contrario debes dirigirte a la ventanilla de tu aerolínea para hacer el chequeo correspondiente.

Evita tocar lo que todo el mundo toca, y de ser imposible, siempre lleva contigo antibacterial o unos paños que cumplan la misma función para evitar convertirte en un recolector de gérmenes. Y sé consiente, si sabes que estás enfermo, lávate las manos antes de tocar máquinas que otros van a usar a tu paso. Puedes ser tan víctima, como responsable, de la transmisión de virus.

Redacción: Leo.com

Fuente: isalud.com

27 Noviembre 2015

Las pantallas de los teléfonos inteligentes pueden contener hasta 600 bacterias, 30 veces más que las 20 que hay en la taza de un inodoro, según la investigadora del Departamento de Microbiología de la Universidad de Barcelona (UB) Maite Muniesa.

Muniesa presentó este viernes en Barcelona un informe sobre los gérmenes en la vivienda, durante el que dio a conocer los resultados de un estudio a mediante una encuesta en 1.000 hogares españoles para conocer cuáles eran sus hábitos de limpieza.

La experta en microbiología alertó de una falta importante de desinfección en "zonas olvidadas" de las casas, como las bayetas y esponjas, los vasos donde se guardan los cepillos de dientes y las gomas de aparatos como la nevera o la cafetera.

"No es lo mismo tener una superficie limpia que una superficie descontaminada", insistió, tras revelar que las bacterias que se han encontrado en las pantallas de los teléfonos inteligentes y tabletas son del mismo tipo que las que hay en bayetas y esponjas de la cocina.

"Esto es porque manipulamos muchos objetos a la vez", explicó, "y no nos desinfectamos las manos debidamente".

En este sentido, advirtió de la necesidad de extremar las medidas higiénicas en el contacto directo con mascotas, niños pequeños, mujeres embarazadas o personas que estén especialmente débiles por algún motivo.

Los juguetes, por ejemplo, son objetos de la casa que pocas personas limpian y que, sin embargo, contienen muchos gérmenes, porque los niños "llegan del parque y los tocan, o a veces incluso el perro o gato juega con ellos".

Muniesa hizo una llamada a "tomar conciencia de que las actividades humanas no son las de los animales", porque, según afirmó, muchas familias tratan a su mascota "como uno más" e incluso "le permiten sentarse en la trona del bebé o pasearse por el mármol de la cocina, donde después se van a manipular alimentos".

La cocina es otro espacio lleno de gérmenes que no vemos, según el estudio: el interior de la nevera, el fregadero y los estropajos húmedos acumulan bacterias como "la salmonella, el campylobacter o la escherichia coli, que son los patógenos intestinales más comunes".

Por ello, recomendó dejar los estropajos en remojo con desinfectante o secarlos en el microondas.

De hecho, Muniesa reveló que hasta el 20 % de las infecciones alimentarias se contraen en el hogar, y advirtió que las tablas que se usan para cortar alimentos deben desinfectarse con frecuencia, tras comprobar que la mayoría de los encuestados "deshuesan, por ejemplo, un pollo antes de cocinarlo y acto seguido cortan un tomate que se van a comer crudo en la misma superficie".

En cuanto a las zonas húmedas, la investigadora bromeó con que son un "paraíso" para los gérmenes, puesto que es donde proliferan con más rapidez.

El moho en los baños, el desagüe de la ducha, las toallas húmedas, los cepillos de dientes y el vaso que los contienen son "entornos perfectos" para el crecimiento de hongos y bacterias.

A pesar de la omnipresencia de gérmenes en el hogar, la doctora Muniesa aclaró que "preocuparse en exceso tampoco es bueno", porque de lo contrario "estaríamos todo el día limpiando la casa".

Simplemente, propuso tener "un poco más de cuidado" y "cambiar hábitos" que no representan un gran esfuerzo y que no obstante "pueden comportar un cambio significativo".

Redacción: Leo.bo

Fuente: EFE

02 Enero 2015

Las células de grasa que se encuentran bajo la piel, conocidas como adipocitos, producen unas proteínas que defienden a los seres humanos de bacterias y agentes patógenos, según un estudio publicado hoy por la revista científica "Science".

El doctor Richard Gallo, jefe de dermatología de la Universidad de California en San Diego, que lideró el estudio científico, explicó que hasta ahora no se conocía el papel que estas células de grasa jugaban en la protección del organismo.

La investigación se centra en los llamados adipocitos, unas células de grasa cutánea, que producen péptidos antimicrobianos (proteínas de origen natural con propiedades antibióticas) que ayudan al cuerpo a combatir bacterias invasoras y otros agentes patógenos.

"Hasta ahora se pensaba que, una vez que la barrera de la piel se rompía, la responsabilidad de protegernos de las infecciones recaían en los glóbulos blancos, como los neutrófilos y los macrófagos", explicó Gallo.

Sin embargo, se necesita tiempo para que estas células protejan la zona de la herida, así que mientras se preparan para actuar las células de la grasa cutánea asumen un papel protector.

"Demostramos que las células madre de la grasa son las encargadas de protegernos. Fue totalmente inesperado. No se sabía que los adipocitos podían producir agentes antimicrobianos y mucho menos que podían hacer tanto como un neutrófilo", subrayó Gallo.

El estudio recoge el complejo proceso de defensa del cuerpo humano contra las infecciones microbianas, en el que participan diferentes tipos de células que actúan en distintos niveles.

Cuando se produce una infección los neutrófilos y monocitos, dos tipos de glóbulos blancos, se encargan de devorar a los agentes patógenos que tratan de atacar al organismo.

Pero antes de los neutrófilos y monocitos, otros glóbulos blancos llegan a la zona herida y proporcionan al cuerpo una respuesta inmediata para contrarrestar la capacidad de muchos microbios de incrementar rápidamente su número.

Ese trabajo lo realizan normalmente células epiteliales, mastocitos y leucocitos que residen en el área de la infección.

Pero, según desvela este estudio, en este puzzle para defender el organismo, las células de grasa "se sitúan en primera línea de batalla contra las infecciones", destacó Gallo.

No toda la grasa es mala, pero tampoco toda es buena.

El estudio también muestra que un exceso de células de grasa puede conducir al desarrollo de enfermedades autoinmunes o inflamatorias, como lupus, psoriasis o rosácea, y enfermedades crónicas que afectan a la piel, entre otros órganos.

Para Gallo, el estudio abre "nuevas y fantásticas opciones" y espera que el descubrimiento permita despejar nuevas vías de investigación y buscar una aplicación práctica a los hallazgos.

"Por ejemplo, los fármacos que usan los diabéticos podrían beneficiar a otras personas que necesitan desarrollar inmunidad. A la inversa, los hallazgos podrían ayudar a los investigadores a comprender enfermedades asociadas con la obesidad", apunta el científico.

Redacción Leo.bo

Fuente: EFE

 

19 Agosto 2014

El celular se ha convertido en un compañero inseparable de la mayoría de las personas alrededor del mundo. Tanto así, que muchas de ellas lo usan hasta en el baño.

Un estudio realizado por la firma firma de marketing 11mark, asegura que 75% de los estadounidenses usa su celular mientras está en el baño; y la cantidad de personas aumentan a 91% cuando se trata de los usuarios comprendidos en 28 y 35 años.

Lo cierto es que usar el celular en el baño no es del todo sano, higiénico o correcto pues los celulares no solo transmiten datos, sino también bacterias y otros hongos. Esto quedó en evidencia al conocerse un estudio de la London School of Hygiene & Tropical Medicine del Reino Unido, el cual arrojó como resultado que la mayoría de las 390 personas analizadas no se lavaban las manos después de ir al baño, por tal motivo el 82% de las manos y el 92% de los dispositivos móviles estaban contaminados con bacterias.

Un estudio publicado por la Universidad de Stanford asegura que la pantalla tactil de un celular puede albergar 18 veces más bacterias que las que hay en una baño público. Y esto no sólo se limita a los teléfonos, los iPad y iPod también son cultivos para los gérmenes.

Timothy Julian, investigador de Stanford, dice que una persona tiene 30% más de posibilidades de estar expuesto a una gripe, solo con tocar un dispositivo electrónico “sucio”. Los investigadores incluso arrojaron que muchos de los telefónos móviles tienen bacterias como la E. Coli y que se encuentra en los intestinos y heces fecales.

Esto indica que el mal hábito de no lavarse bien las manos impacta directamente a los teléfonos celulares, convirtiéndolos en un objeto insalubre. Por lo tanto, lo recomendable es no tocar mucho el celular de otra persona para no exponerte.

Redacción: Leo.bo

Fuente: AFP

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