Santa Cruz de la Sierra
10 Febrero 2018

Unas 3,000 millones de personas, en torno al 40% de la población mundial, utiliza las redes sociales digitales y se calcula que cada una dedica dos horas al día.

¿Podría ser que estuviéramos sacrificando por ellas nuestra salud mental y bienestar, además de nuestro tiempo?

Puesto que las redes sociales son relativamente nuevas para nosotros son pocas las conclusiones definitivas.

Las investigaciones disponibles se basan principalmente en gente que cuenta sus propias experiencias, lo que muchas veces no es fiable, y la mayoría de estudios se centran en Facebook.

BBC Future repasa algunos de los principales hallazgos de la ciencia en torno a 11 aspectos: estrés, humor, ansiedad, depresión, sueño, adicción, autoestima, bienestar, relaciones, envidia y soledad.

Estrés

En 2015, investigadores del Pew Research Center de Washington trataron de averiguar si las redes sociales producen más estrés del que alivian.

En un estudio con 1,800 personas, las mujeres afirmaron estar más estresadas que los hombres. Twitter resultó ser uno de los causantes principales, ya que incrementaba la conciencia que ellas tenían del estrés de otros.

Pero esta red social también actuaba como un mecanismo de ayuda, y cuanto más lo usaban las mujeres, menos estrés sufrían.

Tal efecto no se detectó en los hombres, de los que los responsables del estudio dijeron que mostraban una relación más distante con las redes.

En general, los investigadores concluyeron que estas estaban “moderadamente vinculadas a niveles más bajos de estrés”.

Humor

Investigadores de Austria encontraron en 2014 que los participantes de su estudio que habían estado usando Facebook mostraron en los 20 minutos posteriores un más bajo estado de ánimo que aquellos que habían estado navegando por otros sitios de Internet.

La investigación sugirió que se encontraban así porque veían el rato pasado en Facebook como una pérdida de tiempo.

El buen o mal humor también podría diseminarse a través de las redes sociales, según investigadores de la Universidad de California que evaluaron la carga emocional de más de 1,000 millones de actualizaciones de estado de más de 100 millones de usuarios de Facebook entre 2009 y 2012.

Ansiedad

Un estudio publicado en la revista Computers and Human Behaviour (Computadoras y comportamiento humano) reveló que los individuos que decían usar siete o más plataformas diferentes de redes sociales tenían más del triple de probabilidades de mostrar síntomas de ansiedad severa que aquellas que solo usaban dos.

Sin embargo, no está claro que las redes sociales provoquen ansiedad ni, si lo hacen, cómo lo hacen.

Depresión

Un trabajo que tomó como sujetos a más de 700 estudiantes encontró que los síntomas depresivos, como el bajo estado de ánimo o sentimientos de falta de autoestima y esperanza, estaban asociados a la calidad de las interacciones en línea.

Los investigadores hallaron que estos síntomas se daban en mayor medida en los usuarios que informaban tener más interacciones negativas.

Un estudio similar estableció en 2016, esta vez a partir de una muestra de 1,700 personas, que quienes usan más plataformas de redes sociales tienen un riesgo tres veces mayor de sufrir depresión y ansiedad.

Sus autores sugirieron que los motivos de esto iban desde haber sufrido episodios de ciberacoso, una percepción distorsionada de las vidas de los demás y sensaciones como la de que el tiempo dedicado a las redes sociales es tiempo malgastado.

No obstante, los científicos están investigando cómo las redes sociales pueden utilizarse para diagnosticar la depresión, lo que podría ayudar a quienes lo necesitan a recibir antes un tratamiento.

Sueño

Los seres humanos acostumbrábamos a pasar las noches en la oscuridad, pero ahora estamos rodeados de luces artificiales día y noche. Los estudios han demostrado que esto puede inhibir la producción de una hormona llamada melatonina, que el cuerpo genera para facilitar el sueño.

La luz azul que emiten los celulares y las computadoras son consideradas las principales culpables.

En la Universidad de Pittsburgh, en Estados Unidos, le preguntaron en 2017 a un grupo de 1,700 personas de entre 18 y 30 años sobre sus redes sociales y sus hábitos de sueño.

Los responsables de la encuesta detectaron una relación entre las primeras y los trastornos de insomnio, y concluyeron que la luz azul de los dispositivos era una de las causas.

La frecuencia con la que accedían a las redes era el factor más determinante a la hora de predecir los problemas de sueño, más que el tiempo que los sujetos permanecían conectados, lo que llevó a los investigadores a hablar de una posible “obsesión por el chequeo” de las cuentas personales en las redes.

Adicción

La adicción a las redes sociales no figura en el último manual para el diagnóstico de desórdenes mentales.

Y si la adicción a las redes existe, se trataría de una especie de adicción a Internet, lo que sí es un trastorno catalogado.

En 2011, Daria Kuss y Mark Griffiths, de la Universidad Nottingham Trent, en Reino Unido, analizaron 43 estudios previos sobre el tema y llegaron a la conclusión de que la adicción a las redes sociales es un problema mental que “podría” requerir tratamiento profesional.

Se encontraron con que un uso excesivo iba asociado a los problemas en las relaciones personales, un peor rendimiento académico y una menor participación en comunidades reales y no virtuales.

También comprobaron que entre quienes podrían ser más vulnerables a las adicciones a las redes sociales se incluían los individuos ya enganchados al alcohol, los muy extrovertidos y quienes recurrían a ellas como medio para compensar sus escasos lazos con otras personas en la vida real.

Autoestima

Los sitios que albergan las redes sociales hacen que más de la mitad de sus usuarios sientan que no están a la altura, y, de acuerdo con un estudio llevado a cabo entre 1,500 personas por Scope, una organización en pro de los derechos de los discapacitados, la mitad de los encuestados de entre 18 y 34 años dijeron que les hacían verse como no atractivos.

Un estudio de 2016 de la universidad estadounidense Penn State indicó que ver las fotos de otras personas podría menoscabar la autoestima de los usuarios porque tienden a compararse esa otra gente que parece de lo más feliz en las redes.

Otro proyecto común de las universidades de Strathclyde de Iowa y Ohio mostró que las mujeres se comparan negativamente con las imágenes que de sí mismas toman y publican otras mujeres.

Pero no son solo las selfies lo que puede minar la autoestima de los usuarios. Un estudio entre 1,000 usuarios suecos de Facebook reveló que las mujeres que pasan más tiempo en las redes se mostraban menos felices y confiadas.

Bienestar

En un estudio de 2013, los investigadores enviaron mensajes a los participantes cinco veces diarias durante 14 días, preguntándoles cómo se sentían y cuánto habían usado Facebook desde la recepción del último mensaje.

Cuanto más tiempo habían pasado en el sitio, peor se encontraban después. También se apreció una mayor caída de su satisfacción vital con el paso del tiempo.

Pero otro trabajo reveló que, para otras personas, las redes sociales pueden favorecer su bienestar. En general, los efectos de las redes sociales digitales en el bienestar de las personas son todavía ambiguos.

Esa es la conclusión a la que llegó el año pasado un equipo de investigadores holandeses. Con todo, estos científicos señalaron que hay evidencias más claras respecto a un grupo determinado de gente: las redes tienen un impacto más negativo en los individuos socialmente aislados.

Relaciones

De acuerdo con las conclusiones de un pequeño estudio, solo la mera presencia de un celular puede interferir en nuestras interacciones, sobre todo, cuando estamos hablando de un tema importante.

Los investigadores de la Journal of Social and Personal Relationships (Revista de Relaciones Sociales e interpersonales) encargaron a 34 parejas de desconocidos que mantuvieran una conversación de diez minutos sobre algún hecho interesante que les hubiera ocurrido recientemente.

Cada pareja se sentó en una cabina privada. La mitad de esas cabinas tenían un teléfono sobre una mesa.

Quienes tuvieron un teléfono a la vista mostraron una respuesta menos positiva cuando después se les preguntó por su interacción con la persona con la que hablaron. Tuvieron conversaciones menos significativas y mostraron menos cercanía con su pareja que el resto de participantes en el estudio, en cuyas cabinas se había colocado un libro en lugar de un teléfono.

Las relaciones sentimentales tampoco son inmunes.

Expertos de la Universidad de Guelph, en Canadá, estudiaron en 2009 el comportamiento de 300 individuos con edades comprendidas entre los 17 y 24 años, centrándose en los celos que sentían cuando usaban Facebook y haciéndoles preguntas como: “¿Cuán probable es que te sintieras celoso después de que tu pareja añadiera a su muro una foto de una persona desconocida del sexo opuesto?”.

Las mujeres pasan mucho más tiempo en Facebook que los hombres y se muestran mucho más celosas cuando lo hacen.

Envidia

En un estudio en el que tomaron parte 600 adultos, en torno a un tercio de ellos dijeron que las redes sociales les inspiraban sentimientos negativos, mayoritariamente de frustración, y que la envidia era la razón de ello.

Esto lo provocaba la comparación entre sus vidas y las de otros, culpa, sobre todo, de las fotos de sus viajes que colgaban otros usuarios.

Sentirse envidioso ocasiona una “espiral de envidia”, en la que la gente reacciona a sus propios celos llenando sus perfiles de imágenes del mismo tono que los motivaron.

Soledad

Un trabajo publicado el pasado año en la American Journal of Preventive Medicine (Revista Americana de Medicina Preventiva) observó a 7,000 sujetos de 19 a 32 años y comprobó que los que más tiempo pasaban conectados a las redes sociales tenían el doble de probabilidades de experimentar aislamiento social, lo que podía manifestarse en una falta de sentido de pertenencia, empatía con los otros y relaciones satisfactorias.

Un mayor uso de las redes sociales podría desplazar las interacciones cara a cara y hacer que la gente se sienta excluida en la vida real.

Conclusiones

Quedan demasiados campos no lo bastante conocidos todavía como para extraer conclusiones definitivas.

Pero las evidencias apuntan en una dirección: las redes sociales afectan a las personas de manera diferente, dependiendo de condiciones preexistentes y de sus características personales.

El uso excesivo que algunos hacen es probablemente desaconsejable.

Pero sería erróneo afirmar que son definitivamente algo malo porque es innegable que han traído beneficios a nuestras vidas.

Redacción: Leo.com

Fuente: BBCMundo

10 Febrero 2018

Un consejo que podrían agradecer los amantes del té: dejarlo enfriar antes del primer sorbo.

Y es que un estudio advierte que consumirlo muy caliente incrementa el riesgo a desarrollar cáncer de esófago si se combina con alcohol y cigarrillos.

Los hallazgos, basados en el seguimiento a largo plazo de más de 450,000 participantes, se publicaron en Annals of Internal Medicine.

Los investigadores descubrieron que las personas en China que consumieron té y también fumaron tabaco y bebieron cantidades excesivas de alcohol tuvieron cinco veces más riesgo de cáncer de esófago que las personas que no tenían ninguno de estos tres hábitos.

El cáncer de esófago está aumentando en prevalencia y su tasa de supervivencia es bastante baja, particularmente en regiones menos desarrolladas y en varones.

Carcinoma

La combinación de los tres productos está relacionada con un mayor riesgo de carcinoma de células escamosas del esófago, que son las células que revisten el esófago.

Este tipo de cáncer es la forma más común de cáncer de esófago en Estados Unidos, según la Sociedad Estadounidense del Cáncer (ACS por sus siglas en inglés).

La investigación sugiere que el consumo frecuente de líquidos hirvientes puede provocar lesiones a largo plazo en las células que recubren el esófago, dijo el autor principal del estudio, Jun Lv, epidemiólogo del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Pekín.

Cambios relacionados con el calor en el revestimiento del esófago también pueden aumentar la probabilidad de daño por otros factores de riesgo de cáncer de esófago, como fumar y beber en exceso, lo que puede dañar el ADN en las células que recubren el esófago.

Bebedores de té en China

China se encuentra entre los países con la mayor incidencia de cáncer de esófago.

Los bebedores de té, especialmente los varones chinos, son además más propensos a fumar y beber alcohol.

En el estudio, los investigadores analizaron datos de aproximadamente 456,000 personas en China de 30 a 79 años.

Al comienzo del estudio, las personas completaron un cuestionario de estilo de vida que preguntaba con qué frecuencia consumían té, cuánto consumían y cómo preparaban la bebida y qué tipo de té bebieron.

También se les preguntó si la temperatura habitual de su té era la temperatura ambiente o templada, caliente o ardiente.

El consumo diario de té caliente, no se asoció con un mayor riesgo de cáncer de esófago en personas que no fumaban y no bebían alcohol en exceso.

Redacción: Leo.com

Fuente: BBCMundo

09 Febrero 2018

Un nuevo informe de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) encontró que en la actualidad los estadounidenses toman antibióticos que no solo son innecesarios, sino que representan daños potenciales para su salud.

En el informe se evaluó el uso excesivo de antibióticos en todo el país utilizando información de 17 estudios realizados entre 2000 y 2016. Se encontró que los médicos por lo general recetan demasiados medicamentos a los pacientes que atienden en las visitas al consultorio, hospitales y casas de la tercera edad. Es más, recetan con frecuencia demasiadas dosis y recomiendan tipos de antibióticos que no corresponden, como los potentes medicamentos de amplio espectro, en lugar de antibióticos más específicos.

Marvin M. Lipman, MD, asesor médico de Consumer Reports comenta “todos los antibióticos pueden tener efectos secundarios graves, así que cuando se usan de forma inapropiada no hay beneficios, sino solo riesgos; además cada vez que se usa un antibiótico, ya sea que su uso esté indicado o no, siempre existe la posibilidad de causar resistencia bacteriana de modo que se vuelve ineficaz en el futuro”.

Aquí te presentamos lo que necesitas saber sobre los resultados de los CDC y cómo mantenerte a salvo del uso excesivo de antibióticos.

Para el caso de pacientes ambulatorios (consultorios médicos y odontológicos, departamentos de emergencias, clínica de atención de urgencia): los CDC nos dan una buena noticia. Entre 2011 y 2014, las recetas de antibióticos que se dan en consultorios y clínicas disminuyeron un 5%. “Se ha hecho un esfuerzo concertado durante varios años para reducir efectivamente el uso de antibióticos para tratar resfriados, tos y enfermedades que no requieren el uso de los mismos”, comenta Lauri Hicks, D.O., directora de la Oficina de Administración de Antibióticos de los CDC.

Sin embargo, en 2015 un tercio de las recetas de antibióticos despachados en farmacias fuera de los hospitales no eran necesarias. La mayoría se entregaron a personas con problemas en las vías respiratorias superiores, que a menudo son causados por infecciones virales, mientras los antibióticos son eficaces solo contra infecciones bacterianas. Por ejemplo, entre 2008 y 2012, cerca del 80% de los adultos con bronquitis recibieron antibióticos cuando era totalmente innecesario.

Y el informe señala que incluso cuando los antibióticos son el tratamiento correcto, las recetas podrían haber indicado dosis demasiado altas o medicamentos que son mucho más agresivos de lo necesario. En 2010 y 2011, esto último ocurrió cerca de la mitad de las veces en casos de infecciones de oído y sinusitis.

Hospitales: a pesar de los esfuerzos de los CDC en los últimos años para reducir el uso excesivo de antibióticos en los hospitales, las tasas se han mantenido estables durante la última década, lo cual significa que la mitad de los pacientes hospitalizados siguen recibiendo antibióticos.

También es preocupante que los médicos en los hospitales receten los antibióticos más fuertes en lugar de opciones más conservadoras. Esto puede conducir a infecciones graves, potencialmente mortales, tales como Enterobacteriaceae resistente a la carbapenema (CRE, por sus siglas en inglés) y Clostridium difficile (C. diff). (Consulta nuestro informe exhaustivo sobre C. diff).

Casas de la tercera edad: aunque hay pocas investigaciones sobre el uso de antibióticos en centros de atención para adultos mayores en comparación con las investigaciones en hospitales y centros ambulatorios, los estudios disponibles muestran un patrón preocupante, dice Hicks. El informe de los CDC encontró que hasta el 75% de todas las recetas de antibióticos que se dan a las personas en casas de la tercera edad es inapropiado. Según los datos de principios de 2014, el 11% de todos los pacientes en asilos de ancianos en los Estados Unidos, cuya probabilidad de contraer C. diff es mayor que la de la población general, toman antibióticos diariamente.

Un factor común: los residentes de las casas para la tercera edad suelen recibir antibióticos para tratar lo que se cree que son infecciones del tracto urinario, pero no lo son. Es común que los adultos mayores tengan bacterias en la orina, lo que no significa que tengan una infección, señala Hicks.

Protégete

Estas medidas te ayudarán a protegerte contra recetas innecesarias e infecciones peligrosas que pueden ser causadas por el uso excesivo de antibióticos.

Paciente ambulatorio:

 Usa antibióticos solo cuando los necesites. “Si tu médico te diagnostica una infección respiratoria viral, no lo presiones para que te recete un antibiótico. No vale la pena el riesgo”, dice Lipman. Si el médico te recomienda un antibiótico, pregunta si tú o tus hijos en realidad lo necesitan, de ser así, pregunta si es el tratamiento de primera línea indicado para tu enfermedad.

    Ten cuidado con las fluoroquinolonas. Estos potentes medicamentos pueden tener efectos secundarios peligrosos, incluyendo el daño permanente e incapacitante al sistema nervioso central, los músculos, las articulaciones y los nervios. Y no vale la pena correr el riesgo cuando se trata de infecciones comunes como bronquitis, infecciones sinusales e infecciones del tracto urinario. Si tu médico te receta una fluoroquinolona, como la ciprofloxacina (Cipro y genérico) y levofloxacino (Levaquin y genérico) para una de las infecciones anteriores, pregunta si ese es el antibiótico que necesitas para tu afección.

    Pregunta a tu médico de qué otra manera puedes calmar tus síntomas. En el caso de infecciones leves de oído en niños mayores de 6 meses que no tienen otras condiciones subyacentes, la Academia estadounidense de pediatría recomienda esperar a ver si el problema desaparece por sí solo. En el caso de resfriados y tos, trata de descansar, beber mucho líquido, respirar aire húmedo y, cuando sea necesario, usar analgésicos de venta libre como acetaminofén (Tylenol y genérico) o ibuprofeno (Advil y genérico).

En una casa de la tercera edad:

    Pregunta si tú o tu familiar en realidad necesitan usar un antibiótico. El personal de la residencia de adultos mayores no debe hacer pruebas o tratar una infección del tracto urinario a menos que se presenten síntomas como orina frecuente, con sangre o turbia, dolor al orinar o fiebre.

    Insiste en que los miembros del personal de la casa de la tercera edad se laven las manos antes de que te toquen a ti o a tu ser querido para evitar la propagación de bacterias.

En un hospital:

    Pregunta si el antibiótico que tu médico te receta es el tratamiento de primera línea para tu afección. Las fluoroquinolonas pueden hacer que las personas sean mucho más propensas a una infección por C. diff.

    Insiste en que los miembros del personal del hospital se laven las manos al entrar a tu habitación y si te parece que el cuarto está sucio, pide que limpien.

    Lleva tus propias toallitas desinfectantes para los objetos comunes que tocas, como las perillas de las puertas y el control remoto de la televisión.

    Pregunta todos los días si es posible extraer un catéter y otros tubos, como los de un ventilador, ya que estos aumentan el riesgo de una infección grave.

    Si necesitas que te afeiten, solicita al personal del hospital que utilice una rasuradora eléctrica en lugar de una rasuradora común, porque si te rasuran con una común pueden ocurrir pequeños cortes que permitan la proliferación de bacterias.

Redacción: Leo.com

Fuente: isalud.com

07 Febrero 2018

Esos kilos de más que nos hacen bordear la obesidad no se deben a la ingesta excesiva de grasas, alcohol y dulces en cantidades industriales. No, nada de eso. La culpa la tiene el aire acondicionado. Sí, leyó bien. El aire acondicionado es el partícipe necesario de esos kilitos que le están sobrando. Así que apague el aire y póngase a transpirar. Y no me venga con que le estamos haciendo un favor al gobierno en su cruzada por reducir el consumo de energía, porque la culpa la tiene la temperatura constante, por ejemplo a 24°C. ¿Cómo?

Antes de que una horda de fundamentalistas nos salte al cuello, digámoslo de otra manera, con gesto adusto y rigurosidad científica: uno de los factores clave en el incremento de la obesidad a nivel mundial es el sedentarismo térmico. ¿Y eso qué quiere decir?

“El aumento de peso se debe no solo a la ingesta inadecuada de comida, sino también a la disminución del gasto calórico. La epidemia de sobrepeso y obesidad a nivel global conduce a analizar los múltiples factores asociados a esta problemática. Entre ellos, aparece la climatización constante de los hogares provistos de calefacción y aire acondicionado, al igual que los sitios públicos, lugares de trabajo y de transporte”, dice la doctora Ana María Cappelletti (MN 76.523), Directora de la Diplomatura en Obesidad de la Universidad Favaloro y miembro de la Sociedad Argentina de Nutrición. Y enseguida aclara: “Parecería que el hecho de no tener que esforzarnos para mantener una temperatura corporal de confort, sería un factor que predispone al aumento de peso. Pero esto no significa que el aire acondicionado engorde”.

Los beneficios de estar incómodos

Hace poco, un estudio divulgado por la revista científica Science Daily sostuvo que la exposición de las personas en ambientes climatizados por fuera de la temperatura de confort (22°C) podía ayudar a reducir las principales enfermedades metabólicas como la diabetes y la obesidad. El autor principal del artículo titulado “Excursiones saludables fuera de la zona de confort térmico”, el holandés Wouter van Marken Lichtenbelt, especialista en Ecología Energética de la Universidad de Maastricht de los Países Bajos, sostuvo que “se suponía que las temperaturas estables fijas en interiores satisfarían la comodidad y la salud en la mayoría de las personas. Sin embargo, esta investigación indica que las temperaturas variables pueden tener un efecto positivo en nuestra salud y al mismo tiempo incluso pueden crear placer”.

¿En qué quedamos? Ahora dicen que el aire acondicionado no solo no engorda, sino que, por debajo de los 21°C, ayudaría a acelerar el metabolismo, quemar grasas y adelgazar. ¿Estamos todos locos?

La doctora Cappelletti sostiene que “las personas responden con cambios metabólicos a los cambios de la temperatura ambiente, lo que se denomina termoregulación. Las altas temperaturas aumentan el gasto metabólico a fin de mantener la temperatura corporal y disminuyen la ingesta de alimentos con muchas calorías. Pero a su vez, las bajas temperaturas aumentan la liberación de energía en forma de calor, por estimulación de un tipo de grasa (tejido adiposo pardo) que protege contra el sobrepeso”.

Es decir que con una temperatura constante, sin variaciones, “las personas pasan más tiempo en la llamada zona neutral térmica. Esto disminuye el gasto energético necesario para mantener la temperatura corporal”.

La investigación de Wouter van Marken Lichtenbelt va en sintonía con el nuevo paradigma de “repensar la comodidad térmica” en grandes condominios tanto más cuanto que, en los países desarrollados, los edificios representan el 40% de la demanda de energía. Una reducción en el calor o el frío de la climatización tendría no solo un efecto positivo en la salud de sus ocupantes sino también que reduciría las emisiones contaminantes.

“Todos los extremos resultan dañinos para la salud. Si bien las altas temperaturas llevan a la mayoría de las personas a ingerir alimentos menos calóricos, también producen sudoración excesiva y pueden llevar a la deshidratación”, amplía la doctora Cappelletti. Y le tira un centro a los fundamentalistas del aire acondicionado: “Si pensamos, además, que el AA nos permite continuar realizando ejercicio físico aún en días muy calurosos, lejos de promover el sobrepeso, facilita una vida saludable. Numerosas investigaciones concluyen que el frío y el ejercicio estimulan el gasto energético. La idea errónea es creer que sudar excesivamente durante el ejercicio contribuye al descenso de peso”.

Redacción: Leo.com

Fuente: isalud.com

30 Enero 2018

El Ministerio de Salud recomienda a los servicios departamentales de salud (Sedes) promover controles para evitar el uso de espumas carnavaleras con Hidroclorofluorocarbono (HCFC – 22), también conocidos como R- 22 por irritar la piel humana y dañar la capa de ozono.

“Recomendamos a la población que no compre las espumas que contengan el componente químico R- 22, esto porque es un propulsor de aerosol que destruye la capa de ozono en la atmósfera y afecta a la salud humana”, advirtió la profesional del Área de Factores de Riesgo Ambiental en Salud del Ministerio de Salud, Jaqueline Cordero.

La principal fuente de contaminación de estas sustancias son los equipos de refrigeración, tanto en estado operativo como al final de su vida útil.

El contacto con el líquido de la espuma puede provocar enrojecimiento, dolor en los ojos e irritación en la piel, si la persona inhala los compuestos químicos puede sentir somnolencia y confusión mental.

Por tanto, la Unidad de Salud Ambiental del Ministerio de Salud envió misivas, el 25 de enero, a los nueve SEDES para que coordinen con los Gobiernos Municipales y que procedan con la vigilancia, control del uso de espumas, juegos pirotécnicos; además del cuidado con el agua de consumo humano.

Cuidado con máscaras y pinturas

“También recomendamos a las familias que no compre máscaras, ni disfraces hechos con materiales tóxicos, es decir, que libere sustancias porque pueden irritar la piel, sobre todo de los niños más pequeños”, remarcó Cordero.

Si una persona adquiere máscaras es importante que contengan orificios grandes para los ojos, nariz, boca, esto facilitará la visión y respiración.

Asimismo, se debe verificar que no se desprendan productos de las máscaras, cuando se les raspe con la mano.

En cuanto a los maquillajes de colores y tintes para el cabello, los mismos deben contar con un registro sanitario expedido por autoridades nacionales después de su importación.

Redacción: Leo.com

Fuente: radiofides

02 Febrero 2018

Cada año, muchos  invierten millones de dólares en dietas novedosas, buscando una manera rápida y poco sacrificada de perder peso. Sin embargo, la propuesta de estas dietas, que aunque pueden resultar atractivas, la mayoría son  una moda que alguien inventó sin apoyo científico.

La licenciada Giselle Carazo, experta en nutrición y dietas, explica que el problema con estas “dietas novedosas” es que envuelven riesgos a la salud.

“Estas dietas son difíciles de sostener por un periodo largo de tiempo, no toman en cuenta las condiciones de salud de la persona, propician la ganancia rápida en peso una vez uno abandona la dieta, lo que conocemos como efecto rebote y lo peor es que no propician que la persona aprenda a comer y a establecer buenos hábitos alimentarios”, advierte.

Por otro lado, sostiene que cuando el cuerpo pierde peso, lo primero que pierde es agua, luego  grasa -que es lo que todos queremos y debemos eliminar- y, luego, se pierde músculo o proteína.

 “Cuando la dieta es adecuada perdemos primero el agua retenida y grasa, que es como debe ser. Sin embargo, cuando la dieta es inadecuada se pierde primeramente mucha agua, lo que puede causar deshidratación, y se pierde mayormente proteínas. Estas jamás se deben perder. No son parte de un plan adecuado de pérdida de peso”, asegura.

Según la experta, cuando la persona pierde proteína, tan pronto abandona la dieta novedosa usualmente recupera la proteína multiplicada por dos. “Esto es el causante del resultado ‘yo-yo’ y que las  gente se frustre. Debido a esto, entre otras cosas, es que el 65% de la población en Puerto Rico se encuentra en sobrepeso o en obesidad”, subraya.

Algunas de ellas

Entre las dietas novedosas o lo que muchos catalogan como hasta milagrosas está la dieta de ayunos. “Mantener el cuerpo en total inanición por uno o dos días o más es muy peligroso. Por ejemplo, las personas diabéticas que sigan esta dieta corren un gran riesgo de complicaciones, incluso pueden llegar hasta la muerte”, recalca Carazo.

Hay otras dietas novedosas donde la persona solo ingiere uno o dos alimentos por un periodo de tiempo, como por ejemplo, papa y zanahoria, lechuga y pechuga de pollo, jugos y té, entre otros.

Dice la licenciada que estas dietas causan serias deficiencias nutricionales y todos los riesgos que esto implica. Por ejemplo, el resultando de la falta de hierro es que puede llevar a una anemia. La deficiencia de calcio causa osteoporosis. La deficiencia de ácido fólico y otras vitaminas del complejo B, afectan el sistema nervioso y reproductor.

Perder peso correctamente

“Cuando una persona quiere perder peso debe hacerlo de la única manera correcta que hay, que es aprender a comer acompañado de aumento de la actividad física”, aconseja Carazo.

Comenta la experta que la que la persona no debe eliminar grupos de alimentos; debe incluir a diario carbohidratos, carnes, vegetales, frutas, lácteos y agua.

“Podemos recordar que el jíbaro autóctono de Puerto Rico era delgado, muy saludable y disfrutaba de altos niveles de energía. Su dieta consistía de arroz, habichuelas, viandas, un pedazo pequeño de carne, mucha ensalada, un vaso de leche y de postre, siempre, una fruta”, argumenta.

“Si la persona invierte su tiempo, esperanzas, esfuerzos y energías en otra dieta novedosa más debe saber que, además de arriesgar su salud y recuperar a la larga el peso perdido, esto solo habrá sido otro intento más de recuperar el peso y la salud, pero de manera infructuosa”, puntualizó.

El personal idóneo para diseñar un plan alimentario individual, de acuerdo a la edad, sexo, estatura, condiciones de salud existentes, gustos y preferencias de la persona es el nutricionista dietista.

Redacción: Leo.com

Fuente: isalud.com

15 Enero 2018

Tomar agua tibia con limón en ayunas cada mañana, se ha convertido en un truco casero que gana cada vez más adeptos. Y su popularidad no es en vano, pues su consumo ha demostrado ser beneficioso para el organismo desde distintos frentes.

El limón es un cítrico conocido por sus propiedades antibacteriales y antivirales, que estimulan el fortalecimiento del sistema inmunológico. Se trata de una fruta con un bajo nivel calórico, rica en vitamina C y minerales como el potasio, magnesio, fósforo, calcio, socio, hierro entre otros. (El limón, el arma contra la obesidad y las gripas).

Descubre todos sus beneficios:

1. Limpia la piel

Las propiedades antioxidantes de la vitamina C, combaten los radicales libres responsables del envejecimiento prematuro, disminuyen arrugas y manchas y favorece la formación de colágeno. Al tratarse de un alimento alcalino, mata bacterias que pueden causar acné. Tu piel lucirá fresca y radiante. (Vitaminas, fuente de belleza para la piel).

2. Mejora la digestión

Estimula la eliminación de toxinas del cuerpo y la producción de la bilis, un ácido fundamental en el proceso de digestión. Es ideal para aliviar trastornos digestivos como gases y flatulencias, pesadez estomacal, acidez y náuseas.Es eficaz en casos de estreñimiento. (Claves para gozar de una correcta digestión).

3. Ayuda a adelgazar

El limón es fuente de pectina, un nutriente que ayuda a combatir el hambre y los antojos, lo que evita que se coma en exceso entre horas. Además funciona como un excelente quema grasa, por lo que, si tu propósito es perder algunos kilos, es un remedio ideal para complementar tu dieta y rutina de ejercicios. (Perder peso es cuestión de método).

4. Es un potente diurético

Tomar jugo de limón nos perite eliminar las toxinas más rápidamente, al aumentar la cantidad de orina. Es también un gran depurador del hígado, opción natural para quienes sufren de problemas hepáticos como el hígado graso. Es útil para personas con cálculos renales. (Recomendaciones para prevenir y cuidar el hígado graso).

5. Mejora el sistema inmunológico

Como ya sabemos su aporte de vitamina C es una gran aliada a la hora de combatir los resfriados. Sin embargo, contiene otros componentes como el limoneno, sustancia que ayuda al sistema inmunológico a mantener las infecciones a raya.  Los limones son gran fuente de potasio, que ayuda a controlar la presión arterial y de hierro, fundamental a la hora de mejorar la función inmune. (Hábitos que refuerzan tu sistema inmunológico).

6. Promueve la curación de heridas

El ácido ascórbico presente en los limones ayuda a la curación de heridas, además de tratarse de un nutriente vital para la salud de los huesos y cartílagos. Al estimular la producción de colágeno, potencia la cicatrización y reparación de tejidos.

 7. Mejora el aliento

¿Quién no ha tenido que enfrentar el mal aliento al despertar por la mañana? Beber agua con limón combatirá las bacterias presentes en la boca al tiempo que deja una sensación fresca. Además, aliviará el dolor dental y la gingivitis.

Redacción: Leo.com.bo                                              

Fuente: isalud.com

14 Enero 2018

Uno de los elementos dentro del canon de belleza femenina es el cuidado de las manos, por lo que no hay mujer que no acuda constantemente al salón de belleza para realizarse un manicure y con ello, lucir unas uñas hermosas y perfectas, y sobre todo, bien pintadas.

Pero lo que muy pocas saben es que la mayoría de los esmaltes de uñas que hay en el mercado son un peligro exponencial para tu salud. Esto con base en un estudio realizado por la Universidad de Duke, el cual descubrió que hay varias sustancias tóxicas en su contenido.

De acuerdo a esta investigación, estas sustancias nocivas comienzan a mostrar signos en nuestro cuerpo, pasadas apenas 10 horas de la aplicación de un esmalte:

Fosfato de Trifenilo (TPHP)

Es un aditivo que se les agrega para darles más duración. El problema es que causa daño en el sistema endocrino, ralentizando el metabolismo y por ende, puede haber aumento de peso. También podría afectar al sistema reproductivo e incluso, provocar irritabilidad e hipersensibilidad.

Formaldehído

Es un conservador que ayuda a eliminar bacterias. Resulta cancerígeno y daña a los pulmones. Irrita la garganta y genera eczema y dermatitis. Podría desencadenar episodios asmáticos.

Tolueno

Es un disolvente que alisa y le da aroma a la pintura, pero puede dañar al sistema nervioso, provocar náuseas y hasta pérdida del conocimiento, así como fatiga y confusión, abortos y malformaciones fetales.

Ftalato de Dibutilo (DBP)

Es un endurecedor que da textura y color al esmalte. El problema es que puede modificar las funciones hormonales e incluso, alterar el funcionamiento del aparato reproductor femenino. También provoca cambios en el estado de ánimo e incluso, favorece al desarrollo de cáncer de mama.

Redacción: Leo.com.bo                                              

Fuente: isalud.com

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