Santa Cruz de la Sierra
20 Octubre 2014

El último domingo, antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, terminó en calma en Brasil: Dilma Rousseff (PT), candidata a su reelección, y el opositor socialdemócrata Aécio Neves, abandonaron el terreno de las ofensas, tanto políticas como personales, y se dedicaron a polemizar sobre los temas que más preocupan a los brasileños: salud, educación y seguridad. En ese terreno, el ex gobernador intentó demostrar la "ineficiencia" de la presidenta brasileña, pero esta le retrucó con un gran cantidad de estadísticas oficiales que revelaron las "conquistas" alcanzadas durante su gestión.

Dilma se presentó mucho más segura y varias veces tomó la delantera. Fue el caso de su réplica a Aécio quien le había cuestionado haber disminuido la porción del PBI destinado por el gobierno federal a la salud. De acuerdo con la presidenta, en el estado de Minas Gerais, bajo la gestión de Neves hubo desvíos de fondos. "En los gastos de salud entraron vacunas para caballos" le recriminó.

Columnistas de diarios brasileños, como Carlos Melo del Estado de Sao Paulo, comentó como "lo más probable es que los electores de Dilma afirmen que ella ganó el debate. Pero los de Aécio dirán lo mismo de él". Consideró también que "Dilma dio varias estocadas" en su adversario, en un encuentro donde se discutieron "desempleo, inflación, seguridad, educación y corrupción".

Para los asesores del candidato de la socialdemocracia brasileña, el PSDB, el debate fue "tibio y civilizado". La semana pasada, en el segundo encuentro, la confrontación había adquirido rasgos brutales, especialmente del lado del postulante "tucano", quien llegó a apuntar a Dilma con su dedo índica y calificarla de "liviana" en sus opiniones.

De acuerdo con Neves, "queda cada vez más claro que tenemos dos proyectos para Brasil. Uno, el de la candidata, que pasa su tiempo en comparaciones con el pasado. Nosotros pensamos en el futuro. Yo soy el candidato para cambiar Brasil de verdad, no sólo un slogan". Sus propuestas más claras fueron las de "fundar la nueva escuela brasileña, entregar los jardines maternales y de infantes que el gobierno (de Dilma) no entregó y llevar el saneamiento básico para 20 millones de familias. Vamos a valorizar a los profesores".

Dilma en cambio, tuvo a mano varios datos para exhibir: tal vez el más importante es el desempleo de 5%, el más bajo de la historia. Criticó una propuesta de su oponente que plantea llevar la inflación a 3% anual: "Eso elevaría el desempleo a 15% y va a exigir elevar a 25% la tasa de interés, Esa es su receta" sentenció.

Neves volvió a la carga con la corrupción en Petrobrás. Ayer por la tarde, Dilma reconoció que existe un esquema de desvíos de dinero dentro de la compañía. Sin embargo, ese asunto tuvo menor entidad que en debates anteriores. Los especialistas en marketing político consideran que el tema está desgastado y ya no ejerce el fuerte impacto sobre el electorado que tuvo en un inicio.

Redacción: Leo.bo               

Fuente: AFP

17 Octubre 2014

Dilma Rousseff y Aécio Neves protagonizaron ayer una nueva confrontación televisiva, que elevó el tono descortés, violento y lleno de acusaciones con tono personal, que ya se había evidenciado el martes último. Este nuevo debate tuvo una virtud: se realizó entre las 18 y las 19,30, un horario que permitió acompañarlo en directo a un amplísimo segmento del electorado.

En ese horario pico, Neves acusó a su adversaria de “mentirosa”: “Es muy triste ver una presidente de la Nación mintiendo”, repitió cada vez que hablaba. Fue su técnica favorita para rechazar cada una de las denuncias que verbalizó la presidenta brasileña por los “sucesivos incumplimientos” de la ley en las que incurrió el postulante socialdemócrata cuando gobernó el estado de Minas Gerais.

Al final de la disputa, donde se multiplicaron los momentos de ferocidad, Dilma tuvo dificultades para levantarse de la silla mientras se aproximaba a una periodista de TV que la iba a entrevistar. Luego, mientras hablaba frente a la cámara, la presidenta necesitó apoyarse en la mesa que separaba a los dos candidatos. La presentadora de TV le ofreció entonces un vaso de agua. Rousseff confesó: “Me bajó la presión y fue por causa de la extrema dureza del debate”.

Uno de los casos que Dilma recordó fue un conocido episodio del ex gobernador, cuando utilizó su investidura de senador para negarse a realizar un test de alcoholemia mientras conducía su auto en la ciudad de Río de Janeiro. Dilma le recordó que “todos los años mueren 40.000 personas por accidentes de tránsito, que derivan en gran parte de choferes drogados o embriagados”. Tras señalar que le tocó a ella sancionar la Ley Seca en 2012, le interrogó: “¿No cree que todo ciudadano, sea quien sea, debe someterse al examen policial?”. Furibundo, Neves replicó: “Tenga el coraje de hacer esa pregunta en forma directa … Yo tuve un episodio y lo reconocí, que en un principio no quise parar en una Ley Seca porque mi registro de conductor estaba vencido. Inadvertidamente no hice el examen pero me disculpé por eso. Usted nunca se arrepiente de nada de su gobierno”.

No fue el único momento de tensión. Otro tanto ocurrió cuando Rousseff interrogó a su adversario por el aeropuerto privado, construido en la estancia de un tío en Minas Gerais, pero con fondos públicos. “El Ministerio Público dijo que esa obra estaba correctísima” replicó Aécio; y retrucó pesado: “Usted tiene que tomar todas las providencias para decir a Brasil qué ocurrió en Petrobras”. Hasta ahora, el caso sigue en trámite en la justicia brasileña bajo estrictísimo secreto.

Redacción: Leo.bo               

Fuente: Clarin.com

03 Octubre 2014

El último debate entre los presidenciables de Brasil, anoche por la emisora Globo, fue sin duda el mejor organizado. Con alto voltaje en el enfrentamiento, los tres principales candidatos principales Dilma Rousseff, Marina Silva y Aécio Neves, dejaron expuestos más claramente el foco de sus preocupaciones para lo que sería un futuro gobierno.

El postulante de la socialdemocracia (PSDB) Aécio discurseó exclusivamente sobre la corrupción en Petrobras. La socialista Marina enunció una propuesta programática: establecer el aguinaldo para quienes reciben el subsidio del "bolsa familia". Y la presidenta Rousseff reafirmó que en un segundo gobierno irá a "dar un paso más en salud, seguridad y educación en el centro de todo".

Tercero en la disputa, Neves, ex gobernador de Minas Gerais y actual senador, atacó desde un inicio a la socialista Silva. Recordó el "escándalo" del "mensalao" del año 2005 (cuando se descubrió la existencia de un esquema de sobornos a legisladores y políticos). Y le enrostró a la ambientalista el haber permanecido en el Partido de los Trabajadores en aquella época (recién dejaría el PT en 2009).

Marina atajó el penal y lo devolvió con creces: "Usted es miembro de un partido (el PSDB) que tuvo su propio mensalao cuando sobornaron diputados y senadores (en el primer gobierno de Fernando Henrique Cardoso) para conseguir que (el parlamento) votara el proyecto de reelección. Y usted sigue en esa agrupación".

Dilma, principal blanco de los golpes proferidos por Aecio, se defendió: "Corruptos hay en todos los lugares. Lo que es necesario es que las instituciones sean capaces de investigar. Todo el mundo puede cometer corrupción, pero son las instituciones las que deben ser virtuosas e impedir que esto ocurra".

Durante las dos horas y medias que duró el debate, que se inició a las 11 de la noche -horario en que pocos estaban dispuestos a mantenerse frente a la TV-, el socialdemócrata no dedicó espacio para explicar cuál será su programa de gobierno. Marina ensayó esa alternativa de ampliar con un aguinaldo anual el subsidio a las familias. Y Dilma, basada en lo que ya hizo su gobierno en cuatro años -y el de su antecesor Lula da Silva - prometió ampliar y profundizar los numerosos programas sociales que están en vigencia.

Redacción: Leo.bo               

Fuente: Clarin.com

29 Septiembre 2014

El viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Alfredo Rada, descalificó hoy el debate entre candidatos a la presidencia realizado ayer por la Asociación de Periodistas de La Paz (APLP), en el que no participó el candidato oficialista Evo Morales. La autoridad dijo que el foro fue "aburrido y anodino" y que no tuvo "mayor repercusión".

"Nos parece que este foro debate se redujo a una especie de rueda colectiva de prensa, en el que lo que menos hubo fue debate, pero además de ello no hubo propuestas. El evento no ha tenido mayor repercusión. Fue un evento aburrido y anodino, en el que ninguno delos postulantes a la Presidencia pudo plantear alternativas serias o sostenibles para lo que es la continuidad del proceso de cambio", señaló Rada en conferencia de prensa.

En el foro de ayer participaron los candidatos Samuel Doria Medina, de Unidad Demócrata (UD); Juan del Granado, del Movimiento Sin Miedo (MSM); Jorge Quiroga, del Partido Demócrata Cristiano (PDC) y Fernando Vargas, del Partido Verde (PV).

Rada ratificó que Evo Morales solo debatirá con el pueblo y no con los candidatos opositores.

Por otro lado, el Viceministro aseguró que el MAS no necesita mecanismos de coerción para ganar las elecciones generales del 12 de octubre, en referencia a la denuncia del MSM sobre agresiones contra militantes de este partido en el municipio de La Asunta, en los Yungas paceños.

El debate de la APLP fue moderado por  el periodista John Arandia, de Cadena A y contó con un panel de periodistas conformado por Tuffí Aré, de El Deber; Ximena Galarza, de Televisión Universitaria de La Paz; José Pomacusi, de la revista Poder y Placer y Juan Cristóbal Soruco, del periódico Los Tiempos.

Redacción Primicia.bo

Fuente: Agencias

18 Septiembre 2014

El candidato presidencial por el Partido Demócrata Cristiano (PDC), Jorge Quiroga, acusó el jueves a su par de Unidad Demócrata (UD), Samuel Doria Medina, de realizar una guerra sucia contra su partido y lo desafió a un debate para evaluar qué frente de oposición es la mejor alternativa electoral.

"De una vez el pueblo debe saber quién es alternativa y quien es oposición. El debate va ser tremendamente útil", señaló en entrevista con Radio Panamericana.

Denunció que UD realiza una guerra sucia contra la candidata a la vicepresidencia de PDC, Tomasa Yarhui, y descartó que respondan de la misma manera.

Sostuvo que el PDC hubiera podido utilizar las declaraciones de Doria Medina sobre la distribución del 50% de las regalías de los hidrocarburos a favor de las empresas petroleras internacionales o el caso de violencia intrafamiliar en el que fue implicado el ex candidato de UD, Jaime Navarro, pero dijo que su partido no pretende aprovechar esos hechos para ganar votos.

"Ahora los de Unidad Demócrata están cayendo como bolsa de cemento y están entrando a la guerra sucia", dijo.

Redacción Leo.bo

Fuente: ABI

29 Agosto 2014

Siempre solemos creer que el Photoshop es el mejor aliado de las mujeres que aparecen en las portadas de las revistas más importantes. Sin embargo, una modelo australiana decidió poner la voz en alto respecto al uso del programa de edición fotográfica.

Meaghan Kausman, de 23 años de edad, es una estudiante de moda de Melbourne (Australia) que fue fotografiada en una sesión bajo el agua y cuyas tomas fueron posteriormente modificadas sin su permiso para que luzca más delgada de lo que es en la vida real.

La joven compartió a través de su cuenta de Instagram la toma original que fue retratada en la sesión junto a la que realmente apareció publicada, donde se aprecia "una grotesca versión delgada de ella misma a través de la edición con Photoshop", según declaró al Daily Mail.

"Ellos habían alterado drásticamente mi cuerpo, adelgazaron mi estómago y los muslos en un intento de encajarme en el ideal cultural de belleza. Me niego a cruzarme de brazos y permitir que cualquier empresa o persona perpetúe la creencia de que 'mientras más delgado, mejor'", agregó Kausman.

Redacción: Leo.bo

Fuente: El Comercio

 

 

28 Agosto 2014

La presentación en sociedad de los tres grandes presidenciables de Brasil en un debate organizado por la TV Bandeirantes tuvo más previsibilidad que emoción. En su estreno como candidata por el partido socialista, Marina Silva se ajustó al papel de representante de “una nueva política”, sin definir cuál es. La presidenta Dilma Rousseff, que aspira a un segundo mandato, enumeró lo hecho durante sus primeros cuatro años de gestión. Y el socialdemócrata Aécio Neves, desplazado por Marina del rol de opositor principal, se limitó a criticar a las dos adversarias mujeres, al tiempo que hacía referencia a una capacidad de gestión derivada de sus dos gobiernos en Minas Gerais.

Entusiasmada por la última encuesta de la consultora Ibope, publicada una hora y media antes del debate y que le dio 29% de las preferencias del electorado para los comicios presidenciales del 5 de octubre, Marina partió entusiasmada para el ataque contra Dilma, a quien acusó de no atender las voces de las movilizaciones populares gestadas en 2013.

Pero, como dijo el senador José Agripino, líder del partido Demócratas (DEM), la ex ministra del primer gobierno de Lula da Silva “se quedó en el campo de la filosofía”. Las críticas más ácidas a la ex senadora “estrella” procedieron de otra presidenciable, Luciana Genro, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL). Le recordó que no era compatible su discurso ambientalista con la presencia de empresarios, como Neca Setúbal y Guilherme Leal, parte de una élite que propone reducir drásticamente el gasto público para lograr una caída de la inflación.

Decidida a sacarle votos a Dilma, quien hasta ahora lidera las encuestas con un 34 por ciento en la intención de voto, Marina la atacó por el lado que presuntamente podría tener más rédito en sus embestidas. Le preguntó por qué habían fracasado los cinco pactos que Rousseff enunció en julio del año pasado para responder a las manifestaciones callejeras. Dilma se refirió a ellos para recordar que gozan de buena salud: “Creemos que están siendo un éxito”. Recordó, entre ellos, la aprobación de la ley que permitirá dedicar a salud y educación una parte importante de los ingresos por la explotación petrolera submarina. El papel más deslucido le tocó al socialdemócrata Aécio Neves, que –según indican las últimas encuestas– con su 19 por ciento quedó relegado a un lejano tercer puesto. Dilma le cuestionó su pertenencia a un partido que “quebró el país” en 2002. De hecho, éste confirmó que, si fuera electo para conducir el gobierno brasileño, llamará a Arminio Fraga, último titular del Banco Central durante el segundo período de Fernando Henrique Cardoso. Este economista fue el que impuso el criterio de metas inflacionarias, continuadas luego con Lula da Silva y con la propia Dilma.

Lo cierto es que Neves, que tenía un crecimiento lento, tendrá que realizar un esfuerzo gigantesco para sobrepasar a Marina Silva. Si en la campaña del ex gobernador mineiro hubo entusiasmo inicial por la emergencia de Silva, lo que iría a garantizar que Dilma no ganara en la primera vuelta, el contento se convirtió en una pesadilla. Felipe Borba, del Instituto de Estudios Sociales y Políticos de Río de Janeiro, describió esto en forma contundente: “Tanto querían llegar a la segunda vuelta y ahora parece que lo van a ver desde afuera”. Ayer, Neves partió para el ataque que había evitado durante el debate: “Brasil no es para un amateur. La complejidad de los problemas que tenemos enfrente exigen experiencia y cuadros” subrayó. Se refería a Marina, a quien efectivamente le faltan desde partido político a equipos de gobierno.

La TV Bandeirantes, que convocó a reconocidos periodistas para realizar las preguntas, fue la tercera en audiencia en ese horario. Tuvo 5 puntos, lejos de los 14 de la emisora Globo y de los 6 de la Record. La mayor cantidad de espectadores asomó en los primeros 30 minutos y declinó sensiblemente en las dos horas y media restantes.

Redacción: Leo.bo

Fuente: Clarin.com

19 Agosto 2014

El mandatario que va por su tercera elección tampoco ha polemizado con sus oponentes en anteriores campañas.

A falta de dos meses para pelear por un tercer mandato como presidente de Bolivia, Evo Morales mantiene su negativa a debatir en público con sus oponentes, lo que analistas consultados por EFE achacan a un "endiosamiento" o, paradójicamente, a una inseguridad arrastrada desde que llegó al poder.

Morales, para quien las elecciones del próximo 12 de octubre son las terceras como candidato, nunca ha mantenido un enfrentamiento dialéctico con otros aspirantes a la Presidencia ni con los líderes de la oposición, y no parece que vaya a cambiar de opinión.

La semana pasada el mandatario despachó el asunto en una intervención pública: dijo que no tiene nada que hablar con sus contrincantes, los tildó de proimperialistas y los animó a debatir entre ellos, si gustan.

Para el politólogo Jorge Lazarte, que fue magistrado de la antigua Corte Nacional Electoral, hoy Tribunal Supremo Electoral (TSE), esta postura "tiene que ver con las inseguridades del presidente sobre sí mismo", que vienen de las elecciones de los años 2002 y 2005.

"Fue aconsejado que no entrara en ningún debate para no salir malparado, porque estaba claro que en las primeras ocasiones tenía como rivales a gente profesionalmente mejor formada, sobre todo en economía", señala Lazarte a EFE.

Esta táctica, explica, "era una forma de protegerlo" que con los años se ha convertido "en una regla" para Morales.

EL PRIMERO TIENE MÁS QUE PERDER

Según el profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) Carlos Cordero, el mandatario se apega, además, a una regla de los estrategas de la mercadotecnia que establece que "en un debate, quien está en primer lugar (en las encuestas) tiene más que perder que ganar".

Este paradigma, refiere el analista, se acentúa "en un candidato como Evo, que es una persona que pierde fácilmente el control de los escenarios", por lo que para un oponente "sería muy fácil hacerle perder el control y que diga una frase que podría tener electoralmente un coste muy alto para él".

"En una campaña no se gana tanto por los aciertos de los candidatos sino por los desaciertos y una de las características de toda la gestión de Morales es que a veces dice cosas muy inconvenientes", sostiene Cordero.

Esta regla quedó demostrada en el penúltimo de los debates electorales que se celebró en Bolivia (2002), con los aspirantes presidenciales Manfred Reyes Villa, Gonzalo Sánchez de Lozada y Jaime Paz Zamora como protagonistas.

Reyes Villa lideraba las encuestas, pero el debate cambió las tornas y Sánchez de Lozada, hoy refugiado en Estados Unidos, ganó las elecciones.

Otra de las razones a juicio de Jorge Lazarte es el "desprecio" que Morales siente por los opositores.

"Los trata muy despectivamente y vive una suerte de endiosamiento. Varias veces ha insinuado que se piensa tan arriba que los demás no merecen discutir con él. Eso se ha acentuado mucho en los últimos años, su idea de que el mundo anda esperando su palabra", considera el politólogo.

TIENE MIEDO

Sin embargo, para el candidato opositor Samuel Doria Medina, segundo en intención de voto en las encuestas, el asunto es más simple: Morales teme debatir porque una cosa es su discurso como gobernante y otra muy distinta la realidad de sus acciones.

Doria Medina, que lleva años pidiendo un debate con el mandatario, indica a EFE que Morales no tiene forma de explicar a la población por qué sigue habiendo pobreza en Bolivia a pesar de que en sus 9 años de gestión "ha recibido 146.000 millones de dólares" en ingresos estatales.

"¿Cómo va a explicar que no se ha invertido prácticamente nada en salud y educación, pero sí en hacer canchas de césped sintético? ¿Cómo explicar que después de luchar tanto contra la corrupción, su vicepresidente está involucrado en muchos casos?", cuestiona el candidato.

Un debate "es una gran oportunidad para que alguien que ha estado 9 años al frente del Gobierno pueda debatir y explicar lo que ha hecho", subraya Doria Medina.

UNA DÉBIL DEMOCRACIA

Todos los entrevistados por EFE coinciden en que esta situación lastra la calidad de la todavía joven democracia en Bolivia, donde prevalece la idea de que el sistema democrático solo consiste en poder votar.

Sin debate, "la democracia se empobrece", arguye Cordero, mientras Lazarte asevera que Morales "reproduce hasta el absurdo una pauta cultural en el país y es que en Bolivia no se dialoga propiamente".

"Lo que se llama diálogo es en realidad disputa. En Bolivia no se debaten las ideas, se combaten. Y el presidente dijo que sólo puede debatir con aquellos con los que no tiene diferencias", señala Lazarte.

Esa opinión, a su juicio, ilustra "la inmadurez democrática del país, llevada hasta el límite por las altas esferas del Gobierno".

Doria Medina alude a una "concepción distorsionada de la democracia", que además de la negativa al debate conlleva el uso partidista de las instituciones y la creencia de que "todos los que no piensan igual son enemigos".

Redacción Leo.bo

Fuente: EFE

Últimas Noticias

Prev Next

Cristian Castro: No soy gay

Cristian Castro: No soy gay

Cristian Castro ha dicho que no, que no es gay. El intérprete de “Azul” ha...

AC Milán en problemas a punto de salir d…

AC Milán en problemas a punto de salir de la UEFA

Los problemas del AC Milán no sólo están en el campo de juego. El equipo...

Gabriel Herbas asume como miembro del di…

Gabriel Herbas asume como miembro del directorio BCB

El exContralor General del Estado y diputado del MAS, Gabriel Herbas Camacho, fue posesionado como...