Santa Cruz de la Sierra
08 Marzo 2017

Según medios mexicanos como El Horizonte de Monterrey, a los comediantes mexicanos Carlos Bonavides, Maribel Fernández “La Pelangocha” y Yared Licona “La Wanders Lover” se les ha cancelado su visa de turista y fueron deportados por autoridades de Estados Unidos.

Resulta que los tres comediantes ofrecerían un show durante el cumpleaños de un amigo que vive en Estados Unidos, sin embargo alguien hizo publicidad del evento como si fuera público, y no un evento privado. Así, los comediantes viajaron con visa de turista y no de trabajo.

Fue en el aeropuerto de Houston en donde Bonavides, Fernández y Licona se enteraron de que sus visas serían canceladas.

“Es un trato nada grato, no habíamos cometido lo que ellos llaman delito, no habíamos trabajado. Íbamos a participar como amigos”, dijo el actor a un medio nacional.

Luego de que sus visas han sido canceladas, los actores no podrán ingresar al país vecino por cinco años a manera de castigo. Ante la situación Benavides aseguró que apelaría dicho castigo.

Los comediantes se presentarían en el restaurante llamado Los Cabritos en Houston, según dijo Bonavides, quien aseguró que le preguntaron si quería consultar lo sucedido con el cónsul, “pero si era cosa de que viniera el cónsul, era quedarme detenido tres o cuatro días ahí, y dije no”.

Según el diario Basta! los mexicanos que habían ido al territorio americano fueron humillados por parte de los agentes que los detuvieron.

Redacción: Leo.com.bo                                              

Fuente: Lavanguardia

 

 

22 Febrero 2017

Los comentarios al obituario de Jeffrey Brasher llegaron desde Alabama, donde vivía, pero también de todos los Estados Unidos, conmovidos con el caso: "Rezo por su familia en esta situación inimaginable", escribió una mujer desde Oklahoma.

La situación inimaginable fue el choque frontal del pick-up Ford 2006 que conducía el hombre de 50 años, repartidor de pan que se dirigía a su trabajo, con el pick-up Chevrolet 2004 que conducía su hijo de 22 años, Austin Brasher, que regresaba de una fiesta. En la oscuridad de la madrugada antes del amanecer del sábado, en un camino peligroso en el condado de Fayette, las camionetas se destrozaron de modo tal que el padre murió en el acto y el hijo sobrevivió hasta poco después de las 9 de la mañana en la terapia intensiva del hospital local.

Ninguno de los dos conductores llevaba el cinturón de seguridad, dijo la policía local a Alabama.com; el alcohol pudo haber sido un factor en la colisión, agregaron los oficiales.

Hasta esa tragedia los Brasher habían sido muy cercanos, según The Washington Post, y pasaban muchas horas jugando al golf juntos. En la pequeña ciudad de Bankston, donde vivían, el accidente causó una gran conmoción: los paramédicos, los policías y el personal del hospital conocían a los dos hombres; el Walmart local donó mesas preparadas para la familia y sus acompañantes, y los restaurantes de comida rápida cambiaron sus marquesinas para aludir al duelo.

Hacía 20 años que Jeffrey Brasher repartía el pan en la comunidad: "Todo el mundo lo quería, siempre iba sonriente", lo recordó su hermana, Pamela Brasher Dennis, directora de una escuela local. "Lo llamaban el hombre del pan".

Austin Brasher se había graduado en el Lincoln College de Tecnología hacía tres años, y trabajaba como maquinista en G&S Machine. "Era el tipito dentro del gran camión", lo recordó su prima, Maria Aker, quien dijo que a pesar de que su personalidad tímida él había sido "el centro de la fiesta".

El padre había manejado media hora, de camino a la panadería Flower, en una zona rural más alejada, donde recogía la mercadería cada madrugada, cuando dobló en la Carretera 49, un camino de curvas con sólo dos carriles contenido entre dos paredes de árboles y colinas. El hijo ingresó a la misma ruta en un tramo sin otra iluminación que la luna y las luces de los automóviles, cerca de la localidad de Winfield, con muy escasa visibilidad. Chocaron de frente a las 4:10 de la mañana.

"Es imposible de imaginar", dijo Dennis. "No hay palabras que lo expresen. Las vidas de todos nosotros cambiaron el sábado". Del núcleo familiar original sobrevivieron la esposa de Jeffrey, también llamada Pam, y la otra hija del matrimonio, Jennifer.

Redacción: Leo.com.bo                                              

 

Fuente: AFP

22 Febrero 2017

La Casa Blanca dio a entender que dará marcha atrás a las instrucciones emitidas por el expresidente Barack Obama para que todos los distritos escolares de Estados Unidos permitieran a los niños y jóvenes trans usar los baños de acuerdo al género con el que se identifiquen.

La postura de Obama respecto a lo que se llamó “la batalla de los baños” fue considerada un avance por las organizaciones progresistas y asociaciones de defensa de personas transgénero.

Esta iniciativa fue rechazada sin embargo por una docena de estados republicanos que acudieron a la Justicia contra al administración central. Este caso será estudiado el próximo 28 de marzo por la Corte Suprema de Estados Unidos.

El martes, el portavoz de la casa Blanca, Sean Spicer, anunció que el gobierno trabaja en la redacción de nuevas directivas para las personas transgénero. “Es un tema del que se ocupan los departamentos de Justicia y educación”, declaró.

“Es un tema que concierne a los estados”, añadió, en contraposición a las directivas de Obama. El exmandatario había considerado necesaria la intervención federal para proteger los derechos de niños transgénero escolarizados en estados conservadores.

Las directivas federales de Obama fueron vistas por los estadounidenses más conservadores como una injerencia en sus asuntos escolares locales y un abuso de poder por parte de la Casa Blanca.  

Redacción: Leo.com.bo                                              

 

Fuente: AFP

21 Febrero 2017

Donald Trump ha abierto la puerta a las deportaciones masivas. Las nuevas directrices del departamento de Seguridad Interior, difundidas este martes, entierran el legado de Obama y amplían la persecución a casi todos los sin papeles. No se trata solo de que los funcionarios incrementen sus competencias o de la contratación de 15.000 nuevos agentes. El núcleo de la ofensiva migratoria radica en la posibilidad de aplicar las expulsiones inmediatas a prácticamente todos aquellos que lleven menos de tres años en el país.

El giro es radical. El país que se hizo grande con la emigración le da la espalda ahora a 11 millones de indocumentados, la mitad mexicanos. Hasta ahora los agentes tenían como objetivo prioritario la captura de todos aquellos que hubiesen cometido un delito grave. Con las nuevas directrices el foco se amplía y se reducen a “extremadamente limitadas excepciones” los casos que se libran de la norma.

“Todos aquellos que violen las leyes de inmigración pueden ser sujetos de los nuevos procedimientos, incluyendo la expulsión de Estados Unidos”, dice la directriz.

También se restringe la práctica de dejar en libertad condicional a los detenidos. “Esta medida será usada excepcionalmente y solo en los casos donde, después de un atento estudio de las circunstancias se considere necesaria por razones humanitarias o por un significante beneficio público”, reza la orden.

Ahora, el objetivo es devolverles lo antes posible a sus países de origen. Para ello, se rompen los candados del proceso de expulsión inmediata. Esta modalidad se aplicaba hasta ahora a aquellos inmigrantes que hubiesen pasado menos de dos semanas en el país y estuviesen a no más de 160 kilómetros de la divisoria.

Con la nueva directriz, se anulan los límites geográficos y se extiende su aplicación a todos aquellos que lleven hasta dos años en territorio estadounidense. Sólo quedarán fuera los menores, los peticionarios de asilo y quienes pueden demostrar la legalidad de su estatus migratorio.

En este plan, México figura como gran diana. El Gobierno de Trump considera prioritario asegurar la frontera sur. Para ello pone en marcha con carácter inmediato la búsqueda de fondos para “diseñar, construir y mantener el muro”. En esta línea, también abre el proceso para “identificar y cuantificar todas las fuentes directas o indirectas de ayudas federales y asistencia al Gobierno mexicano”.

Esta iniciativa tiene como fin fijar la cantidad que el vecino del sur recibe de Washington y utilizarla para forzar el pago del muro por parte de México, uno de los axiomas del presidente de Estados Unidos.

Fuera de estos planes queda, según los borradores, el programa de Obama destinado a proteger a los dreamers, los menores escolarizados que llegaron sin papeles a Estados Unidos. Un sistema que ha permitido otorgar permiso de trabajo a 750.000 inmigrantes y que el propio Trump ha reconocido, en tono de culebrón, que le será complicado liquidar.

 “La situación de estos menores es muy difícil para mí, mucho… porque yo amo a esos niños; yo mismo tengo niños y nietos, y encuentro muy, muy difícil hacer lo que las leyes ordenan. Y todos saben que la ley es dura”, dijo la semana pasada..

Redacción: Leo.com.bo                                              

Fuente: AFP

 

 

14 Febrero 2017

El vicepresidente de Venezuela ha entrado este lunes en la lista negra de narcotraficantes de Estados Unidos. El Departamento del Tesoro ha incluido a Tareck El Aissami en el grupo de sancionados por su "significativo papel en el narcotráfico internacional", lo que le convierte en el funcionario venezolano de más alto cargo en ser castigado por Washington.

Las agencias involucradas en la decisión han insistido en que se trata de una acción contra un individuo, no contra un gobierno, y que es el resultado de una "larga investigación". Pero con este paso la Administración de Donald Trump abre un nuevo frente en América Latina y redobla la presión sobre Caracas iniciada por su predecesor, Barack Obama.

Además del vicepresidente venezolano, en la lista de sancionados figuran el empresario venezolano Samark José López Bello, al que Washington considera el “testaferro” de El Aissami, y 13 empresas “pertenecientes o controladas por López Bello” o sus asociados. Las compañías tienen sede en EE UU, Panamá, Reino Unido, Venezuela y las islas Vírgenes Británicas.

Las sanciones se enmarcan en la Ley Kingpin, promulgada en 1999 con el objetivo de bloquear las actividades de individuos o de organizaciones extranjeras sospechosas de estar vinculadas con el narcotráfico y que sean una amenaza para Estados Unidos. Implican la congelación de cualquier bien o activo que los señalados tengan en territorio estadounidense, así como la prohibición de que ciudadanos estadounidenses realicen transacciones comerciales con los castigados. Fuentes del Gobierno estadounidense dijeron que se estima que los bienes de los sancionados en EE UU, especialmente en la zona de Miami, ascienden a “decenas de millones de dólares”. Florida, y más concretamente Miami, es una zona privilegiada por los boliburgueses, la oligarquía que floreció a la sombra del chavismo.

Las autoridades estadounidenses han sido enfáticas a la hora de señalar que la designación de El Aissami es una decisión “contra un individuo, no un gobierno”. Se trata de “la culminación de una investigación de varios años bajo la Ley Kingpin para identificar a narcotraficantes significativos en Venezuela y demuestra que el poder y la influencia no protegen a los que se involucran en estas actividades ilícitas”, dijo en un comunicado el director en funciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, John Smith. “El mensaje de esta designación no es político ni económico ni diplomático; se trata de ir contra el narcotráfico”, insistió otra fuente oficial en la teleconferencia.

No obstante, a nadie se le escapan las múltiples y graves implicaciones políticas de una decisión que pone en la mira de EE UU al segundo hombre de mayor poder en Venezuela y potencial sucesor de Nicolás Maduro al frente del Gobierno.

De hecho, hace solo una semana, 32 legisladores, tanto congresistas como senadores republicanos y demócratas, firmaron una carta escrita por el senador demócrata Bob Menéndez y la congresista republicana Ileana Ros-Lehtinen pidiéndole a Trump que imponga nuevas sanciones “inmediatas” a funcionarios venezolanos “responsables de violaciones de derechos humanos y de corrupción”, incluidos, subrayaban, “aquellos presuntamente involucrados en la crisis alimentaria venezolana”. Los legisladores también reclamaban que las agencias estadounidenses “investiguen de forma exhaustiva” la “conducta y actividades” del nuevo vicepresidente venezolano El Aissami, en vista de las informaciones que ligan al nuevo número dos venezolano con “corrupción, narcotráfico y la influencia de organizaciones terroristas en Venezuela”.

Uno de los signatarios, el senador republicano por Florida Marco Rubio, celebró las sanciones contra El Aissami y manifestó su esperanza de que sean “solo el principio para asegurarnos de que el régimen de Maduro siente presión para poner fin a sus actividades ilícitas, liberar a todos los presos políticos, empiece a tolerar el disenso y respete la voluntad de los venezolanos que votaron para que se abandone el desastroso camino de (Hugo) Chávez y Maduro”.

Rubio es, junto con el demócrata Menéndez, el coautor de la ley que a finales de 2014 abrió la puerta a sanciones contra funcionarios venezolanos por parte de Washington durante el Gobierno de Obama. Este emitió una primera tanda de penalizaciones en marzo de 2015, cuando señaló a siete altos funcionarios venezolanos responsables de seguridad y justicia del Gobierno de Maduro como responsables de la “erosión de los derechos humanos” en el país. Además, para gran indignación de Caracas, el presidente demócrata declaró una “emergencia nacional” respecto de Venezuela, un instrumento que le permite al Ejecutivo, en determinadas circunstancias, ir más allá de lo que haya aprobado el Congreso a la hora de dictar sanciones contra un país.

A diferencia de México, Venezuela no ha figurado en la primera línea de ataque de la retórica de Trump. Pero es un país por el que el presidente republicano se ha interesado en repetidas ocasiones de manera más discreta.

Hace un mes, días antes de asumir la presidencia, Trump recibió en su despacho en la Torre Trump en Nueva York a un grupo de hispanos, entre ellos el exembajador guatemalteco en Washington Julio Ligorría. Según confirmó este a EL PAÍS, el magnate mostró un interés particular por el país sudamericano: Trump preguntó por Venezuela y se interesó específicamente por la situación de dos de los políticos opositores encarcelados por el Gobierno de Nicolás Maduro, Leopoldo López y Antonio Ledezma, de acuerdo con las fuentes.

En las últimas horas, Venezuela ha vuelto a ser tema de conversación en la Casa Blanca. Según el comunicado oficial de la Administración Trump, durante la llamada que Trump hizo el domingo al presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski, el estadounidense “manifestó su preocupación por los acontecimientos en Venezuela, incluida la situación humanitaria en ese país”. Trump también dijo estar “preocupado” por Venezuela cuando habló con su homólogo colombiano, Juan Manuel Santos, un día antes, el sábado.

El interés de Trump por Venezuela podría tener un carácter personal. Uno de los clubes privados de lujo que el magnate devenido en presidente tiene en Florida está en Doral, popularmente conocido como “Doralzuela” por la cantidad de venezolanos asentados en esa zona, situación que le habría sensibilizado más sobre la situación del país sudamericano.

Pero Trump no es el único de la nueva Administración estadounidense con historial venezolano. El nuevo secretario de Estado, Rex Tillerson, también tiene desde hace tiempo una cuenta pendiente con el Gobierno chavista. El texano era jefe de la petrolera Exxon Mobil cuando el entonces presidente Hugo Chávez nacionalizó la industria petrolera en la década de 2000, hecho que provocó grandes pérdidas a la compañía que dirigía Tillerson. Ambos se enfrentaron en los tribunales internacionales y, finalmente, Exxon Mobil aceptó un acuerdo por 1.600 millones de dólares, mucho menos que los 10.000 millones en los que había estimado sus pérdidas en Venezuela por la maniobra del Gobierno.

Redacción: Leo.com.bo                                              

 

Fuente: AFP

10 Febrero 2017

Tras la polémica que generó el veto migratorio de Donald Trump, la Justicia de Estados Unidos confirmó este jueves el bloqueo del decreto controversial del presidente por el cual se prohibía el ingreso al país a ciudadanos a de siete países de mayoría musulmana.

El recurso de emergencia del Gobierno "es negado", indicó la sentencia del colegiado de tres jueces federales en San Francisco, con lo que ratifica la decisión del juez James Robart de suspender temporalmente la orden ejecutiva mientras el tema es juzgado en su corte federal en Seattle.

"Creeemos que el gobierno no ha demostrado una probabilidad de éxito sobre la base de su apelación, ni ha demostrado que no conceder una suspensión causaría daños irreparables, por lo tanto se niega la moción de emergencia", dictó la sentencia enviada a la AFP.

Además, el dictamen aclara: "El Gobierno no ofreció ninguna prueba de que un extranjero de alguno de los países mencionados en la orden haya perpetrado un ataque terrorista en Estados Unidos".

"Cuando la orden ejecutiva entró en vigor, los estados sostuvieron que las prohibiciones de viaje perjudicaron a los empleados universitarios y estudiantes de las universidades regionales, separaron familias y dejaron a los residentes de estos estados en el extranjero. Estas son lesiones importantes e incluso daños irreparables", añadió el texto.

El Departamento de Justicia podría ahora solicitar la intervención de la Corte Suprema. Si el tribunal máximo decide no aceptar el pedido de revisión de la sentencia del Noveno Circuito, o no logra una mayoría ­—desde la muerte de Antonin Scalia hay ocho jueces, cuatro republicanos y cuatro demócratas—, el fallo de los jueces de San Francisco permitirá que el juez de Seattle tome una decisión.

Bob Ferguson, el fiscal general del estado de Washington que preparó la demanda contra la orden presidencial tan polémica, dijo en conferencia de prensa: "Fue un fallo unánime. Esto es parte de un derecho que tienen todos los ciudadanos en este país, y eso incluye al presidente de Estados Unidos".

Horas antes de que la justicia se expidiera sobre el caso, el mandatario se refirió este miércoles a las consecuencias que podría traer el rechazo judicial a una de las principales medidas que prometió en su campaña. "Si los Estados Unidos no gana este caso, como es obvio que debería, nunca podremos tener la seguridad y protección a las que tenemos derecho", señaló.

Apenas se conoció el fallo en contra de la apelación del gobierno para reinstalar las restricciones, Trump escribió en Twitter: "Nos vemos en los tribunales. ¡La seguridad de la nación está en juego!". El gobernador del estado de Washington, Jay Inslee, respondió al tuit de inmediato: "Sr. Presidente, lo acabamos de ver en la corte, y lo vencimos".

El Gobierno defendió este martes en una corte de apelaciones su polémico decreto, en medio de acusaciones del mandatario contra los medios y la Justicia por subestimar amenazas terroristas.

Redacción: Leo.com.bo                                              

 

Fuente: AFP

09 Febrero 2017

El autor de los atentados del 11 de septiembre de 2001, Jaled Cheij Mohammed, afirmó en una carta al expresidente Barack Obama que esos ataques que dejaron unos 3.000 muertos fueron resultado de la política exterior de Estados Unidos, que mató a muchos inocentes.

Cheij Mohammed, autoproclamado cerebro de los atentados, comenzó a escribir la carta de 18 páginas en 2014 y fue enviada a "la cabeza de la serpiente, Barack Obama" y dirigida a la "nación de la opresión y la tiranía", indicó a la agencia AFP el abogado defensor David Nevin.

Fechada el 8 de enero de 2015, la carta llegó a la Casa Blanca en los últimos días de la presidencia de Obama, según la prensa local, después de que un juzgado militar ordenara a la prisión de Guantánamo, donde está detenido Mohamed, que la entregara.

"No fuimos nosotros quienes lanzamos la guerra contra ustedes en septiembre de 2001, fueron ustedes y sus dictadores en nuestras tierras", escribe Cheij Mohammed.

Afirma que Dios estaba de lado de los piratas del aire de Al Qaeda para cometer los atentados en Nueva York y Washington, durante la presidencia de George W. Bush.

"Alá nos ayudo ha realizarlos (los atentados) el 11 de septiembre, a destruir la economía capitalista, a tomarlos desprevenidos y a exhibir la hipocresía de sus argumentos de larga data sobre la democracia y la libertad", escribe el detenido, origen pakistaní.

Enumerando una lista de "masacres brutales y salvajes" de Estados Unidos, desde Vietnam a las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, Cheij Mohamed evoca también la suerte de los palestinos y el apoyo estadounidense a Israel.

"Sus manos están teñidas de la sangre de nuestros hermanos y hermanas, de nuestros niños asesinados en Gaza", afirma.

Cheij Mohammed, de 52 años, lleva 15 años detenido y podría ser condenado a la pena capital.

"Si su tribunal me condena a cadena perpetua, estaré feliz de estar solo en mi celda para adorar a Alá durante el resto de mi vida y arrepentirme delante de él de mis pecados y malas acciones", escribe Cheij Mohamed, quien fue sometido al 183 submarinos (simulación de ahogamiento) en marzo de 2003.

"Y si su tribunal me condena a muerte, seré todavía más feliz de ir al encuentro con Alá y los profetas y de ver a mis mejores amigos, a quienes mataron injustamente en el mundo, y de ver al jeque Osama Bin Laden", el fundador de Al Qaeda, agregó.

Redacción: Leo.com.bo                                              

Fuente: AFP

 

 

07 Febrero 2017

Un hombre de Mississippi al que habían dicho que simplemente estaba gordo le extirparon un tumor de 59 kilos, que comenzó a desarrollarse por un vello infectado en el abdomen.

Roger Logan, de Gulfport, fue intervenido quirúrgicamente el 31 de enero y permanecerá otra semana en el hospital Memorial Bakersfield. El cirujano que lo intervino explicó que todo comenzó por una infección hace 12 años.

El tumor creció tanto que alcanzó el peso de un adulto y cuando el hombre estaba sentado llegaba a tocar el suelo. Logan pasaba la mayor parte del tiempo en un sillón en un cuarto, prácticamente inmovilizado.

El hombre explicó al canal KERO-TV que, al principio, los médicos le dijeron que simplemente estaba gordo. Luego, le indicaron que operarlo era muy riesgoso, noticia que lo deprimió. Hasta perdió el apetito por dos semanas, devastado y sin esperanza.

"Solía decir a la gente que se cuelgue una bolsa de cemento para que sepa lo que se siente", indicó. Asegura además que antes del desarrollo de la enfermedad era una personal con una rutina normal.

Tras una larga espera, Logan, de 57 años, finalmente encontró un especialista que le retirara el tumor. Estaba a 2.000 kilómetros, que recorrió en una camioneta especialmente acondicionada para el viaje. Y para que entre su inseparable sillón.

Ahora espera reanudar su vida fuera del mueble. "Por fin puedo juntar mis pies. No lo hacía desde hace años", resaltó, todavía acostumbrado a señalar la zona donde estaba el tumor. Y añadió que tiene una prioridad pendiente en su lista: "Estoy ansioso por comer tacos".

Redacción: Leo.com.bo

Fuente: AFP

 

 

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