Santa Cruz de la Sierra
12 Octubre 2015

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, era tan allegada a su jefe de gabinete que sus colaboradores decían que si alguna vez lo echaba sería como echarse a sí misma.

Es lo que hizo la semana pasada. La remoción de Aloizio Mercadante y otros altos ministros demostró no sólo la desesperación política por los temores de su juicio político sino también el sorpresivo retorno del predecesor y mentor de Rousseff, Luiz Inacio Lula da Silva. Lula, el gigante político de Brasil del último medio siglo que supuestamente se había retirado, vuelve a ser –a través de colaboradores clave- una presencia central en el palacio presidencial. Está siendo visto como candidato para 2018.

“El principal objetivo de Dilma es proteger su mandato, de modo que hace esto, no porque le guste, sino porque necesita hacerlo”, dijo Cristiano Noronha, vicepresidente de Arko Advice, una firma consultora política.

Hace apenas unos meses, Lula se distanciaba activamente de Rousseff, diciendo a los líderes religiosos a puertas cerradas que estaba decepcionado con ella y con el rumbo que había tomado su Partido de los Trabajadores. Famoso por llegar a la gente común e incluirla, Lula lamentó que Rousseff no haya podido hacerlo.

Fue un punto bajo en la relación entre el “creador y su creación”, como se refieren a ellos los diarios brasileños. Hubo informes de que pasaron más de un mes sin hablarse. Muchos supusieron que Rousseff quería demostrar su independencia y Lula distanciarse de su sucesora profundamente impopular.

Sin embargo, a medida que Rousseff se aferraba a su pequeño círculo íntimo y asomaba la amenaza de juicio político, la pareja comenzó a ver que su destino estaba inextricablemente unido. Rousseff comenzó a hacer caso a los consejos de Lula; Lula convocó al partido a apoyarla. Cediendo puestos de su gobierno a los aliados de él –tres ministros, incluido el jefe de gabinete Jacques Wagner, el coordinador político, Ricardo Berzoini, y el secretario de prensa, Edinho Silva- y dejándolos trabajar con el Congreso, Rousseff está tratando de salvar su presidencia compartiéndola.

“Tenemos la santísima trinidad: Dilma, Lula y el PT –son inseparables”, dijo en una entrevista Rui Falcao, presidente del Partido de los Trabajadores, conocido como PT. “Pueden morir abrazos o salvarse todos juntos”.

Animal político

Los brasileños conocen a Lula como un animal político, un negociador natural capaz de hechizar al mismo tiempo a los inversores de Wall Street y a los trabajadores que ganan el salario mínimo. Su pragmatismo una década atrás lo ayudó a sobrevivir a su propio escándalo de pago por votos y al pánico del juicio político y luego arrasar en una reelección al año siguiente.

También tuvo la suerte de conducir a uno de los máximos productores de materias primas del mundo durante años de precios récord para el mineral de hierro, el petróleo, la soja, el azúcar y el café en tanto la demanda aparentemente insaciable de China alimentaba un auge en las economías emergentes. Su visión de la inclusión social también generó beneficios políticos, dado que gastó la ganancia inesperada de Brasil en planes sociales que lo ayudaron a dejar la presidencia con un nivel de aprobación superior al 80 por ciento.

Rousseff, con un carisma considerablemente menor, está tratando de enderezar su barco político en tanto una recesión que, según se prevé, será la más prolongada desde la Gran Depresión, hace peligrar los logros sociales alcanzados durante los primeros 13 años de gobierno del PT. El desempleo creció hasta 8,6 por ciento, la inflación alcanza casi 10 por ciento y se supone que la economía se contraerá casi 3 por ciento este año.

Redacción: Leo.bo

Fuente: AFP

21 Septiembre 2015

El extesorero del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), Joao Vaccari, fue condenado hoy a quince años y cuatro meses de prisión por su implicación en la red de corrupción que operó en la empresa estatal Petrobras, informaron fuentes judiciales.

Según la sentencia difundida por el juez federal, Sergio Moro, que convierte al extesorero del PT en el primer político condenado por este caso, Vaccari fue hallado culpable de corrupción pasiva, lavado de dinero y asociación para delinquir.

Vaccari, de 56 años, fue tesorero del PT, al que pertenecen la presidenta Dilma Rousseff y su antecesor y padrino político Luiz Inácio Lula da Silva, hasta abril pasado, cuando dimitió después de ser detenido por la Policía Federal en el marco de la investigación de las corruptelas en la petrolera estatal.

Además, el juez Moro condenó a 28 años de prisión al exdirector de Servicios de Petrobras, Renato Duque, y dictó penas que van de 9 a 18 años de cárcel a otros ocho acusados en este caso.

El "caso Petrobras" salpica a una veintena de grandes empresas privadas, las cuales, según las autoridades, obtenían contratos amañados con la petrolera, inflaban sus valores y luego repartían las diferencias con exdirectores de la estatal y políticos que amparaban el fraude.

Por este asunto también está bajo investigación medio centenar de políticos, en su mayoría de la base de apoyo al Gobierno de Dilma Rousseff, incluidos los presidentes de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, y del Senado, Renán Calheiros.

Asimismo, las autoridades sospechan que parte del dinero obtenido por la red que operó en Petrobras pudo haber llegado a la campaña que el año pasado llevó a la reelección de Rousseff, lo cual también se investiga.

Del mismo modo, la Policía Federal ha pedido autorización a la Corte Suprema para interrogar a Lula, porque existen sospechas de que el exmandatario también pudo haber obtenido beneficios de la vasta red de corrupción que operó en la petrolera estatal.

Según ha admitido la propia Petrobras en sus balances, la red de corrupción operó al menos entre 2004 y 2014, período en que desvió de forma ilegal unos 2.000 millones de dólares.

Redacción Leo.bo

Fuente: EFE

11 Septiembre 2015

En el marco de la megainvestigación por corrupción que tiene a todo el Partido de los Trabajadores (PT) bajo la lupa, la Policía Federal de Brasil pidió al Tribunal Supremo Federal de ese país que cite a declarar al ex presidente Lula da Silva. El delegado encargado de la investigación, Josélio Sousa, cree que el ex mandatario –de gira por la Argentina– podría haberse beneficiado con la red de pago de sobornos y lavado de dinero que se hizo alrededor de Petrobras.

El funcionario judicial sospecha que Lula pudo haberse "beneficiado por el esquema en curso en Petrobras, obteniendo ventajas para sí, para su partido, el PT, o para su gobierno con el mantenimiento de una base de apoyo partidario sustentada a costa de negocios ilícitos", señala el documento al que tuvo acceso Infobae.

Lula aparece mencionado desde muy temprano en el escándalo, en algunos de los testimonios dados a la Justicia por implicados en el caso que colaboran a cambio de una reducción de sus condenas. Pero según aclara el propio delegado policial, los testimonios –por el momento– no aportan pruebas. "Los colaboradores, no obstante, no disponen de elementos concretos que impliquen la participación directa del entonces presidente Lula en los hechos", dice.

La petición está ahora en manos del Tribunal Supremo, que deberá decidir si la envía para su revisión a la Fiscalía General, que investiga la parte de la causa que atañe a políticos –mayormente protegidos por fueros, aunque no es el caso de Lula–, si lo destina al juzgado federal de Paraná (sur) que tramita la esfera privada del escándalo o si la descarta.

El Petrolao consistió en una red de sobornos armada entre directivos de Petrobras, grandes constructoras, intermediarios y especialistas en lavar dinero, para amañar licitaciones, cobrar sobreprecios y desviar fondos al extranjero durante 10 años. La investigación señala que ese dinero engrosó fortunas personales y financió partidos políticos.

Desde Buenos Aires, Argentina -donde Lula se mostró junto al candidato a presidente oficialista Daniel Scioli para brindarle su apoyo- el ex mandatario brasileño señaló que no fue comunicado formalmente. "No sé cómo le comunicaron a usted y no a mí. Es una pena", señaló el dirigente sindical del PT al corresponsal de O Estado de Sao Paulo.

Redacción: Leo.bo

Fuente: AFP

10 Septiembre 2015

Un durísimo editorial del prestigioso diario brasileño O Estado de Sao Paulo señaló que Lula Da Silva "celebra en la intimidad" un posible golpe que haga caer a Dilma Rousseff de la presidencia de la república. La columna, titulada "Lula en la Oposición", sugiere que el ex mandatario y dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) evalúa la posibilidad de abandonar el gobierno y dejar librada a su suerte a su ex jefa de gabinete, ministra de Defensa y de Energía.

Según la publicación paulista Lula "asumiría en la oposición su papel predilecto: el de salvador de la Patria en lucha contra 'ellos', los enemigos del pueblo. Enemigos que serían responsabilizados por Lula por el 'golpe' contra Dilma que él mismo, en la intimidad, celebra".

Para el editorialista del diario brasileño la hipótesis fue reforzada en las últimas horas durante su visita a Paraguay. Su ataque fue directo contra los ministros de Dilma responsables de la economía y las finanzas de Brasil. Lula dijo junto al presidente Horacio Cartés, quien no entendía qué ocurría con su amargo huésped. Para el dirigente del PT la falta de dinero es una "excusa" dentro del gobierno. "Es muy difícil encontrar a alguien dentro de Hacienda o del Tesoro dispuesto a ayudar a los que vienen de más abajo". "Las orejas de (Joaqumim) Levy ardieron", señaló el editorial.

Para Lula, hoy Dilma Rousseff, su ex aliada, no cuida de los pobres, a quien sólo él les brindó protección: "Cuidar a los pobres es la solución. Creo que estamos en el momento de volver a creer en los pobres una vez más". A sus íntimos, Lula les es franco. "Es hora de salvar al PT", lo que según O Estado de Sao Paulo se traduce como "salvarse a él mismo".

"Lula espera ansioso, día tras día con menor discreción, el momento de pasar oficialmente a la oposición mirando las elecciones de 2018. Para eso es preciso sacar a Dilma del camino. Por razones diferentes, Lula quiere lo mismo que la inmensa mayoría del pueblo", concluyó la descriptiva columna editorial de O Estadao.

Redacción: Leo.bo

Fuente: GDA

31 Agosto 2015

El exministro brasileño y miembro histórico del Partido de los Trabajadores (PT), José Dirceu, permaneció en silencio ante las preguntas de los miembros de la Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) en torno a la corrupción en Petrobras celebrada este lunes en la ciudad de Curitiba, estado de Paraná.

"Siguiendo las indicaciones de mi abogado permaneceré en silencio", declaró Dirceu ante los diputados presentes en la sesión de la CPI para, acto seguido, declararse a través de una lectura efectuada por su abogado defensor como un "chivo expiatorio" y asegurar que su encarcelamiento tiene una "justificación política".

Considerado como el "hombre fuerte" del gobierno durante los primeros años del primer mandato del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2005), Dirceu tuvo que abandonar su cargo como ministro de Casa Civil en junio de 2005 después de ser vinculado por la Justicia del país con el escándalo de las mensualidades o "Mensalao".

Tras ser condenado en octubre de 2012 a 10 años y 10 meses por corrupción activa por el Tribunal Supremo Federal de Brasil (TSF), Dirceu fue nuevamente detenido el pasado 3 de agosto en su domicilio de Sao Paulo, donde cumplía arresto domiciliario desde octubre de 2014, acusado de participar en el esquema de corrupción en Petrobras investigado por la Operación Lava Jato.

Según los argumentos del Ministerio Público Federal de Brasil (MPF) el exministro del PT sería responsable de haber participado en los delitos de fraude, corrupción activa, desvío y blanqueo de capitales cometidos por la red de corrupción en torno a la petrolera semiestatal Petrobras que, según las investigaciones, habría desviado al menos unos 11.400 millones de reales de dinero público (unos 3.121 millones de dólares) a través de una red de 17 empresas.

Redacción: Leo.bo

Fuente: Reuters

27 Agosto 2015

El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, en caso de disputar las elecciones presidenciales de 2018, perdería ante cualquiera de los tres potenciales candidatos del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), apuntó una encuesta divulgada este jueves.

De acuerdo con un sondeo del Instituto Brasileño de Opinión Pública y Estadística (Ibope), divulgado por el diario O Estado de Sao Paulo, en un eventual pleito entre Lula, del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), y el senador Aecio Neves, el líder opositor vencería la segunda vuelta con 50 % frente al 31 % del exmandatario.

En la anterior encuesta del instituto, realizada en junio, Lula tenía un 33 % y Neves, que disputó la Presidencia en 2014 y perdió en la segunda vuelta por un estrecho margen ante la actual presidenta, Dilma Rousseff, tenía un 48 %.

Con el gobernador del estado de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, que en 2006 fue derrotado en segunda vuelta por el propio Lula para su segundo mandato, el aspirante opositor estaría al frente con un 41 %, mientras que el expresidente alcanzaría el 37 %.

En junio, la encuesta dio un empate técnico entre Lula y Alckmin.

A diferencia del anterior sondeo, la actual encuesta incluyó un posible escenario con el senador José Serra como candidato opositor, que con un 43 % vencería al exmandatario, que aparece con el 36 %.

Serra perdió en 2002 las elecciones ante Lula y en 2010 frente a Rousseff, ambas veces derrotado en la segunda vuelta.

Lula se perfila como el único potencial candidato presidencial del PT, mientras que en el PSDB se deberá realizar una consulta interna para definir su aspirante entre Neves, Alckmin y Serra.

De acuerdo con el diario, el aumento de la ventaja de los eventuales candidatos opositores y la caída de Lula, en comparación con el sondeo de junio, es una respuesta a la baja popularidad del Gobierno de Rousseff, inmerso en una crisis política, escándalos de corrupción que salpican al PT y una economía frágil.

La encuesta fue realizada entre el 15 y 19 de agosto con 2.002 electores en 142 municipios y un margen de error de dos puntos porcentuales.

Redacción: Leo.bo

Fuente: EFE

07 Agosto 2015

El ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva , líder del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), puede ser nombrado ministro en el gabinete de la mandataria Dilma Rousseff , como una manera de enfrentar la crisis política que jaquea al gobierno, publicó la cadena Globo.

Rousseff analizó junto a sus colaboradores la reforma del gabinete y una posibilidad es el nombramiento de Lula da Silva, presidente entre 2003 y 2011.

De acuerdo con lo publicado hoy por el grupo Globo, el ex gobernante podría ser designado al frente de la cartera de Defensa, en la que hoy se desempeña el dirigente petista Jaques Wagner, o la Cancillería, comandada por el diplomático de carrera Mauro Vieira.

Uno de los motivos ponderados por Dilma para convocar a Lula sería, según dicen allegados al gobierno, que el ex mandatario tiene buen diálogo en el Congreso.

La información sobre la eventual designación del ex presidente se conoce poco después del peor día del mandato de Dilma.

Ayer, la presidenta lanzó por cadena nacional una campaña que fue recibida con cacerolazos y protestas en las principales ciudades de Brasil, en medio de un récord de impopularidad, fracturas en la coalición gobernante y una derrota en el Congreso que pone en riesgo su plan de ajuste para recomponer la maltrecha economía.

Según una encuesta de Datafolha divulgada el jueves, un 8 por ciento de los brasileños apoya a Rousseff y un 71 por ciento de los entrevistados rechaza su gestión, el nivel más alto para un presidente democrático, incluso superior al 68 por ciento de repudio que tenía Fernando Collor de Mello poco antes de que el Congreso votara su impeachment en 1992, proceso que desencadenó su renuncia.

Redacción: Leo.bo                                                    

Fuente: GDA

30 Julio 2015

El ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva ha denunciado ante los tribunales a cuatro periodistas de la revista Veja por un reportaje en el que se sugiere que estaría implicado en el escándalo de corrupción en Petrobras, según informó su oficina de prensa.

"Son blanco de la acción (judicial) Robson Bonin, Adriano Ceolin y Daniel Pereira, que firman los reportajes de la portada de la edición 2.436" de Veja, además del director de redacción de la revista, Eurípedes Alcântara, según una nota difundida por el Instituto Lula, que dirige el ex mandatario.

La nota en cuestión, publicada el pasado fin de semana y titulada "Le llegó la hora", afirma que uno de los empresarios y ex amigo del líder del PT detenido por el escándalo en Petrobras ha decidido revelar "secretos devastadores" sobre una supuesta participación de Lula y uno de sus hijos en ese asunto.

Según el Instituto Lula, que a través de sus abogados ha exigido "una reparación por daños morales", el reportaje "es repugnante, por la forma como fue escrito y por la absoluta ausencia de elementos que le puedan dar soporte".

También sostiene que "la libertad de comunicación y de prensa presupone la necesidad de que el periodista o el medio sean pautados por la verdad", lo cual afirma que no se ha cumplido en ese caso.

"El reportaje repite prácticas comunes en Veja: miente, hace acusaciones infundadas y sin pruebas, presenta hilaciones como si fuesen hechos, atribuye palabras y hechos, no tiene fuentes y busca atacar, de todas formas, la honra e imagen del ex presidente", apunta el comunicado.

Por el escándalo de corrupción en Petrobras se investiga a medio centenar de políticos, entre los cuales figuran decenas de diputados y senadores oficialistas, aunque en la extensa lista no está Lula da Silva.

Aun así, un fiscal del Ministerio Público abrió hace diez días una investigación para determinar si Lula incurrió en el delito de tráfico de influencias al promover en el exterior a algunas empresas que están siendo investigadas por la corrupción en la petrolera estatal.

Frente a esa acción, los abogados del ex mandatario exigieron al Ministerio Público que investigue al fiscal Valtan Timbó Mendes Furtado, autor de esa iniciativa, por darle curso a un caso "sin ningún indicio" de delito, "ignorar el derecho a la defensa" y unas supuestas irregularidades en la conducción del proceso.

El Ministerio Público aceptó iniciar un proceso disciplinario contra el fiscal, pero se abstuvo de suspender el proceso abierto contra el ex presidente.

En esa acción, Lula es investigado por supuestamente influir en el estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), después de concluir su mandato, para que financiara diversas obras de la constructora Odebrecht en países latinoamericanos y africanos.

Según la Fiscalía, tras dejar la presidencia en enero de 2011, Lula hizo viajes a Panamá, Venezuela, República Dominicana y Ghana costeados por Odebrecht, que forma parte de la veintena de empresas privadas vinculadas a las corruptelas en Petrobras.

El ex presidente ha justificado el dinero recibido de esa compañía como parte de los honorarios acordados por su participación en diversas conferencias.

Redacción: Leo.bo

Fuente: EFE

Últimas Noticias

Prev Next

Holanda

Holanda

“Ya se fue el año”, le digo a mi amigo Teo, el viejo vendedor de...

La Paz

La Paz

El cineasta Tony Peredo, mi hijito Sebastián y yo estamos sentados en el patio trasero...

La pared

La pared

Tapo a mi hijito Sebastián. Seguimos con fiebre los dos. Sebastián me dice: “Estoy mareado”...