Santa Cruz de la Sierra
25 Septiembre 2019

El nivel del mar podría subir más de un metro de aquí al año 2100 si se mantiene el actual aumento de las temperaturas, avanzó este miércoles un informe de la ONU, que advierte de que eso podría obligar a desplazar a millones de personas.

Las conclusiones del Grupo Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático (IPCC) no dejan lugar a dudas: la subida podría situarse en entre 30 y 60 centímetros si las emisiones de gases de efecto invernadero se reducen fuertemente y el calentamiento climático se limita a 2 grados centígrados respecto a los niveles preindustriales.

Pero en comparación con finales del siglo XX, podría llegar hasta los 110 centímetros si continúa la tendencia actual del aumento de las temperaturas.

El análisis de ese panel dependiente de Naciones Unidas, presentado en Mónaco, evidencia que el calentamiento climático también ha subido la temperatura de los océanos, que son más calientes, más ácidos y menos productivos, y que fenómenos extremos como El Niño vayan a ser cada vez más frecuentes y severos.

Ese informe es el más extenso hasta la fecha sobre el impacto de la crisis climática en los océanos y la criosfera y sus autores avisan de que aunque el mar abierto o los polos puedan parecer lejanos para mucha gente, la población depende en gran parte de ellos de forma directa e indirecta.

Se calcula que pequeños glaciares en Europa, el este de África, los Andes Tropicales e Indonesia perderán más del 80% de su masa de hielo de aquí a 2100 con el actual escenario de altas emisiones de gases de efecto invernadero.

Con ello, se ve afectada también la calidad del agua y su disponibilidad en regiones más bajas, con implicaciones en sectores como la agricultura, el turismo o la generación de energía.

El IPCC recalca la presión a la que la actividad humana ha sometido a los océanos, que han absorbido cerca de un cuarto de las emisiones de gases desde los años 80, lo que ha provocado su acidificación. El grupo de expertos añade que la capa del hielo marino del Ártico se está reduciendo y volviendo más fina.

Incluso si el aumento de la temperatura se quedara por debajo de esos dos grados, el permafrost, la capa de suelo permanentemente congelada en las regiones polares, perdería el 25 % de su superficie más externa. Pero en un escenario menos favorable, ese porcentaje podría elevarse al 70 %.

El IPCC recuerda que 670 millones de personas viven en regiones de alta montaña, 680 millones en zonas costeras de baja altitud, cuatro millones de forma permanente en la región ártica y 65 millones en pequeñas islas, además de distintas especies de animales que podrían verse abocadas a la extinción.

Aunque los ecosistemas costeros con vegetación protegen la costa de la erosión, cerca del 50 % de humedales han desaparecido en los últimos 100 años como resultado de la acción humana, fenómenos climáticos extremos o el alza del nivel del mar.

"La palabra clave ahora es adaptación. Eso nos permite abordar muchos de los riesgos que se puedan presentar y nos podría ayudar también a disminuir los efectos que se puedan experimentar a través de esos riesgos. Por eso es importante tomar acciones tempranas", explica a EFE la científica chilena Carolina Adler, una de las autoras del texto.

Eso significa, añade, respetar el objetivo del Acuerdo de París sobre el clima para que el aumento de la temperatura no supere los 1,5 grados, establecer una verdadera coordinación entre gobiernos y organismos, y aplicar medidas de mitigación.

El IPCC considera que reducir factores de vulnerabilidad, como la urbanización costera, es una respuesta efectiva. Otras como la construcción de edificios a prueba de inundaciones son apropiadas solo ante el actual nivel del mar, pero no de cara a las previsiones futuras.

En otros casos, su recomendación es más extrema: "Cuando la comunidad afectada es pequeña, o tras un desastre, reducir el riesgo con una reubicación vale la pena que se tenga en consideración si hay zonas alternativas", concluye el informe.

Redacción: Leo.com      

Fuente: EFE

10 Septiembre 2019

El ministro japonés de Medioambiente, Yoshiaki Harada, dijo este martes que la única opción para deshacerse del agua radiactiva de la accidentada central nuclear de Fukushima es verterla, una vez tratada, a las aguadas del océano Pacífico.

“Creo que no hay más opción que verterla al mar”, dijo Harada al ser preguntado por el agua contaminada en una rueda de prensa para hacer balance de su tiempo al frente del ministerio, un día antes de que el primer ministro japonés, Shinzo Abe, reforme su Gabinete.

Desde el accidente de la planta atómica Fukushima Daiichi en 2011, la compañía propietaria de la central, Tokyo Electric Power Company (Tepco), ha acumulado más de 1 millón de toneladas de agua altamente radiactiva usada para refrigerar los reactores dañados.

De mantenerse el ritmo actual de almacenamiento, Tepco calcula que se quedará sin espacio para 2022, lo que ha llevado a la compañía y al Gobierno central a debatir medidas para gestionar el problema.

Tepco baraja el vertido al océano como una de esas opciones, una medida que todavía está siendo debatida por el panel gubernamental que supervisa el desmantelamiento de la central, pero que ya obtuvo el visto bueno del organismo regulador nuclear nipón.

El comentario de Harada, que expuso como una “opinión personal”, es la declaración más directa realizada por un miembro del Gobierno japonés desde que la medida fuera planteada hace unos años y a la que el Ejecutivo retiró su apoyo inicial por la oposición de las asociaciones de pescadores locales, que ven amenazada su actividad.

El agua contaminada se somete a un tratamiento para eliminar todos los isótopos radiactivos a excepción del tritio y posteriormente se almacena en tanques.

El tritio no se considera peligroso para la salud humana por debajo de determinados umbrales que varían entre diferentes países y organismos internacionales y, según Tepco, otras centrales nucleares del país ya realizan vertidos al mar con este elemento en pequeñas cantidades de forma rutinaria.

La propia Tepco ha realizado desde 2015 varios vertidos puntuales de centenares de toneladas de agua procesada con un volumen de tritio de entre los 330 y los 600 becquereles por litro, por debajo de los 1,500 que la ley nipona marca como límite para vertidos.

Redacción: Leo.com      

Fuente: EFE           

17 Agosto 2016

El procurador del Estado, Héctor Arce, aseveró este miércoles que Bolivia se encuentra tranquila y segura de su derecho de volver al mar con soberanía y confirmó que los agentes de Bolivia, Eduardo Rodríguez Veltzé, y de Chile, José Miguel Insulza, se encontrarán en La Haya el 13 de septiembre próximo para definir los próximos plazos procesales en el caso de la demanda marítima interpuesta por Bolivia en 2013.

"Bolivia está absolutamente tranquila y segura de nuestro derecho", afirmó esta mañana Arce, tras asistir a los actos protocolares en Plaza Murillo por el Día de la Bandera. "Vamos a esperar obviamente la definición de los próxmos plazos procesales el dia 13 de septiembre con la reunión enter los agentes", acotó.

Arce recordó que la pasada semana el equipo jurídico boliviano, que incluye a abogados internacionales, hizo un estudio "serio y jurídico" de las más de 200 hojas y cinco cuerpos de pruebas que presentó Chile en su contramemoria a la demanda el 13 de julio ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya.

Explicó que anteriormente a la presentación de la contramemoria el equipo boliviano trabajó en la elaboración de distintas hipótesis y que ahora que se conoce la respuesta chilena se trabajó en un planteamiento cuyo contenido es reservado.

Bolivia demandó a Chile en 2013 ante la CIJ para que en mérito a promesas anteriores el tribunal obligue al gobierno chileno a dialogar sobre una salida con soberanía al mar. Un año después presentó su Memoria. A razón de la Guerra del Pacífico en 1879, Bolivia perdió 400 kilómetros de costa y 120.000 kilómetros cuadrados de territorio a manos de su vecino.

Redacción: Leo.com.bo
Fuente: La Razón

03 Noviembre 2015

El manto de hielo de la Antártida Occidental podría haber comenzado un colapso irreversible de cientos de años que subiría el nivel del mar hasta tres metros, según un estudio publicado por la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

Esta es la conclusión de una investigación elaborada por científicos del Potsdam Institute for Climate Impact Research (Alemania) a partir de modelos con simulación por ordenador.

El estudio mostró que con otros 60 años de deshielo al ritmo actual, el manto de hielo de la Antártida Occidental podría superar un umbral a partir del cual ocurriría una desintegración completa a largo plazo.

Según los autores, si el manto de hielo de la Antártida Occidental ya ha comenzado a ser inestable, el umbral podría alcanzarse mucho antes o haber sido sobrepasado ya.

Además, la investigación apunta a que, si la desestabilización ha comenzado, sería imposible de evitar un incremento del nivel del mar de hasta tres metros en los próximos siglos.

Numerosos estudios habían señalado hasta ahora que la Antártida Occidental está perdiendo más hielo cada año, sobre todo en el sector del mar Amundsen, donde ya habría comenzado la inestabilidad.

Los científicos Johannes Feldmann y Anders Levermann efectuaron simulaciones con el "Parallel Ice Sheet Model", desarrollado por la Universidad de Alaska y el Potsdam Institute for Climate Impact Research, para comprobar si la inestabilidad en el sector del Amundsen podría llevar al colapso de todo el manto de hielo en el mar.

Redacción Leo.bo

Fuente: EFE

12 Octubre 2015

La Declaración de la Conferencia mundial de los pueblos sobre cambio climático y defensa de la vida, realizado en Tiquipaya, determinó, en uno de sus puntos, apoyar la demanda boliviana contra Chile, por un acceso soberano al océano Pacífico.

"Impulsar el acceso soberano al mar del pueblo boliviano, apoyando la demanda marítima en la Corte Internacional de La Haya para generar el espacio de diálogo que resuelva los temas pendientes entre los hermanos países de Bolivia y Chile", señala parte de la Declaración. En abril de 2013, Bolivia presentó formalmente una demanda contra Chile en La Haya en busca de una salida al mar.

El país reclama una salida propia al océano Pacífico, toda vez que desde la guerra de 1879 perdió 400 kilómetros de costas y 120 mil kilómetros cuadrados de territorios ricos en recursos minerales. En septiembre de este año la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya rechazó la objeción de incompetencia presentada por Chile y con 14 votos a favor y dos en contra se declaró competente para atender la demanda marítima.

La Declaración de Tiquipaya también reconoce para los pueblos "el derecho humano al mar", que no solo debe contemplar la libre navegación y aprovechamiento de los recursos marinos, sino que "debe significar el derecho a un acceso real y soberano de los países enclaustrados por causa de la guerra injusta, la invasión y las prohibiciones injustificadas de los países tránsito para el uso de los puertos".

"Las guerras también han sido empleadas por las corporaciones transnacionales para arrebatarles el mar a los pueblos atentando contra su derecho al mar", señala en otro punto. La Declaración, que se enmarca en el modelo de civilización del Vivir Bien, "reúne nuestro pensamiento y sentimiento, y es nuestra propuesta para las negociaciones internacionales de las Conferencias de Partes de Naciones Unidas sobre cambio climático, medio ambiente, desarrollo sostenible y otros escenarios relevantes, así como para la agenda permanente de los pueblos para la defensa de la vida".

El documento representa "una propuesta consensuada de los pueblos del mundo" para ser presentada a la comunidad internacional y a los gobiernos del mundo para preservar la vida y contra el cambio climático, "como una respuesta urgente a un fallido sistema capitalista y modelo civilizatorio que son la causa estructural de la crisis climática en el mundo"

Redacción: Leo.bo

Fuente: Fides

26 Agosto 2015

El exsecretario de la Organización de Estados Americanos (OEA), el chileno José Miguel Insulza, negó que habló sobre el mar con soberanía para Bolivia y le pidió a Evo Morales que le muestre los compromisos de los que él habla porque cree que el Primer Mandatario los ha malinterpretado.

“Que me lo muestre, yo en ninguna parte he hablado de soberanía con él. Yo dije que era partidario de que hubiera un acercamiento, una participación de que hubieran ofertas concretas”, aseveró Insulza en una entrevista con la radio Bío Bío de Chile.

Agregó que en ningún momento dijo que esa oferta tuviera que comprender la soberanía o traspaso del territorio de Chile.

Además cree que el presidente Evo Morales está malinterpretando sus palabras.

Redacción Leo.bo

Fuente: ANF

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