Santa Cruz de la Sierra
12 Abril 2018

Para muchas personas, el país del taco, las quesadillas y los huaraches es también la nación con más altos índices de obesidad en el mundo.

De hecho, hace poco, en una entrevista con el programa Today de la BBC, el doctor Michael Mosley aseguró algo por estilo, cuando se refería al impuesto a las bebidas azucaradas que aprobó el gobierno mexicano en 2014 para combatir el creciente problema de obesidad.

Pero ¿tenía razón?

El equipo de verificación de datos de la BBC (Reality Check) se dio a la tarea de averiguarlo y esto fue lo que encontró.

Los cálculos

Una posible respuesta se puede encontrar mediante la comparación de las tasas de obesidad de todo el mundo, medida por el índice de masa corporal (IMC) de una persona.

Una persona obesa se define como alguien con una alta proporción de grasa corporal y un IMC de más de 30.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), compuesta por 35 países, realizó un estudio sobre este tema en 2015.

Calcularon el IMC en diferentes países utilizando estimaciones de altura y peso a través de encuestas y datos “medidos” durante exámenes de salud.

Finalmente, encontraron que Estados Unidos es el país más que encabeza la lista, con el 38.2% de la población mayor de 15 años con obesidad.

México ocupa el segundo lugar con el 32.4% de la población y Nueva Zelanda le sigue, con el 30,7%.

En el país latinoamericano, las tasas de obesidad son más altas entre las mujeres que entre los hombres, para un promedio del 19.5%, según el reporte de la OCDE.

Las proyecciones a largo plazo para esa nación sugieren que los niveles de obesidad aumentarán hasta 2030, como también ocurre en otros países como Estados Unidos, Inglaterra, Canadá, Francia y España.

El resto del mundo

Hace unos años, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Imperial College de Londres realizaron otro estudio sobre la obesidad en 200 países.

Hallaron que la región con la tasa más alta de obesidad entre los adultos estaba en la Samoa Americana, seguida de otras islas en el Pacífico Sur.

México ocupaba el lugar 40 y Estados Unidos, el 30.

El sobrepeso en América Latina se incrementó en los últimos años.

El estudio reunió encuestas de ministerios de salud para producir estimaciones de los niveles de obesidad.

Sin embargo, aunque Samoa Americana y las Islas Cook tienen una mayor proporción de personas obesas, cuentan con poblaciones muy pequeñas, por lo que no representan gran parte del número total de personas obesas del mundo, de acuerdo con la investigación.

En 2014, más de la mitad de la población con problemas de obesidad vivía en 10 países, incluidos México, Estados Unidos, China, Brasil y Alemania.

¿Qué hay de los niños?

El número de niños y adolescentes obesos (de cinco a 19 años) creció rápidamente en las últimas cuatro décadas, según la OMS.

La isla de Nauru tiene la tasa más alta de niños obesos: aumentó del 16,4% al 33,4% entre 1975 y 2016.

En México, por su parte, aproximadamente el 13% de los niños son obesos y el 35% están clasificados con sobrepeso.

La incorporación de comida procesada ha contribuido al aumento de la obesidad en el mundo.

Fuera de las islas polinesias y de Micronesia, los países con las tasas más elevadas de niños y adolescentes con sobrepeso incluyen a Estados Unidos, Kuwait y Egipto.

Mientras, algunos de los mayores incrementos en el número de niños y adolescentes obesos y con sobrepeso están en China.

Entre 2006 y 2016, la tasa de menores con sobrepeso en ese país asiático casi se duplicó, aunque un nivel muy bajo.

Camboya, Burkina Faso y Vietnam tienen las poblaciones menos obesas del mundo, según dicho estudio.

Redacción: Leo.com                                          

Fuente: BBCMundo

 

01 Marzo 2018

Al iniciar una dieta, uno de los primeros pasos es evitar consumir bebidas alcohólicas, para bajar la ingesta calórica diaria. Sin embargo, recientes estudios científicos comprobaron que beber vino tinto lograría controlar la obesidad.

Un estudio a cargo del profesor y científico Kee-Hong Kim de la Universidad de Purdue, en Indiana, Estados Unidos, reveló que el vino tinto es uno de los mejores aliados para adelgazar. El componente que logra la pérdida de peso es el piceatannol

El piceatannol tiene la función de bloquear el proceso de la generación, el desarrollo y el crecimiento de las células grasas que durante los 10 primeros días maduran. A su vez, también retrasa la formación del tejido adiposo.

“En realidad, el piceatannol altera el momento de las expresiones génicas, las funciones de los genes y la acción de la insulina durante la adipogénesis, el proceso en el que las células grasas de la etapa inicial se convierten en células grasas maduras”, afirmó el científico.

La licenciada en nutrición Analía Moreiro aportó: “Si tenemos que hablar en favor del vino tinto, lo que sí se puede decir es que contiene taninos, que son beneficiosos para disminuir el colesterol. Por eso a veces en las dietas, y sobre todo cuando la gente está buscando algo placentero para el fin de semana, se les permite tomar una copa de vino al día”.

Otro estudio de la Universidad Estatal de Oregon también llegó a la conclusión de que beber vino tinto puede ayudar a la quema de grasas rápidamente. El consumo de uvas moradas -que se utilizan para elaborar el vino- puede ayudar a combatir la obesidad si se tiene una dieta balanceada. Esto puede ser comiendo uvas o bebiendo jugo o vino.

“La mejor manera de tomar vino y que no altere la dieta es haciendo durar una copa durante toda la comida y acompañar al lado con otra copa de agua o soda para ir calmando la sed. El problema del vino, en general, es que aporta muchas calorías. Tiene unas 7 calorías por cada gramo, lo cual es mucho. Por eso no se lo está recomendando en las dietas para bajar de peso”, concluyó Moreiro.

Redacción: Leo.com                   

Fuente: isalud.com

07 Febrero 2018

Esos kilos de más que nos hacen bordear la obesidad no se deben a la ingesta excesiva de grasas, alcohol y dulces en cantidades industriales. No, nada de eso. La culpa la tiene el aire acondicionado. Sí, leyó bien. El aire acondicionado es el partícipe necesario de esos kilitos que le están sobrando. Así que apague el aire y póngase a transpirar. Y no me venga con que le estamos haciendo un favor al gobierno en su cruzada por reducir el consumo de energía, porque la culpa la tiene la temperatura constante, por ejemplo a 24°C. ¿Cómo?

Antes de que una horda de fundamentalistas nos salte al cuello, digámoslo de otra manera, con gesto adusto y rigurosidad científica: uno de los factores clave en el incremento de la obesidad a nivel mundial es el sedentarismo térmico. ¿Y eso qué quiere decir?

“El aumento de peso se debe no solo a la ingesta inadecuada de comida, sino también a la disminución del gasto calórico. La epidemia de sobrepeso y obesidad a nivel global conduce a analizar los múltiples factores asociados a esta problemática. Entre ellos, aparece la climatización constante de los hogares provistos de calefacción y aire acondicionado, al igual que los sitios públicos, lugares de trabajo y de transporte”, dice la doctora Ana María Cappelletti (MN 76.523), Directora de la Diplomatura en Obesidad de la Universidad Favaloro y miembro de la Sociedad Argentina de Nutrición. Y enseguida aclara: “Parecería que el hecho de no tener que esforzarnos para mantener una temperatura corporal de confort, sería un factor que predispone al aumento de peso. Pero esto no significa que el aire acondicionado engorde”.

Los beneficios de estar incómodos

Hace poco, un estudio divulgado por la revista científica Science Daily sostuvo que la exposición de las personas en ambientes climatizados por fuera de la temperatura de confort (22°C) podía ayudar a reducir las principales enfermedades metabólicas como la diabetes y la obesidad. El autor principal del artículo titulado “Excursiones saludables fuera de la zona de confort térmico”, el holandés Wouter van Marken Lichtenbelt, especialista en Ecología Energética de la Universidad de Maastricht de los Países Bajos, sostuvo que “se suponía que las temperaturas estables fijas en interiores satisfarían la comodidad y la salud en la mayoría de las personas. Sin embargo, esta investigación indica que las temperaturas variables pueden tener un efecto positivo en nuestra salud y al mismo tiempo incluso pueden crear placer”.

¿En qué quedamos? Ahora dicen que el aire acondicionado no solo no engorda, sino que, por debajo de los 21°C, ayudaría a acelerar el metabolismo, quemar grasas y adelgazar. ¿Estamos todos locos?

La doctora Cappelletti sostiene que “las personas responden con cambios metabólicos a los cambios de la temperatura ambiente, lo que se denomina termoregulación. Las altas temperaturas aumentan el gasto metabólico a fin de mantener la temperatura corporal y disminuyen la ingesta de alimentos con muchas calorías. Pero a su vez, las bajas temperaturas aumentan la liberación de energía en forma de calor, por estimulación de un tipo de grasa (tejido adiposo pardo) que protege contra el sobrepeso”.

Es decir que con una temperatura constante, sin variaciones, “las personas pasan más tiempo en la llamada zona neutral térmica. Esto disminuye el gasto energético necesario para mantener la temperatura corporal”.

La investigación de Wouter van Marken Lichtenbelt va en sintonía con el nuevo paradigma de “repensar la comodidad térmica” en grandes condominios tanto más cuanto que, en los países desarrollados, los edificios representan el 40% de la demanda de energía. Una reducción en el calor o el frío de la climatización tendría no solo un efecto positivo en la salud de sus ocupantes sino también que reduciría las emisiones contaminantes.

“Todos los extremos resultan dañinos para la salud. Si bien las altas temperaturas llevan a la mayoría de las personas a ingerir alimentos menos calóricos, también producen sudoración excesiva y pueden llevar a la deshidratación”, amplía la doctora Cappelletti. Y le tira un centro a los fundamentalistas del aire acondicionado: “Si pensamos, además, que el AA nos permite continuar realizando ejercicio físico aún en días muy calurosos, lejos de promover el sobrepeso, facilita una vida saludable. Numerosas investigaciones concluyen que el frío y el ejercicio estimulan el gasto energético. La idea errónea es creer que sudar excesivamente durante el ejercicio contribuye al descenso de peso”.

Redacción: Leo.com

Fuente: isalud.com

06 Febrero 2018

Especialistas del Hospital Infantil de México Federico Gómez (HIMFG) crearon una aplicación móvil para dar seguimiento e interactuar con pacientes que luchan contra el sobrepeso y la obesidad, reseña EFE.

La aplicación, llamada Paidos, fue inspirada por el curso de verano que se realiza en el hospital y que lleva el mismo nombre, al que acuden entre 35 y 40 niños con obesidad cada año y para el que en 2017 crearon un grupo de whatsapp, con el fin de estar en contacto con los niños y sus padres.

“Sabíamos que el tratamiento contra la obesidad tenía mejoría si el paciente siente que está más en contacto con el doctor. Fue una forma de acercarnos y funcionó, por lo que decidimos crear una herramienta que nos ayudará al respecto”, dijo en rueda de prensa Teresa Siliceo, jefa adjunta de la clínica de obesidad del HIFMG.

Los resultados, comentó la especialista, fueron sorprendentes pues mientras en 2016 la adherencia al tratamiento de los niños que asistieron al curso fue de 15 %, en 2017 la estadística cambió a 70 %.

En la aplicación, que empezará a funcionar en una primera etapa solo con los pacientes que asistan al curso de verano, los niños o sus padres pueden registrar los alimentos que consumen y ahí se les mostrará qué tan balanceada está siendo su dieta.

Además, la herramienta les dará a los pacientes la oportunidad de seguir rutinas de actividad física establecidas por el entrenador de la clínica con quien ellos están familiarizados.

También cuenta con un kit emergente para dar estrategias cortas y concretas que ayuden al paciente a identificar cuando come por hambre o cuando lo hace para canalizar emociones.

Salvador Villalpando, jefe del Departamento de Gastroenterología y Nutrición del HIMFG, explicó que tras varios años del curso de verano, detectaron que necesitaban implementar estrategias más efectivas para evitar que los niños abandonaran el tratamiento contra la obesidad.

“Teníamos que hablar en su idioma. Los niños de hoy son totalmente digitalizados, por lo que era importante encontrar una herramienta moderna, útil y eficaz que nos ayudara en el tratamiento”, detalló.

Villalpando señaló que existe una importante preocupación en este tema, pues el problema de obesidad en México afecta al 33 % de la población infantil.

“Esto quiere decir que hay entre 18 y 20 millones de niños de entre 10 y 17 años que padecen esta enfermedad, pero nosotros solo atendemos a 400 en el hospital”, apuntó.

Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2016, tres de cada 10 menores entre los 5 y los 11 años padecen sobrepeso u obesidad, con una prevalencia combinada del 33,2 %.

El problema, explicó Villalpando, es que muchos de ellos no están conscientes de que la obesidad es una enfermedad y apenas el 20 % de los que llegan a la clínica lo reconocen.

Diego Padrón, por ejemplo, llegó con el alergólogo para tratar una alergia. Lo que no sabía es que a sus 11 años sufría de obesidad, que lo ponía en peligro de padecer otras enfermedades.

“El doctor dijo que tenía un caso grave de obesidad y podía alcanzar prediabetes. Llegué a pesar 53 kilogramos cuando debía pesar entre 35 y 40, pero en la clínica me ayudaron y a través del grupo de whatsapp me motivaron mucho para bajar de peso”, explicó el menor de 12 años.

Diego, quien actualmente pesa 47,5 kilogramos, asegura que la aplicación será un importante aliciente para quienes luchen contra esta enfermedad.

Los creadores de esta herramienta, que estará disponible para celulares, tabletas y computadoras, esperan que para 2019 pueda llegar al sector salud en general.

Redacción: Leo.com                   

Fuente: EFE

14 Noviembre 2017

En América hay cerca de 62 millones de personas con diabetes y se prevé que los casos seguirán aumentando por los altos índices de sobrepeso en la región, donde la cifra de obesos es el doble que el promedio mundial, con Bahamas, México y Chile entre las tasas más altas.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) explicó a los medios, con motivo del Día Mundial de la Diabetes, este 14 de noviembre, que la obesidad es el principal factor desencadenante de esa enfermedad en América.

Desde 1980, el número de personas con diabetes en la región se ha triplicado, con alrededor de 62 millones que padecen actualmente la de tipo 2 -la mayoría en EE.UU., Brasil y México y 305.000 muertes anuales; y se prevé que para 2040 habrá más de 100 millones de casos.

“El sobrepeso y la obesidad incrementan el riesgo de diabetes tipo 2. Además, si una persona ya tiene diabetes y tiene sobrepeso le resultará más difícil controlarla”, dijo a Efe Fabio da Silva Gomes, asesor regional en Nutrición de la OPS.

En América Latina y el Caribe cerca del 58 % de los habitantes tiene sobrepeso (360 millones de personas), con Bahamas (69 %), México (64 %) y Chile (63 %) con las tasas más elevadas. Y la obesidad afecta a 140 millones de personas, el 23 % de la población, según el Panorama de la Seguridad Alimentaria de 2017 de la OPS y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

El vínculo entre el sobrepeso y la diabetes se refleja especialmente en Norteamérica y el Caribe, esta última zona con las mayores prevalencias de obesidad- Bahamas (36,2 %) Barbados (31,3 %), Trinidad y Tobago (31,1 %) y Antigua y Barbuda (30,9 %).

Como consecuencia, América del Norte y el Caribe tienen también la mayor prevalencia de diabetes, con un 12,9 % de la población adulta afectada, frente a la media regional del 8,3 y la mundial de 8,5 %, de acuerdo con la Federación Internacional de Diabetes (FID).

“Si hablamos de prevalencia, Puerto Rico encabeza con un índice de 12,1 %. Pero en números totales, Brasil es primero con 14,3 millones de personas con diabetes, seguido de México con 11 millones”, detalló hoy a Efe la endocrinóloga paraguaya Edith Falcon de Legal, vicepresidenta de la Asociación Latinoamericana de Diabetes.

“México es un país que se destaca por la incidencia de obesidad y diabetes, incluso declaró recientemente una situación de emergencia sanitaria por estas enfermedades no transmisibles, algo que ocurrió por primera vez en el mundo”, afirmó Da Silva Gomes al hacer un balance regional.

El también asesor de la OPS Rubén Grajeda Toledo advirtió a Efe de una cadena en la que el sobrepeso, la obesidad y la diabetes son también factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares en América.“La diabetes es una causa de muerte prematura y discapacidad, al aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular, insuficiencia renal, ceguera y amputación de miembros inferiores”, añadió.

Esas complicaciones tienen un fuerte impacto en la productividad, dicen los expertos, ya que afectan cada vez más a personas laboralmente activas con padecimientos tan graves como las neuropatías y las retinopatías, como el edema macular diabético, que puede llevar a la pérdida de la visión.

“De ahí que es importante que las personas sean diagnosticadas y evaluadas a tiempo, para que puedan recibir un tratamiento oportuno y evitar graves secuelas”, sostuvo la médica internista colombiana Liliana Torres, de la alemana Bayer.

Los especialistas insisten en que la diabetes tipo 2 es prevenible por lo que hicieron un llamado urgente a aplicar medidas para combatir el sobrepeso, como impuestos a las bebidas azucaradas y el etiquetado de alimentos en el que se resalten sus ingredientes, así como llevar una dieta saludable y mayor actividad física.

Redacción: Leo.com.bo                               

Fuente: radiofides

23 Octubre 2017

Un grupo de científicos de la farmacéutica Amgen ha desarrollado una molécula modificada que ha permitido reducir los niveles de obesidad en un grupo de animales de laboratorio y que puede suponer una solución a un problema que en la actualidad afecta a 650 millones de personas en todo el mundo.

Mediante la modificación de la proteína GDF15, el estudio permitió a los investigadores reducir el peso corporal, la presencia de insulina en la corriente sanguínea y los niveles de colesterol en un grupo de ratones, ratas y primates, según publica hoy la revista especializada Science Translational Medicine.

El equipo de la farmacéutica estadounidense, bajo la coordinación del científico principal Yumei Xiong, decidió abrir esta línea de investigación al observar que los niveles de concentración de esta proteína era mayor en seres humanos y animales con problemas de sobrepeso.

Debido a que la GDF15 tiene un ciclo de vida corto en el plasma, y que, por lo tanto, es difícil producirla en cantidades sustanciales, los investigadores optaron por crear dos proteínas de fusión diferentes que a la postre ofrecieron mejores resultados. Al suministrar la nueva proteína a un grupo de ratones, el equipo de investigación descubrió, además, que esta también alteraba las preferencias dietéticas de los animales, que pasaron a decantarse por engullir alimentos menos calóricos.

Los autores pudieron concluir que la nueva proteína activó las neuronas con potencial de acción de los animales, que afectan directamente a la conexión del intestino con el cerebro.

Según los últimos datos divulgados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad es un problema que se ha triplicado desde 1975 y estuvo relacionada con la muerte de al menos 2,8 millones de personas en el mundo el año pasado.

Redacción: Leo.com.bo                              

Fuente: EFE

08 Octubre 2017

Científicos de Mayo Clinic demostraron que la inyección de una hormona que bloquea el hambre en ratones es capaz de detener la típica recuperación del peso después de hacer dieta y de ayudar a evitar la obesidad de rebote a largo plazo. Los resultados de la investigación se publican en Proceedings of the National Academy of Sciences (Actas de la Academia Nacional de Ciencias).

“Creemos que el método de combinar la reducción de calorías con la hormona puede ser una táctica muy eficaz para controlar el peso a largo plazo. Dada la creciente crisis de obesidad en todo el mundo, trabajamos arduamente en la validación de estos resultados para una intervención médica”, comenta el autor del artículo, el farmacólogo molecular y doctor en investigación W. Stephen Brimijoin.

La investigación fue diseñada para imitar las circunstancias de las personas obesas que pese a lograr perder bastante peso, luego lo recuperan debido a que se desencadena un aumento de la grelina, que es la hormona fundamental del hambre. “Es como marcar un gol, pero que el cuerpo cambie las reglas a medio juego. Pocas personas pueden mantenerse sin recuperar el peso, porque la impresionante repercusión metabólica provoca un ansia irresistible de comer; es decir, las personas necesitan ayuda desesperadamente”, añade.

La ayuda que el presente estudio comprobó como exitosa proviene de la transferencia genética de una enzima llamada butirilcolinesterasa. Los investigadores cargaron su código de ADN en un virus neutralizado y apuntaron contra la hormona que controla el apetito: la grelina. El resultado fue contundente y duradero. En comparación con el grupo de control, el aumento en la butirilcolinesterasa redujo los niveles de la acilgrelina activa y condujo a los ratones hacia hábitos alimentarios normales. En realidad, un solo tratamiento con la enzima mantuvo a los ratones dentro de un peso normal durante el resto de sus vidas. Los investigadores esperan que los efectos tengan una correlación positiva con la reducción de afecciones como diabetes, síndrome metabólico y hepatopatía grasa.

Si bien los investigadores dicen que hasta el momento estos resultados se ven sumamente esperanzadores, es necesario investigar más para determinar si el método tendrá éxito en los seres humanos.

Todos los colaboradores de este trabajo pertenecen a Mayo Clinic y son Ping Chen, Yang Gao y Liyi Geng, quienes fueron financiados por la Sociedad de Minnesota para Biotecnología y Genómica Médica, Mayo Clinic y el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas.

Redacción: Leo.com.bo              

Fuente: isalud.com

08 Septiembre 2017

La foto es famosa. Juan Pedro Franco Salas en su cama, con 594,8 kilos de peso, sosteniendo el registro del libro de récords Guinness que lo certifica como el hombre más obeso del mundo.

Lo que pocos conocen es que detrás de la foto, está la lucha de este joven mexicano, que ha estado postrado en una cama durante seis años. Y el esfuerzo denodado de sus padres, María Salas y Abelardo Franco, que han vivido permanentemente pendientes de cuidarlo.

Por primera vez, Juan Pedro, de 33 años, espera alcanzar un peso, y una vida, saludables.

El joven es tratado desde hace unos 10 meses por un equipo de cerca de 30 especialistas, liderados por el doctor José Antonio Castañeda, cirujano bariatra y director del centro Gastric Bypass México en Guadalajara.

El Dr. Castañeda señaló que “puede haber muchos casos como el de Juan Pedro en México”, país que ocupa el primer lugar de obesidad a nivel mundial en adultos y niños. Y es esencial que los institutos de salud mexicanos tengan la infraestructura necesaria para tratar estos pacientes.

BBC Mundo habló con el Dr. Castañeda sobre Juan Pedro, su tratamiento y el gran reto de sacarlo adelante.

¿Cómo tomó la decisión de ayudar a Juan Pedro?

Una televisora internacional nos solicitó ayuda porque habían visto que somos un centro dedicado al tratamiento quirúrgico de la obesidad y ayudamos pacientes con obesidad extrema.

Nos desplazamos desde Guadalajara a Aguas Calientes para valorar a Juan Pedro y vimos un paciente con muchos problemas de salud.

Juan Pedro era un paciente que llevaba seis o siete años postrado en cama y requería el 100% de la atención de sus padres para asearse, comer y hacer sus necesidades.

¿Cuáles eran los principales problemas de salud de Juan Pedro?

Cuando llegamos tenía una hipertensión descontrolada, diabetes descontrolada, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, hipertiroidismo descontrolado.

Él nunca pudo ir a un hospital. No podía salir y el hospital lo rechazaba porque decía que no contaba con la infraestructura para tratar un paciente así.

Entonces iban los médicos desde el hospital a su domicilio y cada quien dejaba su granito de arena. Lo encontramos con una caja de cerca de 50 medicamentos, todos para lo mismo, que se iban acumulando de todas las visitas médicas.

En consenso con todo nuestro equipo multidisciplinario en Guadalajara, a las dos semanas de verlo, decidimos abordar su caso. Créeme que no fue fácil, fue un reto.

Juan Pedro está ahora en una casa con sus padres en Guadalajara. Es un gran esfuerzo el que están haciendo sus padres.

¿Cuál ha sido el tratamiento?

Una vez que abordamos el caso le tomamos una serie de exámenes y lo sometimos a una dieta para que se controlara primero la hipertensión, diabetes, tiroides, pulmones. En esto intervinieron un neumólogo, internista, intensivista. Logramos estabilizarlo, y de tener 50 medicamentos en casa (y se los tomaba todos), ahora te puedo decir que toma solo dos o tres.

Con la dieta logramos hacerlo bajar unos 170 kilos en aproximadamente seis o siete meses.

¿Cómo era la dieta?

Una dieta mediterránea, pescado, verduras, una dieta a base de proteínas. El desayuno por ejemplo contenía clara de huevo y ejotes, y otras verduras. En esto intervino una nutróloga.

Una de las ventajas que tenemos con Juan Pedro es que su mamá es la que le lleva la comida. Él no puede salirse a la calle a comer comida chatarra. Su mamá ha sido y es pieza clave en la adecuada evolución de Juan Pedro.

¿Qué tipo de apoyo psicológico le dieron?

Cuando conocimos a Juan Pedro era una persona optimista y le dio muchísimo gusto, porque muchos médicos se habían acercado a él y decían “no se puede hacer nada”. Pero cuando le dijimos que había una solución, lo tomó de una manera positiva.

Pero él ya tiene una actitud positiva y fue poco lo que tuvo que hacer la psicóloga en esa parte.

Desde que nació Juan Pedro ha estado contento de la vida, de que está viviendo día a día y se le presentan oportunidades.

¿Quién paga el tratamiento?

Nosotros destinamos una partida cada año para ayudar a pacientes con estas características. El hospital tuvo que abrir las puertas y construir una mesa de quirófano especial para Juan Pedro porque en ninguna otra parte del mundo la había.

¿Cómo llegó Juan Pedro a pesar tanto?

Un factor es la dieta que existe en México, rica en grasas, carbohidratos, harinas. Esto aunado al descontrol que tuvo de su tiroides son dos de los principales factores que contribuyeron a que Juan Pedro llegara a esas dimensiones.

Además de la dieta, lo sometieron ya a una primera cirugía, ¿cuántos kilos ha perdido?

Cuando lo pesamos por primera vez pesaba más de 590 kilos. Con la dieta y la primera cirugía, una manga gástrica, bajó hasta ahora 218 kilos.

Ahorita camina poquito, ya se mueve más y se siente más ágil.

¿Qué es una manga gástrica?

En la manga gástrica lo único que hicimos fue hacerle el estómago chiquito . Fue por laparoscopia, una cirugía que dura aproximadamente 25 o 30 minutos a través de incisiones pequeñas en el abdomen. Se engrapó el estómago con grapas de titanio, y se le quitaron tres cuartas partes. Quedó un estómago pequeño.

¿En qué consistirá la segunda operación en noviembre?

En noviembre le vamos a hacer un bypass gástrico. Además de hacerle el estómago más chiquito le vamos a hacer un cambio en su anatomía intestinal para que una parte absorba nutrientes y la otra no.

Normalmente nuestro intestino mide cinco metros. De esos cinco metros hacemos un cambio para que solamente dos metros del intestino tengan la capacidad de absorber nutrientes y los otros tres no. No quitamos intestino, simplemente cambiamos la anatomía intestinal.

Conectamos una parte del intestino al estomago pequeño y la otra parte la juntamos con el resto del intestino pero ya cercana al colon.

El intestino únicamente va a absorber las calorías necesarias que le van a permitir a Juan Pedro llegar a un peso adecuado.

Otros pacientes con obesidad extrema en México, como Manuel Uribe, fallecieron. ¿El tratamiento de Juan Pedro es diferente?

Manuel Uribe falleció en 2014, ocupaba el récord Guiness de aquella época con 570 kilos.

Él no quiso nunca la cirugía, se sometió a un tratamiento dietético.

Aquí hay que dejar muy en claro que el hecho que se someta un paciente a cirugía no quiere decir que no va tener posibilidad de tener una complicación como infarto o embolia. Siguen siendo pacientes graves.

¿Hasta qué peso esperar llevar a Juan Pedro?

Queremos llevarlo a que llegue a pesar 95 a 100 kilos.

Obviamente cada organismo es diferente, pero lo importante es que veamos que Juan Pedro se controla su diabetes, que su presión se normaliza sin necesidad de tomar medicamentos, que ya puede respirar y caminar bien. El peso es importante pero en esta cirugía lo que valoramos es lo funcional y la cuestión de la salud.

¿Cuánto tiempo tardará Juan Pedro en llegar a unos 100 kilos?

El período es de un año o año y medio para decir que ya está fuera de riesgo derivado de la obesidad.

Tenemos esperanzas. El caso de Juan Pedro, si no se hubiera hecho nada, iba a pasar a ser un caso más de paciente obeso extremo que fallece, porque son pacientes que no viven muchos años.

Por cada 10 kilos que tengan arriba de peso son cerca de 6 meses menos de vida y eso está científicamente comprobado.

No somos dioses pero sí te podemos decir que tenemos toda la fe y somos optimistas en que va a salir adelante.

¿Qué hace Juan Pedro durante el día?

Toca la guitarra y canta. Y hace galletas de avena y las vende, ayuda a su mamá a preparar la harina. Es lo que puede hacer por ahora.

¿Por qué tantos casos de obesidad extrema y récords Guinness de obesidad se dan en México?

Somos el consumidor número uno de Coca Cola en el mundo, la comida es de alto contenido calórico, harinas, y alto contenido en grasas. La cultura, el comer en la calle y el comer grasoso desencadena todos esos problemas.

¿Cuál es la responsabilidad del gobierno? Porque si la fruta y la verdura son más caras que comer tacos en la calle ¿no debería el gobierno tener un papel más activo para combatir la obesidad?

Quizás el caso de Juan Pedro haya llamado la atención. Pero hoy por hoy, las instituciones de gobierno se están preocupando por otras cuestiones más políticas. Estaban dejando en segundo plano el informar a la población sobre lo grave que es la obesidad. Los medios e comunicación no lo mencionaban.

Ahora el gobierno está pagando spots en los principales medios, con mensajes como “cuídate, come bien, haz ejercicios”. Se está trabajando más en los desayunos escolares, se está haciendo por regla el que los niños en lugar de comprar en la tiendita tengan un desayuno completo. Se están haciendo apenas esos esfuerzos. Al gobierno le cuesta trabajo creer que es un problema grave.

También los padres deben fomentar actividades físicas, que los niños salgan a la calle.

Ocupamos el primer lugar de obesidad a nivel mundial en adultos, en adolescentes y en niños. Y créeme, te lo digo como mexicano, voy en la calle manejando o caminando y te puedo decir que el 75 o el 80% de los niños que veo son niños con sobrepeso y obesidad.

¿Es decir que puede haber otros casos similares al de Juan Pedro en México?

Como Juan Pedro hay muchos otros casos que no se saben, porque esos pacientes no pueden salir o no hay médicos que se les acerquen.

Pero en México hay muchos casos de esos y que la gente no sabe y que siguen rechazando en los hospitales públicos porque no hay infraestructura. No se sabe cuántos casos así hay.

Es importante que al menos las instituciones de salud creen unidades de obesidad con instalaciones adecuadas para tratar estos pacientes. Que no digan ‘se va a morir, no tienen caso tratarlo’.

Tienen todo el derecho de vivir y recibir una atención de calidad porque son paciente enfermos, que se tienen que manejar diferente, pero que tienen que ser tratados.

Algunos medios muestran a Juan Pedro sólo como el récord Guinness, el caso curioso. ¿Cómo deberíamos verlo en su opinión?

El caso de Juan Pedro deberíamos verlo como ejemplo, por el hecho de que es una persona que quiere vivir, quiere salir a la calle valerse por sí mismo y ser alguien diferente.

El otro aspecto es informativo, ver hasta dónde puedes llegar si no te cuidas, si no haces ejercicio.

¿Todos podemos llegar a tener el problema de Juan Pedro?

Sí, definitivamente. La obesidad es una bola de nieve que va creciendo, que la dejas rodar y va creciendo hasta que destroza todo lo que se le pone enfrente.

Algo muy importante es que no me gustaría dejar el mensaje de que la cirugía es la solución, que la gente piense “no importa cómo te pongas porque vas a encontrar un cirujano bariatra y te va a resolver el problema”.

Estas cirugías están diseñadas par a p a cientes q ue ya están graves y que han intentado bajar de peso con muchísimas cosas por muchísimo tiempo.

Lo ideal es que el paciente primero busque atención con un nutrólogo, psicólogo y cambie sus hábitos alimenticios y se ponga a hacer ejercicio. La cirugía no es una panacea, tiene sus riesgos, como una fuga en algún grapeo, un sangrado, una infección, aunque el riesgo es muy bajo, entre un 1 y un 3%.

¿Cómo se siente a nivel personal de tener la posibilidad como médico de ayudar a Juan Pedro?

No soy solo yo. Detrás de mí hay un equipo muy grande y sin ellos no se hubiera podido hacer absolutamente nada, son aproximadamente 30 personas que están atrás de todo esto.

Fue un reto y hasta ahorita vamos con victoria.

Representa un orgullo. Nadie quería abordar el caso de Juan Pedro. La verdad es que te da emoción el ver que te dice ‘mire doctor ya puedo levantar la pierna’ o ‘mire doctor ya me puedo parar, ya la piel me cuelga’.

Humanamente, el sacar una persona que ya estaba destinada a morir, sacarla adelante, es más que gratificante.

Somos bastante optimistas con que Juan Pedro va a salir adelante y queremos que se regrese a la central de autobuses y se suba al camión por él mismo y se baje llegando a Aguas Calientes y que pueda valerse por sí mismo y empiece a salir de casa.

Y puedan descansar un poco sus padres. Están pendientes de él en todo. Créeme, que si sus padres no existieran Juan Pedro habría muerto hace muchísimo tiempo.

Queremos sacarlo adelante, queremos que sea un paciente sano, un paciente que viva muchos años contento.

Redacción: Leo.com.bo

Fuente: BBCMundo

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