Santa Cruz de la Sierra
24 Noviembre 2014

 “Todo el mundo puede encontrar parejas compatibles, pero no todas las parejas son compatibles”, dice Antoni Bolinches, psicólogo clínico, sexólogo y master en sexualidad humana, en su libro “Sexo sabio”. Allí publicó un cuestionario que te ayuda a saber cómo te llevás con tu pareja en la cama. Solo tenés que elegir, en cada caso, la respuesta que mejor exprese tu realidad:

1. ¿Te sentís libre para tomar la iniciativa sexual?

SI – NO

2. ¿Hablás libremente con tu pareja sobre sexualidad?

SI – NO

3. ¿Te sentís utilizada sexualmente con frecuencia?

SI – NO

4. ¿Considerás que la mayoría de los contactos resultan gratificantes para ambos?

SI – NO

5. ¿Considerás que los contactos sexuales son tan frecuentes como vos desearías? 

SI – NO

6. ¿Considerás que tu pareja es demasiado egoísta y solo busca su placer?

SI – NO

7. ¿Después de alcanzar el orgasmo sentís deseos de permanecer al lado de tu pareja?

SI – NO

8. ¿Considerás que tus relaciones sexuales son demasiado monótonas o rutinarias?

SI – NO

9. ¿Recurrís con frecuencia a fantasías para poder excitarte?

SI – NO

10. ¿Considerás que los rituales sexuales que practican son los que vos deseás?

SI – NO

Interpretación de los resultados:

* Preguntas 1, 2, 4, 5, 7 y 10: cada SÍ suma un punto.

* Preguntas 3, 6, 8 y 9: cada NO suma un punto.

Resultados: nivel de compatibilidad sexual

* 0-2 puntos: Malo

* 3-4 puntos: Insuficiente

* 5-6 puntos: Aceptable

* 7-8 puntos: Bueno

* 9-10 puntos: Óptimo

¿Ya terminaste con el ejercicio? ¿Tu pareja también lo hizo? Si quieren darle al cuestionario una doble utilidad, pueden comprobar las diferencias que hay en cada una de sus respuestas. “Nos sorprenderá constatar cómo cosas que dábamos por obvias o considerábamos bien resueltas son vividas de forma muy distinta por la pareja. Al darnos cuenta de ello tendremos la ocasión de conciliar criterios y limar discrepancias; siempre, claro está, que las formas de expresar la sexualidad puedan considerarse suficientemente concordantes como para propiciar el disfrute de ambos sin que ninguno de ustedes traicione sus valores sexuales”, concluye el especialista.

Redacción: Leo.bo

Fuente: Clarin.com

21 Noviembre 2014

Con el objetivo de aumentar el deseo sexual de tu pareja puedes probar una serie de juegos eróticos que, cuanto menos, os harán huir de la rutina.

MASAJES

Un masaje relajante puede ser al mismo tiempo una potente arma para aumentar el deseo sexual de tu pareja. Túmbale en la cama, desnúdale y coge uno de los muchos aceites que encontraras en el mercado.

Tocando en zonas muy sensibles como el cuello o la espalda producirás una sensación estimulante que hará crecer el apetito sexual. Poco a poco déjate llevar y ves acariciando y masajeando partes más íntimas y que os harán enloquecer.

El masaje es un excelente preliminar y más después de un duro y estresante día de trabajo. Otra opción similar es preparar un espumoso baño con sales minerales.

NOTAS Y CARTAS

La imaginación es uno de los potenciadores sexuales más fuertes. Alcanzar el orgasmo con una simple fantasía es posible y en esta ocasión lo único que debes hacer es dar pie a que su imaginación eche a volar.

Deja una nota o una carta en el desayuno y dale pequeñas pistas de lo que vas a hacer esta noche cuando llegue a casa. Eso sí, no seas demasiado explícito. Se trata de aumentar el deseo, pero sin desvelar el secreto final.

Si crees que la escritura no es tu fuerte, puedes utilizar pequeños fragmentos de relatos eróticos que puedan asemejarse a la sorpresa que tienes preparada.

LENCERÍA

La ropa interior masculina suele ser ‘sota, caballo y rey’, pero para las mujeres existe un amplio abanico de productos y complementos que aumentan ostensiblemente el apetito sexual. Baby-dolls, panties con perlitas y antifaces…En definitiva, todas las prendas que se salen de lo común y que sorprenderán por completo a tu pareja.

Además, aprovechando la nueva lencería como excusa, puedes deleitar a tu pareja con un sensual striptease para que esas prendas vayan desapareciendo a medida que la temperatura vaya aumentando.

Echa un vistazo por las tiendas e intenta potenciar tus atributos. Además, para los hombres: Atrévete a comprarle conjuntos sensuales a tu pareja. Piensa en tus gustos y en los de ella para no equivocarte en tu elección.

TICKLING O COSQUILLAS ERÓTICAS

Reírse es fundamental para que una relación sentimental funcione. De hecho muchas conquistas han sido posibles agudizando el sentido del humor y no hay que perder la ocasión de llevar esta cualidad a la cama. Por eso, hace unos años se inventó el ‘tickling’, una disciplina que utiliza las cosquillas para alcanzar un placer extremo.

Esta técnica no tiene una zona del cuerpo definida. Por eso, es imprescindible conocer a tu pareja y saber que zonas suelen ser su punto más débil. Como norma, el cuello o la espalda casi siempre funcionan.

Para hacer las cosquillas puedes coger una simple pluma o incluso utilizar la yema de los dedos. ¡Nadie se resiste!

JUGUETES

Cada vez es más común que las parejas comiencen a utilizar distintos juguetes eróticos en sus relaciones y, sin duda, es una buena fórmula para huir de la rutina y aumentar el deseo en los juegos preliminares. Para los más atrevidos, podéis incorporar algunos juguetes en pleno acto sexual.

Si es la primera vez que utilizas este tipo de ‘extras’ déjate aconsejar por un especialista e intenta pensar en lo que puede gustarle o no a tu pareja. El objetivo es que a ambos os provoque mayor deseo y que sea una simple vía más para alcanzar el orgasmo.

Redacción: Leo.bo

Fuente: La Patilla  

20 Noviembre 2014

¿Alguna vez te has deprimido después de lo que considerabas un buen sexo o has visto que tu pareja llora o se pone triste? La depresión post sexo, o distrofia postcoital, es una condición más habitual de lo que imaginas y que puede surgir por diferentes causas. Descubre qué se esconde detrás de este mal y aprende a superarlo.

En un estudio publicado en el International Journal of Sexual Health, los especialistas explican que las mujeres que lo sufren, después de tener relaciones sienten tristeza, ansiedad, arrepentimiento, inquietud e irritabilidad. No necesariamente está relacionado con el nivel de las relaciones sexuales que se hayan tenido, sino con una cuestión más interior de cada una.

El hecho de no haber llegado al orgasmo es una de las principales causas que disparan esta situación. Esa sensación de vacío, culpa o insatisfacción, también puede generarse por miedos, fobias o trabas sexuales que puedes estar acarreando en tu personalidad, por un exceso de autoexigencia, de presión por estar a la altura y ofrecer una buena performance, por estar cansada, estresada, hastiada y tener sexo sin deseos o energías, por el tipo de sexo que tuviste (ya sea sexo casual, sexo con un ex, que tu pareja no te haya tratado como esperabas…), por la falta de novedad y demasiada rutina…. Las causas son innumerables. Lo ideal es que te asesores con un especialista y superes cualquier situación que no te esté permitiendo disfrutar del sexo como deberías.

Una buena pregunta para evaluar esta condición y comenzar a superarla es: ¿qué sueles hacer al terminar de tener sexo? ¿Qué suele hacer tu pareja?

La clave está en modificar esa rutina que se da luego de que los cuerpos se hayan separado. Es habitual que uno de los dos se dé vuelta, que uno se quede dormido, que se encienda el televisor, que se vista y se vaya, que comience a hablar de trabajo… Para cada cual hay situaciones que lo inducen a sentir esa depresión. Identifícalas y propón una nueva dinámica post sexo más divertida e íntima.

Como siempre, el secreto está en la comunicación. No dudes en hablarlo con tu pareja y buscar juntos una situación para vivir plenamente y disfrutar más del sexo.

Redacción: Leo.bo

Fuente: Telemundo

20 Noviembre 2014

¿Existen modas en el sexo? "Cambia, todo cambia, dice la canción. Y en materia de sexo nada será igual que antes, por lo menos por estas latitudes", reconoce el doctor Walter Ghedin, médico psiquiatra y sexólogo. Y claro, no podemos negar que hubo modificaciones sociales, culturales y tecnológicas que pusieron en crisis los modelos clásicos de relación.

"Hoy las mujeres pueden tomar la iniciativa, pedir lo que necesitan y, más aún, cuestionar al hombre si insiste en ser el macho que todo lo sabe. Además, los modos actuales en la cama ya no tienen a la penetración como una meta imprescindible. Poco a poco el juego erótico se incorpora con todo su poder como una fuente de placer y de conocimiento del cuerpo propio y del partenaire sexual", continúa el experto.

Cada nuevo hábito tiene su propia denominación, y todos juntos conforman lo que algunos llaman el "sexionario" moderno. En orden alfabético, estos son los términos más llamativos: 

Abdorgasmos. Son los orgasmos que se dan como consecuencia del ejercicio físico. Muchas mujeres aseguran haber alcanzado el clímax andando en bicicleta, levantando pesas, practicando yoga o en una clase aeróbica.

Bangover. El nombre proviene de "hangover", que es el malestar del día siguiente a una borrachera. En este caso, se trata de una resaca muscular: los dolores que quedan en el cuerpo tras una noche de sexo apasionado.

Bondage. Es un juego sexual que se hizo popular con la novela Cincuenta sombras de Grey. Consiste en atar al compañero (usando cuerdas, esposas, vendas o cintas), bajo su consentimiento y sin provocarle daños.

Booty call. Sexo libre, sin compromisos y sin reclamos, con el único objetivo de sentir placer. El compañero es alguien de confianza, a quien contactamos por medio de una llamada o un mensaje de texto.

Butch. Es un término que usa la comunidad homosexual para definir a las mujeres con estilo varonil.

Dogging. Consiste en tener sexo en la calle, como lo hacen los perros (de ahí su nombre, que proviene de "dog"). Se puede hacer con una o varias personas, por ejemplo dentro de un auto. Analizamos el fenómeno. 

Double bag. Es el acto de ponerse dos o tres preservativos, uno arriba del otro. Aclaremos que es algo innecesario, porque con uno solo alcanza para obtener la protección necesaria.

Efecto coolidge. Se llama así a las sensaciones que genera tener un nuevo compañero sexual. Sus promotores aseguran que al cambiar de pareja se reactiva el deseo. Y, por supuesto, hacen apología de la infidelidad.

Facesitting. Se refiere al acto de sentarse sobre la cara de la pareja, sea la mujer sobre el hombre o el hombre sobre la mujer.

Footjob. Es dar un masaje erótico o masturbar al compañero usando solo los pies. Quienes lo practican aseguran que despierta el deseo sexual y provoca más excitación que cuando se usan las manos. 

Foreplay. Otra forma de llamar a los "juegos previos". Incluye besos, caricias, sexo oral y todo lo que hagamos antes de llegar al clímax.

Free pass. El "pase libre" es darle permiso a nuestra pareja para que tenga una aventura con otra persona. Claro que después no valen los reproches...

Foxy bikini. Es una extraña moda surgida en Nueva York. Consiste en depilarse totalmente la zona del cavado y luego aplicarse pelo teñido de zorro, que por lo general es sintético.

Gang bang. Varios hombres tienen sexo con una misma mujer: termina uno y empieza el otro, hasta que ella dice basta.

Humasexual. Así se autodefinió el cantante Morrissey, quien dijo sentirse "atraído por los seres humanos".

Hung. Es una forma de denominar a un hombre que tiene un pene muy grande.

Karezza. Técnica que permite recuperar la pasión y el erotismo evitando llegar al clímax. Se basa en encuentros físicos prolongados en los que todo vale para encontrar satisfacción… Excepto el orgasmo. Te lo contamos todo.

Kinky. Otro término que se puso de moda con el auge de la literatura erótica. Define a la tendencia de vestirse especialmente para el sexo, con ropa de látex y de cuero.

Knismolagnia. Es sentir placer sexual haciendo o recibiendo cosquillas.

Kokigami. Juego erótico de origen japonés, que consiste en colocarle al pene un disfraz hecho con papel.

Matutolagnia. Es el deseo sexual que algunas personas sienten durante la mañana. Su nombre proviene de Mater Matuta, diosa del amanecer en la mitología romana. ¿A vos también te gusta el "mañanero"?

Masters/slaves. Se refiere a la práctica sexual del amo y el esclavo: uno de los dos ordena y el otro obedece.

MILF. Este término de moda quiere decir “Mom I'd like to fuck” y se traduce como “Mamá a la que le haría el amor”. Caracteriza a las mujeres maduras, madres de familia, que "ratonean" a todos los hombres. Mirá varios ejemplos.

Neutro. No es un hombre ni es una mujer: es alguien que pertenece al tercer sexo.

Nyotaimori. En esta práctica japonesa, un hombre come sushi servido sobre el cuerpo desnudo de una mujer. Si se hace sobre el hombre se llama "nantaimori".

Pegging. En este caso, la mujer adopta un rol masculino. Para eso, usa un consolador sujeto con un arnés, con el que satisface a su pareja.

Penis captiva. Es una práctica sexual común en Tailandia, que genera mucho placer. Consiste en "capturar" con fuerza el pene usando los músculos de la vagina.

Petting. También conocido como "King out", son encuentros en los que solo hay besos y caricias, pero nunca se llega a la penetración. En criollo, es el clásico "franeleo". Te contamos cómo hacerlo (bien).

Precop. No son nuestros novios ni nuestros amantes, de hecho, ni siquiera existe la mínima posibilidad de tener un futuro amoroso con ellos. Son parte de una relación en la que abundan la exploración, las búsquedas y el sexo: son nuestros amigos con derecho a roce.

Quickly. Es un "rapidito": sexo sin mucha preparación y en lugares inesperados. Genera una gran adrenalina. Aquí, los 9 mejores lugares para practicarlo.

Sex coach. En el mundo se expande la moda de contratarlos. Son personas que ayudan a las parejas a mejorar su performance erótica. Algunos lo hacen a distancia, pero otros están ahí mismo, en el lugar de la acción. ¿Querés saber cómo trabajan?

Sexdiet. Intensas jornadas de sexo que se hacen con el objetivo de bajar de peso. Te armamos una rutina para que, vos también, puedas quemar calorías entre las sábanas.

Sexetarianos. Hay personas vegetarianas que deciden no tener sexo con carnívoros. Aseguran que a través de los fluidos corporales se transmiten las hormonas presentes en la carne animal.

Sexit. Es la idea de escaparse, por ejemplo de una fiesta, con un desconocido. Pueden ir juntos al baño, al jardín, a una habitación oculta... No importa dónde, pero tiene que ser rápido y excitante.

Sexting. Es el acto de enviar mensajes eróticos a través de un smartphone. Expertos de Estados Unidos y de Europa advierten que es una práctica en aumento entre jóvenes y adolescentes, con muchos riesgos.

Shagbag. Así se llama el kit con todo lo necesario para pasar la noche fuera de casa. Incluye cepillo de dientes, ropa interior, cosméticos y, por supuesto, una caja de preservativos.

Solodex. Es nuestro "background erótico", todo lo que usamos para excitarnos a solas. Pueden ser historias pasadas, fantasías, aromas, libros o películas pornográficas.

Splosh. Forma de "fetichismo" que consiste en verter comida, sustancias no comestibles o líquidos sobre los cuerpos. Una práctica que da que hablar... Y degustar.  Te damos algunas ideas.

Tickling. Técnica que, a través de cosquillas eróticas, lidera el camino hacia un orgasmo explosivo y suma carcajadas al clímax. Enterate de todos los secretos.

Xenofilia. Se refiere a quienes sienten deseos sexuales por los extranjeros. También define a las personas que se excitan disfrazando a sus parejas con indumentaria de otras culturas.

"Más allá de las modas, las nuevas variantes sexuales aportan diferentes formas de obtener placer. La razón inmediata podría resumirse en la necesidad de incorporar cambios para no caer en la rutina. Sin embargo, los aportes van más allá: las sensaciones corporales, la estima, los sentimientos agradables y la vivencia de libertad se expanden para contribuir al bienestar personal y de la pareja", concluye Ghedin.

Redacción: Leo.bo

Fuente: Clarin.com

18 Noviembre 2014

Cansancio, flojera o simplemente estar indispuesto pueden ser algunas razones para que tu chico no quiera tener relaciones sexuales.

1 ESTÁ ENFERMO DEL ESTÓMAGO

No, no es nada que hayas hecho tú. Y, ahora, ese "algo en su panza" parece irse hacia la parte baja de su abdomen con gas. Considera un cumplido que él te esté evitando el olor y pasar un mal rato.

2 ESTÁ MUY BORRACHO

Si está tan borracho que cree que su desempeño sexual se puede ver afectado, probablemente optará por privacidad física. Siempre hay un mañana… cuando sus sentidos corporales hayan regresado.

3 NECESITA DORMIR

Tuvo un día largo, o una semana eterna. Lleva desde la noche del día anterior sin dormir y está agotado. Y, aunque la idea de tener sexo se oye bien, también parece una competencia olímpica. En esos momentos, es mejor que se deslice en la tranquila inconsciencia del sueño profundo.

4 ESTÁ MOLESTO POR ALGUNA RAZÓN

¿Tuvieron una pelea? Podría estar enojado todavía. Pero, por favor, no asumas que está enojado cada vez que no está de humor para tener sexo. Si sospechas que hay algún problema contigo, pregúntaselo.

5 HUELE FEO

La espalda, el cuello, lo que sea. El sexo pierde todo su atractivo cuando él está intentando esconder el dolor. Aunque si te sientes muy solidaria, le puedes proponer que se acueste mientras tú haces todo el trabajo.

6 LE DUELE ALGO

La espalda, el cuello, lo que sea. El sexo pierde todo su atractivo cuando él está intentando esconder el dolor. Aunque si te sientes muy solidaria, le puedes proponer que se acueste mientras tú haces todo el trabajo.

7 TIENE PEREZA

Él sabe que las mujeres necesitan más "calentamiento" que los hombres y eso le parece agotador a veces. Aunque sí quiere tener sexo, no quiere hacer tanto esfuerzo. Pero tampoco quiere que pienses que es un amante egocéntrico. Es complicado. Por eso, prefiere hacerlo cuando esté en el mood adecuado para hacerlo correcta y apasionadamente.

8 HAY PARTIDO DE FÚTBOL

.¿Un rapidín en el medio tiempo? Está tan concentrado en que gane su equipo, que sólo piensa en eso. Mejor ni lo intentes.

9 DEMASIADO TRABAJO

El estrés agota. Si se va a la cama repasando sus pendientes en la cabeza, sabiendo que al día siguiente se tiene que levantar temprano, podría no querer tener sexo contigo. Y sólo porque no hable sobre todo el trabajo que tiene, no significa que no esté pensando en eso. Si este es un problema recurrente y te preocupa, ofrécele un masaje relajante. Las caricias son una excelente cura para el estrés y si logras quitarle la tensión de los hombros, tal vez puedas hacer que se anime.

10 ACABA DE TENER UNA "CITA CONSIGO MISMO

Ups, él no sabía que ibas a regresar antes a la casa. Entonces aprovechó su rato a solas para… bueno, lo puedes llamar, mala sincronización de tiempo.

Redacción: Leo.bo

Fuente: Tvnws

17 Noviembre 2014

Todo estaba planeado para ser una gran noche: cena con velas, menú exquisito, vino, música romántica… Sin embargo, el resultado fue diferente al que soñaste y tanto tú como tu pareja se sienten frustrados. ¿Qué los saboteó? Lo más probable es que la alimentación o la combinación de comida y bebida que elegiste.

1. Comidas grasosas. La mayoría de los alimentos fritos tienen altos niveles de grasas malas, tanto saturadas como trans, que pueden afectar negativamente tu corazón y obstaculizar el flujo de sangre debido a la acumulación de una placa grasa en las arterias. Alimentos como las aparentemente inofensivas papas fritas se asocian a un mayor riesgo de generar diabetes tipo 2, enfermedad que es conocida por afectar la salud sexual de hombres y mujeres.

2. Snacks procesados. Las botanas y frituras embolsadas pueden ser deliciosas, pero también crean grandes problemas de salud porque elevan los niveles de azúcar al máximo y provocan hambre muy pronto. Los nachos con queso son deliciosos, pero entran también en la categoría de botanas y… ¡ni qué decir del mal aliento que causan!

3. Alcohol. Una copa de vino puede encender la pasión, relajarte o, si eres tímida, desinhibirte y lograr que converses hasta con un extraño (de ahí el éxito de los bares), pero beber en exceso puede acabar con tu vida amorosa y sexual. Demasiado alcohol "ahoga" el deseo sexual, disminuye la excitación y la sensibilidad, y puede disminuir tus inhibiciones, con lo que quizá tomes decisiones o hagas cosas de las que te arrepentirás a la mañana siguiente.

4. Quesos. Muchas personas tienen intolerancia a la lactosa y no pueden digerir con facilidad los productos lácteos y, aunque quizá no experimenten síntomas graves, sí pueden sentir cierta incomodidad en pleno romance. Si deseas vivir una noche inolvidable, sin sensación de pesadez o incomodidad, mejor será que moderes tu consumo de lácteos.

5. Cebolla. Tanto el ajo como la cebolla son de los ingredientes predilectos para sazonar ciertos platillos, sobre todo de las cocinas italiana y mexicana, pero pueden transpirarse, además de que dejan un aliento poco deseable para un encuentro romántico. Si lo que deseas es tener un momento de pasión con tu pareja, evita estos alimentos para que ni tu aliento ni tu olor provoquen el efecto contrario.

6. Comida rápida, hamburguesas y pizzas. Como alimentación de una universitaria y de vez en cuando pueden resultar deliciosa, pero no resulta la mejor elección si se trata de una cita romántica que puede terminar en un momento de pasión. La comida rápida contribuye a la inflamación estomacal por su alta cantidad de grasas, lo que puede volver locas a tus hormonas y no de una manera buena.

7. Vegetales. En general todos son nutritivos, sanos y recomendables; sin embargo, hay algunos, como el brócoli, la coliflor y las coles de Bruselas, que pueden causar distensión abdominal y producir gas metano en exceso. Aunque es una reacción natural del organismo, no hay nada más desagradable que expulsar metano (más aún durante el sexo). Así que evita consumir vegetales como el brócoli y la coliflor, y te evitarás malos ratos.

8. Pasta. Resulta muy fácil comerte una sobredosis de pasta, sobre todo si está preparada con una deliciosa y abundante salsa italiana, pero el problema viene después, cuando el organismo la convierte en glucosa y la almacena como grasa. El exceso de carbohidratos hace que te sientas más cansada e hinchada, lo que no resulta nada sexy ni estimula la libido.

9. Carne. Si bien una buena comida con carne emociona el estómago de cualquier hombre, también puede ayudar a que el sexo desaparezca. Esto ocurre porque la carne tarda mucho tiempo en digerirse y la sensación de llenura disminuye el estímulo sexual. La carne proporciona proteínas y zinc, pero también es alta en grasas saturadas y colesterol. Una dieta de carne se asocia con un riesgo mayor de diabetes, presión arterial alta y enfermedades del corazón.

10. Granos. Aunque son sumamente nutritivos y su consumo regular es necesario para el organismo tenga los elementos necesarios para su buen funcionamiento, también tienen la capacidad de producir grandes dosis de gases. El consumo desmedido de granos puede causar inflamación del abdomen y otro tipo de situaciones que resultan más embarazosas.

11. Azúcar. Sí es parte de lo dulce de la vida, pero la verdad es que los distintos alimentos que la contienen, y que ahora verás, son de los principales enemigos para el buen desempeño sexual; así que haz todo lo posible para evitarlos o consumirlos con límite. Goma de mascar. Sí, el chile puede inflamar el estómago y el azúcar que contiene favorece la generación de gases, así que más vale que no se te ocurra recurrir a ellos antes de encontrarte con tu pareja.

Cocteles con azúcar. Si el consumo excesivo de bebidas alcohólicas causa estragos, ni imaginas lo que ocurre al mezclarlas con jugos azucarados: ¡te matan el deseo sexual de inmediato!

Helado. Quizá por eso es el postre preferido para sobrevivir a una decepción amorosa. Lo cierto es que tanto azúcar y endulzante artificial, causan fatiga, migraña y hasta depresión, tres cosas que no ayudan a tu vida sexual.

Redacción: Leo.bo

Fuente: Telemundo

17 Noviembre 2014

¿Quién no ha fingido alguna vez un orgasmo? Ya sea por problemas de tu pareja o algún impedimento tuyo, por estar cansada, aburrida o para no decepcionar a tu chico, lo cierto es que todas las mujeres fingieron o fingen orgasmos. ¡Apuesta por una vida sexual plena!  ¿Necesitas algunos consejos? Toma nota de estas ideas.

1. Los motivos emocionales. Las causas más habituales por las que las mujeres deciden fingir son: para no decepcionar o herir a su pareja, porque estaban cansadas o aburridas, porque les daba vergüenza tardar tanto en llegar al clímax y porqué se sentían presionadas por él y querían satisfacerlo.

2. Los motivos físicos. También existen inconvenientes físicos en la pareja que imposibilitan llegar al orgasmo: las principales son la frigidez y el dolor. Hay mujeres que pasan una vida fingiendo para que su pareja no las abandone por otra.

3. El verdadero problema. La cuestión central de este asunto es la comunicación. Debes hablar con tu chico e intentar entre los dos llevar su vida sexual a su máximo nivel, más allá de los inconvenientes que tengan.  

4. Descúbrete y deshazte de la vergüenza. Explícale a tu chico dónde te debe tocar y de qué manera. ¿Sabes cuáles son tus zonas erógenas, esos puntos en tu cuerpo que te hacen perder la cabeza? ¿Los conoce él? Libérate y vuelve realidad tus fantasías más osadas.

5. El juego previo. Dale más tiempo a los juegos previos: como su nombre indica, ¡jueguen! Prueben con masajes eróticos, disfraces, vibradores, plumas, películas… Facilitará tu  relajación y la entrega emocional.

6. El sexo. Averigua cuál es la forma más eficiente para llegar al orgasmo: por coito vaginal, estimulación focalizada de clítoris, sexo anal… No temas en experimentar. Pídele que juntos exploren tu cuerpo hasta lo más profundo.  Déjate llevar por una experiencia única abandonándote en el placer.

7. Piensa en él. Muchas mujeres fingen precisamente para no lastimar a su pareja o para no generarle más presión. Pero montar una mentira sobre lo que debería ser el momento de mayor intimidad y amor entre los dos es mucho más dañino y peligroso. Si tú disfrutas, realmente el sexo será más intenso y él también lo disfrutará más.

8. La solución es más sencilla de lo que crees. El verdadero problema, cuando no hay en juego impedimentos físicos, es fácilmente solucionable. En el sexo nada es definitivo y siempre se está atravesando una etapa determinada. Ten en cuenta que lo que les sucede es temporario y que para superarlo deben, juntos, conversarlo y probar cada semana con algo nuevo hasta encontrar aquello que los estimule hasta la locura.

Redacción: Leo.bo

Fuente: Telemundo

17 Noviembre 2014

 “Amor, ¿estoy gorda?”…. la pregunta que ningún hombre quiere escuchar. Responder sí, puede ser el camino más seguro hacia la abstinencia sexual (involuntaria, claro), pues estar pasada de carnes, aunque sea un poco, lleva inmediatamente a las mujeres a sentirse “feas y poco deseables”. Aunque a muchos hombres les gusten las mujeres rollizas y disfrutan de la voluptuosidad de sus parejas, la gordura pesa en la cama, al menos en la mente femenina.

En un Congreso de Educación y Terapia Sexual realizado en La Habana se reveló que las mujeres que se consideran pasadas de kilos, evitan el sexo. “Ser gorda me genera vergüenza, no quiero que me miren y menos que me toquen. El sexo se convierte en una tortura pensando en que mi pareja o el hombre con el que estoy no se sienta bien conmigo”, explica María, 28 años. Un caso muy común entre el género femenino.

Y qué decir del tamaño de los senos. Se quedó en el inconsciente popular que aquellas de tallas grandes son mejores amantes. Pero ni todos los hombres responden a los mismos parámetros y estímulos ni todas las mujeres son iguales. Un estudio realizado por el Centro Médico de Wexner de la Universidad Estatal de Ohio (EE.UU.) afirma que las mujeres que se sometieron a cirugías de reducción de mamas dijeron sentirse mejor a nivel físico y psicológico. Sin embargo, el mayor porcentaje de mujeres dicen que elevan su autoestima cuando aumentan su talla.

“El tamaño de los senos no tiene nada que ver con el disfrute sexual, talla 36, 32 o la que sea siente de la misma manera, pues todas tienen las mismas terminaciones nerviosas. Es una cuestión puramente cultural”, explica el sexólogo Javier Sánchez, quien agrega: “Es una cuestión histórica y cultural que viene de hace muchos años”. Las Venus de grandes pechos y anchas caderas eran consideradas las únicas capaces de criar una gran descendencia. Pero luego las cosas cambiaron y el exceso de peso se convirtió en un símbolo de holgazanería. Los espartanos obligaban al ejercicio a quienes comenzaban a engordar. Los celtas medían sus cinturas dos veces al año con un cinturón especial y quien no pudiera usarlo, era multado.

Tampoco el tamaño de la vagina importa, aunque muchas mujeres sientan que sus dimensiones no son las adecuadas. “La vagina es un conducto músculo membranoso de unos 12 centímetros de longitud y 3 de ancho. Normalmente está plegado, apoyando la cara anterior sobre la posterior, lo que origina un orificio virtual que se abre y distiende durante el coito”, dice el sexólogo Walter Ghedin. Y agrega, “las diferencias de tamaño tienen que ver con la capacidad de distensión y la longitud y para muchos podría repercutir en el sexo, pero con humor e ironía, Ghedin aclaró: “La vagina es capaz de adaptarse al tamaño de él. En definitiva, lo abraza. Por lo tanto, se podría decir que no existen vaginas grandes o pequeñas, existen vaginas complacientes”.

Ellos inseguros

Los hombres, por su parte, cargan con una pesada carga cultural: el tamaño de su pene. Desde sus años juveniles ponen su rendimiento, fuerza, vigor sexual, capacidad y capacidades de conquista en el tamaño de su órgano sexual. “El macho siente amor por su pene, es un objeto de alta valoración narcisista, desde chicos lo están comparando con los de sus congéneres”, explicó en el periódico Clarín, el doctor Walter Ghedin, médico psiquiatra y sexólogo.

De hecho existe el Síndrome del pene pequeño, en el que el hombre sufre al pensar lo poco que podrá hacer con él si no tiene el tamaño “justo”. Un estudio reciente realizado por especialistas italianos demostró que cada vez son más los hombres que acuden a un médico por problemas de pene pequeño, pero que más del 80% de esas consultas no tenían ninguna razón real.

Explican especialistas que el tamaño medio del pene en erección es de aproximadamente 15 centímetros de largo. “Es importante la correcta medida del pene en erección: se toma desde la base del pene sobre el púbis hasta el meato uretral, la punta del pene”, explica Daniel Sánchez, urólogo. Sexólogos y mujeres lo han dicho con vehemencia: “El tamaño no importa, es más una cuestión de habilidad”, pero ellos no logran librarse del peso cultural y hoy siguen llegando cada vez personas más jóvenes a la consulta con el especialista. Los resultados, los relajan, pero esa batalla contra el metro será eterna.

La conclusión de los expertos es: no hay un modelo erótico: la única fórmula posible es dar y recibir placer, más allá de los centímetros y los kilos.

EL TAMAÑO EN CIFRAS

Los urólogos británicos Kevan Wylie e Ian Eardley realizaron una investigación sobre el tamaño y estos fueron los resultados

85 %  de las mujeres dijeron estar satisfechas con el tamaño del pene de su pareja.

55% de los hombres se sienten tranquilos con sus dimensiones.

45% de ellos desea tener un miembro más grande

¿Grande o pequeño?

Según estadísticas mundiales así se clasifican, en estado de erección

PEQUEÑO: 14 cm. o menos 28,3% de los varones

NORMAL: 15 – 17 cm 50,3% de los varones

GRANDE: 18 – 20 cm 15,2% de los varones

ENORME: más de 20 cm 6,2% de los varones

Redacción: Leo.bo

Fuente: El Espectador

Últimas Noticias

Prev Next

Los tres nuevos ministros de Áñez

Los tres nuevos ministros de Áñez

La presidenta transitoria Jeanine Áñez presentó tres cambios en sus ministros. Educación, Comunicación y Desarrollo...

EEUU intenta desarrollar vacuna contra m…

EEUU intenta desarrollar vacuna contra mortal coronavirus chino

Un vendedor y su hijo empacan cajas de máscaras protectoras para la venta debido a...

Arce llega a Bolivia e inmediatamente es…

Arce llega a Bolivia e inmediatamente es notificado para declarar en el caso Fondo Indígena

El candidato a la Presidencia del Movimiento Al Socialismo (MAS), Luis Arce Catacora, llegó hoy...