Santa Cruz de la Sierra
25 Septiembre 2014

Ellos no necesitan tanto preludio: son más visuales y directos y es más “fácil” seducirlos (al menos, eso asegura un mapamundi sexual). Justamente por eso, subestimamos lo que podemos lograr con nuestras palabras dichas al oído y entre sábanas: no sólo a nosotras nos gusta escuchar halagos o cuán buenas somos al hacer algo. Algunas ideas para estimular a tu pareja y conquistarlo con tu boca.  

* “Te espero en la cama.”

Él salió tarde del trabajo y te llama para ver si compra algo en el súper. Vos estás en casa y, en lugar de pasarle una lista interminable, le decís que no se desvíe y llegue pronto. Sin dudas, lo tendrás pensando hasta que golpee a tu puerta.

* “¿Estás listo para una noche movidita? ¡Yo sí!”

Preparalo para el encuentro nocturno. Podés mandarle un mensaje de texto o un mail y agregar alguna de tus fantasías.

* “Me volvés loca.”

Esta frase es “multiuso”, porque resulta infalible antes, durante o después de tener relaciones y aumenta su autoestima y sus seguridades.

* “¡Qué hermoso estás hoy!”

¿Se puso la camisa nueva? ¿Se cortó el pelo? ¿Usa un perfume delicioso? ¿Se afeitó y su rostro se siente bien suave? Sé bien detallista y dedicale un halago... ¿A quién no le gusta eso?

* “Me encanta cuando me hacés...”

Decile qué te gusta que te haga. Sacá la vergüenza de la cama y describile con palabras y la mayor cantidad de detalles que puedas lo que te hace sentir placer. No lo incomodará, sino que lo desafiará a probar todo.

* “No puedo dejar de pensar en la otra noche. ¿Repetimos?”

Puede funcionar para encender la llama de una situación romántica, o también para proponer algún juego sexual que probaron y resultó muy bien. Siempre que compartas tus fantasías irás por buen camino.

* “Si... ¡Seguí así!”

Orientarlo y decirle qué te gusta es fundamental para que vos disfrutes y vivas un encuentro sexual cada vez más pleno. Y para él se convertirá en un mapa de tu cuerpo, que aprenderá a recorrer mejor y de la forma que te gusta, sin tanta incertidumbre.

* “¡Más fuerte!”

En el mejor momento, podés gritar esa frase. Sin dudas, lo estimularás aun más.

* “Te amo.”

No todo se trata de la previa... ¿Qué palabras pueden resultar mejor que éstas cuando hay amor? Sin distinción de géneros, estas cinco letras resumen miles de sensaciones y siempre es hermoso compartirlas.

Redacción: Leo.bo               

Fuente: Clarin.com

23 Septiembre 2014

En muchas ocasiones, y especialmente cuando las cosas no salen bien, nos preguntamos qué podemos modificar para disfrutar más de las relaciones sexuales. La respuesta es simple: hay que tener muy en cuenta a los juegos previos.

El momento de los besos y las caricias es el más importante. La forma en que se desarrolla garantiza poder disfrutar del resto de la relación sexual. Por eso, debemos tener en cuenta el tiempo y la calidad de estímulo.

El tiempo de estímulo

Cuando nos excitamos, se manifiesta en nuestro cuerpo con una vasodilatación genital que permite en los hombres la erección y en las mujeres la lubricación. Ellas necesitan tres veces más volumen de sangre para generar la congestión vascular genital adecuada y esto les requiere el triple de tiempo que a los hombres para estar preparadas.

El tiempo que necesita una mujer para estar bien excitada es de 25 minutos de juegos sexuales previos. Si se hace antes esto lleva a que aparezcan la sequedad vaginal, las molestias y el dolor, así como la dificultad o directamente la imposibilidad de alcanzar el orgasmo.

En muchas ocasiones tanto hombres como mujeres enfrentan una relación sexual con temores, especialmente a fracasar y a no satisfacer a la pareja. Los hombres le tienen miedo a no tener una erección o a eyacular precozmente; las mujeres, a no alcanzar el orgasmo. Todo esto lleva que se inicie la relación sexual con mucha ansiedad, que dura aproximadamente entre 15 y 20 minutos.

Si nos besamos, nos acariciamos, y en 5 o 10 minutos estaremos con toda esta ansiedad. Eso es causa suficiente de pérdidas de erección, imposibilidad de controlar la eyaculación, sequedad vaginal y dificultades para tener un orgasmo.

Debemos besarnos y acariciarnos el tiempo suficiente para que esta ansiedad desaparezca y podamos excitarnos adecuadamente, sin sufrir ningún problema. Para ello necesitamos más tiempo de lo que dura esta ansiedad, es decir, 25 minutos de juegos sexuales previos.

Cuando se habla de “calidad de estímulo” se hace referencia a que debemos ser besados, acariciados y tocados donde más nos agrade, de la forma que más nos agrade y con la intensidad que más nos agrade, especialmente las mujeres. Darse tiempo para estimularse y disfrutar de estimular a la pareja es la clave para alcanzar el placer sexual.

Redacción: Leo.bo               

Fuente: La Prensa

22 Septiembre 2014

La adicción sexual, también llamada dependencia sexual, hipersexualidad, ninfomanía (en mujeres), satiriasis (en varones), comportamiento sexual compulsivo o compulsividad sexual, se refiere al fenómeno en el que los individuos son incapaces de controlar su comportamiento sexual.

Esta necesidad de sexo anormalmente intensa y que afecta a cualquier aspecto de la vida diaria del que lo sufre (relaciones, trabajo...) viene precedida por autoestimulación o masturbación compulsiva, múltiples parejas sexuales en una noche, así como varias parejas sexuales a la vez, uso persistente de la pornografía, cibersexo, prostitución, exhibicionismo, voyeurismo, acoso sexual...

Pero, ¿qué lo provoca? Ningún experto puede ponerse de acuerdo sobre por qué algunas personas se vuelven adictas al sexo pero, cada vez más, apoyan la teoría de que la adicción al sexo puede estar relacionada con una anormalidad bioquímica o ciertos cambios químicos en el cerebro. Al igual que existe un mecanismo de supervivencia y recompensa en nuestro cerebro respecto a la comida o las drogas, puede existir una vía común respecto al interés por el sexo.

Algunos estudios han apuntado a que las lesiones en la corteza prefrontal medial del cerebro dan lugar a comportamiento sexual compulsivo. De la misma forma, personas provenientes de familias disfuncionales o víctimas de abusos son los individuos más proclives a caer en este trastorno de carácter sexual.

Redacción: Leo.bo               

Fuente: Tvnws

22 Septiembre 2014

Estarás de acuerdo con nosotros que nadie debe morir sin haber conocido de todo en esta vida.

1. Sexo en algún lugar público.

Qué tal una playa, un centro comercial, un restaurante... o el elevador (que es una de las fantasías más frecuentes)… Imaginas la adrenalina que causa pensar que te cachen in fragantti.

2. Un trío.

¿Alguna vez has pensado en esta posibilidad? Seguramente será una experiencia inolvidable, pero no te podemos asegurar que sea grata... como bien dicen, cada cabeza es un mundo.

3. Sexo con una celebridad.

Sabemos que esto es un poco complicado, pero te la pondremos fácil... el más popular de tu escuela, alguien que te alborota la hormona, o ése que consideras tu amor platónico cuenta como 'celebridad'.

4. Con alguien mayor que tú y con alguien menor que tú.

Lo único que queremos aclarar es... en el segundo caso recuerda que, siempre y cuando sea legal, ¡debe tener más de 18!

5. Sexo húmedo.

Bajo la lluvia, bajo la regadera o en alguna tinita o alberca.

6. Proponerle abiertamente a alguien (conocido o desconocido) que estén juntos en la intimidad.

No es nada más que sexo casual.  

7. Sexo en un lugar donde haga mucho frío.

La experiencia te dejará congelado.

8. Noche de cine e imitación

Ver una película para adultos e imitar todo, o casi todo, lo que hacen en ella.

9. Sexo sin besos.

¿Podrás resistirte a darle unos 'pikos' a esa personita especia, en ese momento especial?

10. Experimentar las tendencias sexuales que están de moda, como el bondage.

Redacción: Leo.bo               

Fuente: Aztecatrends  

19 Septiembre 2014

La eyaculación precoz es uno de los trastornos sexuales más comunes en los hombres, que tiene su razón de ser en problemas emocionales o físicos, pero sin duda es uno de los más complicados para los varones que están a acostumbrados a llevar la carga mayor en la relación sexual.

Un eyaculador precoz que no se trata o bien, que no busca alternativas para satisfacer a su pareja, puede terminar incluso con el amor más grande o el deseo más arrebatador, tal como lo señala el sitio sexlecciones.com

Por lo cual es importante que tome cartas en el asunto y pueda comenzar a reactivar su vida sexual.  Estos ejercicios se pueden hacer en la comodidad del hogar o intentarse, previo comunicarlo a su pareja, mientras tienen relaciones sexuales, así lo menciona el sitio ehowenespanol.com

Es importante mencionar que siempre lo más recomendable es acudir con un especialista, quien con sus conocimientos y experiencia puede orientarte y dejar este problema atrás.

Para que conozcas estás técnicas…

1:Relájate. Sí, el miedo y el estrés hacen que eyacules con mayor rapidez. Lo primero que tienes que hacer es estar concentrado en la relajación de tu mente. Puedes practicar deportes o incluso yoga o meditación para que te sientas mejor.

2: Matemáticas. Sí, para tener tu mente en otra cosa, piensa en problemas matemáticos, tareas que te falten por hacer, libros que quieras leer, el hecho de estar pensando en otras situaciones, hará que eyacules no tan rápido.

3: Ejercicios. Así como existen los ejercicios de Kegel para las mujeres, los hombres también pueden realizarlos para ejercitar los músculos de la pelvis. Cuando estés orinando corta el flujo unos segundos y sigue, así en varias ocasiones. Te ayudará a controlar.

4: Productos externos. También existen geles retardantes para prolongar la erección. Funcionan a través de un efecto frío que hace insensible el pene, por lo cual, la eyaculación tarda más tiempo en llegar.

5: La región anal. Un tip es contraer la región anal, un ejercicio que no es nada complicado y lo puedes realizar en cualquier lado. El chiste de ellos es hacerlo constantemente para que tu cuerpo se acostumbre a ello.

6: Presión en el punto Hui Yin. Es una buena idea cuando se trata de retardar la eyaculación, es el punto que está entre el ano y los testículos, apriétalo justo cuando estés a punto de eyacular. Al principio se irá la erección, luego esto cambiará.

7: Cambiar el ritmo. Cuando tengas relaciones sexuales es buena idea cambiar el ritmo en la experiencia, cambia de movimientos, por ejemplo, hazlo más despacio o en movimientos circulares cuando sientas que vas a terminar. Llévate tu tiempo.

8:Mastúrbate. Es una de las técnicas más recomendadas para controlar la eyaculación precoz. Esto significa que lo puedes practicar en pareja, cuando estés a punto de terminar, deja de estimularlo entre 30 segundos y un minuto, vuelve a hacerlo y así en varias ocasiones.

9: Jugueteo previo. Es uno de los consentidos de las mujeres y una gran respuesta para la eyaculación precoz. Durante la relación sexual sólo tienes la opción de satisfacer a la chica con la penetración, en el juego previo puedes masturbarla o acariciarla hasta el orgasmo.

10: El condón. Puede ser una de las soluciones, pues hará que al no tener contacto directo en la zona íntima, el placer llegue más tarde. Es recomendable que uses uno que disminuya la sensibilidad en el pene.

Redacción: Leo.bo               

Fuente: Tvnws

 

 

17 Septiembre 2014

1) Sentirse un “súper macho”

Aunque las cosas están cambiando, hay un mito que permanece en nuestra sociedad: “saber sobre sexo es una característica de la masculinidad”. Sin dudas, se trata de una falsa creencia. “En general, los hombres suelen saber bastante menos que las mujeres sobre sexo, o lo toman con menos seriedad. Justamente, muchos de sus problemas se dan por falta de información”, asegura el doctor Fabián Gómez, médico urólogo y asesor Científico del Boston Medical Group para Argentina.

2) Saltear los juegos previos

“Muchas mujeres sienten que los juegos sexuales previos no duran lo suficiente, lo cual les impide desarrollar con totalidad su capacidad orgásmica”, señala el doctor Juan Carlos Kusnetzoff, médico psiquiatra y sexólogo, en la “Guía ilustrada del orgasmo femenino” de Fernanda Cohen. “Para los juegos previos es fundamental hacer hincapié en el sentido del tacto. Incluye, necesariamente, besos, caricias y abrazos; del hombre hacia la mujer y viceversa. Debe ponerse en práctica un procedimiento importante: luego de las caricias y los besos, hay que explorar la extensión de la piel de todo el cuerpo”, detalla.

3) Insistir aunque no tengamos ganas

“Pensar que los hombres están siempre listos para el encuentro o que las mujeres son 'vuelteras' antes de decidirse son creencias erróneas que se generalizan como verdades. Sin embargo, muchas mujeres hacen un esfuerzo para tener una relación. Se sienten obligadas y no saben decir que no. No nos estamos refiriendo a un problema en el deseo, es decir, una disfunción. Son mujeres que pasan períodos breves -la mayoría de las veces, algunos días- sin el deseo de otros momentos, entregándose al otro sin comunicar su falta de ganas”, describe el doctor Walter Ghedin, médico psiquiatra y sexólogo. ¿Qué hacer en estos casos?

4) Olvidarse del clítoris

Pocos varones lo tienen en cuenta, pero el clítoris es el órgano sexual femenino por excelencia. “Al Punto G yo lo veo como un plan B. El plan principal tiene que ser siempre la estimulación del clítoris. Ese es el centro del placer físicamente hablando. No le genera placer a algunas mujeres, sino que a todas, TODAS”, alerta la sexóloga Alessandra Rampolla. “Podemos tener orgasmos a través del clítoris y también muchas veces tenemos posibilidad de tener orgasmos a través de otras vías, de estimulaciones indirectas. El Punto G es una estimulación indirecta del clítoris”, detalla.

5) Obsesionarse con su pene

¿El tamaño es lo que importa? “Esta es una creencia absolutamente infundada, por varias razones. En cuanto a la anatomía, las principales responsables del placer sexual femenino durante el coito son las terminales nerviosas que se ubican en la entrada de la vagina, alrededor de los primeros cuatro centímetros de su extensión. Por lo tanto, la longitud del pene sería, en principio, irrelevante a la hora de lograrlo”, nos respondió en una nota el doctor Fabián Gómez.

6) Pensar que están en una película porno

“¿Qué lleva al varón a pensar que una película 'triple X' puede darle información verídica, cuando, aunque el contacto físico entre los actores sea real, se sabe que las situaciones son ficcionales y el tiempo no es tiempo real? Este género puede servir para estimular la imaginación, pero la 'información' que brinda sobre la vida sexual debería ser ubicada del lado de la ficción”, opina el doctor Fabián Gómez.

7) Concentrarse en "esas" partes del cuerpo

La vagina, los pezones, la zona anal... Todo bien, pero con eso no alcanza. “A diferencia del hombre que en este sentido es más genitalizado, todo el cuerpo femenino es una zona erógena. Muy pocos varones lo perciben y, por eso, es clásico que la mayoría comience el acto sexual directamente con la penetración o, en el mejor de los casos, tocando los genitales de la mujer sin preámbulos. Y eso es, justamente, lo que inhibe o disgusta a las mujeres”, alerta el doctor Juan Carlos Kusnetzoff y facilita una guía de las zonas a recorrer.

8) Practicar sexo anal “a lo bruto”

“Si el sexo genital tuvo que liberarse de la carga de la procreación para encontrar lugar en el placer por el placer mismo, el sexo anal está luchando por el suyo, sin prejuicios ni censuras. Y bien que vale la pena”, lanza el doctor Walter Ghedin, médico psiquiatra y sexólogo. Eso sí: antes de practicarlo, hay varios cuidados que los hombres deberían tener para que la mujer sienta placer, y no dolor. Mirá sus recomendaciones.

9) Movernos la cabeza

Ellos quieren que practiquemos sexo oral y, entonces, ¿qué hacen? Llevan su mano detrás de nuestra cabeza y la acercan a su pene. ¡No, no y no! Por lo general detestamos esa actitud, es hora que lo sepan. Y eso no es todo: si bien el 58% de las mujeres le hace sexo oral a su pareja, solo la mitad de ellas lo encuentra placentero. El resto se abstiene, lo niega o siente verdadera aversión por esta práctica. ¿Cómo volverlo más agradable? Lo responde una sexóloga.

10) “¿Y... llegaste?”

Insistir para que la pareja tenga un orgasmo es otro error frecuente. Nunca te olvides de esto: una relación sexual no fracasa porque el hombre y/o la mujer no lleguen al clímax. Lo importante es disfrutar del camino, no solo del final.

Redacción: Leo.bo               

Fuente: Clarin.com

15 Septiembre 2014

La frustración sexual es, en un gran porcentaje de los casos, el resultado de que se cree que el sexo tiene como meta el orgasmo y punto!. Pero eso no es suficiente para saciar las expectativas de la gran mayoría de las personas. El sexo debe ser visto como un disfrute total y desenfrenado de todo el camino que nos lleva a ese clímax orgásmico y por lo tanto, debemos prestar más atención al camino que a la meta. Por eso ¡hoy vamos a darle fuerte al juego sexual! Y para ello, les he preparado una serie de tips para que puedan enaltecer su experiencia sexual:

1. Recuerda que tu órgano sexual más importante es tu cerebro: el famoso “cerebrito” tiene un lugar protagónico. Comienza a pensar en el sexo con anticipación, y si puedes, comparte tus pensamientos al respecto breve y gráficamente con tu pareja. Una llamadita rápida durante el día no debe interrumpir grandemente su día de trabajo, pero sí puede proveer un poderoso estímulo erótico.

2. Tómalo con suavidad: comienza besando y acariciando el cuerpo de tu pareja, pero no sus genitales ni sus zonas más erógenas. Puedes, por ejemplo, besar la yema de sus dedos o sus pies, sus orejas, axilas, abdomen… y poco a poco ir acercándote a su pecho o sus testículos/vagina.

3. Asegura el orgasmo, manual u oralmente: muchas mujeres no logran tener orgasmos durante la penetración vaginal. Muchas de las chicas que disfrutan de los orgasmos múltiples tienen más probabilidades de tener un segundo o tercer orgasmo durante la penetración si ya han tenido uno o dos anteriormente. Así que no sean tímidas y tóquense. Y a los chicos, les aconsejo que aprendan de ellas! Observa mientras tu pareja se masturba (algo de por sí, super excitante); y luego utiliza el mismo tipo de caricia y la misma presión y velocidad que ella usa mientras se masturba.

4. Presta atención a sus zonas erógenas: muchas mujeres cometen el error de dirigirse directamente hacia el pene de su compañero. Sin embargo, la gran mayoría de los hombres son muy sensibles en otras partes de sus cuerpos, como las tetillas, el escroto, y el perineo. Si tu hombre no tolera que estimules su pene directamente sin querer penetrarte, asegúrate de invertir más tiempo en estas otras áreas de su cuerpo.

5. Experimenta con caricias variadas: recorre el cuerpo de tu pareja suave y delicadamente con la puntita de tus dedos, de manera que le ocasiones escalofríos. De igual manera, puedes experimentar con caricias mucho más agresivas, incluso usando tus uñas para raspar su piel y provocar otro tipo de sensaciones. Tómalo poco a poco y ve midiendo su tolerancia y respuesta a estas caricias más agresivas. Si lo disfruta y te pide más, síguelo/a por ahí e incluye nalgadas y todo lo que se te ocurra.

6. Experimenta con distintos ritmos: excita a tu pareja y luego retírate. Tiéntalo/a. Haciendo esto, aumentas también tu propio nivel de excitación. Él/ella, por su parte, quedará rendido/a a tus pies. No sabrá cuándo vas a continuar acariciándolo/a o cuándo vas a cambiar el patrón o parar del todo. Su excitación se ve incrementado por la anticipación que le provee este tipo de juego.

Redacción: Leo.bo               

Fuente: El Farandi

12 Septiembre 2014

El período de recuperación tras un orgasmo hasta la siguiente excitación es conocido en sexología como período refractario y no es secreto que a muchos hombres les gustaría  conocer las claves para lograr una mayor resistencia sexual.

Tras un primer orgasmo, el cuerpo experimenta un estado de cansancio y lo normal es que los hombres deban esperar largos períodos antes de la siguiente erección, puede ser frustrante para ambas partes según las expectativas que tenían para el encuentro, sin embargo, se puede disminuir o hasta eliminar el período refractario siguiendo unas pequeñas pautas:

Estar descansado y bien alimentado, esto quiere decir en equilibrio y no sobrealimentado ni con hambre

Es una técnica que requiere práctica y voluntad, recuerda que casi todo está en la mente, creer que es posible y practicar es el camino para lograrlo.

Disminuir este tiempo de recuperación o terminar con él depende definitivamente de controlar los impulsos. Si eso se logra, en teoría, un hombre podría tener más de uno o varios orgasmos. Para conseguirlo, hay que practicar y aprender técnicas que ayuden y eso casi siempre nos remite a las experiencias que cuenta el sexo tántrico, que sostiene que no sólo se disfruta más el sexo sin eyacular, sino que se vive más y con mejor salud.

Aumentar o prolongar el placer desde la excitación sexual requiere aprender a detener la eyaculación en el momento del orgasmo.

El período refractario lo produce la eyaculación y no el orgasmo, según lo indican hasta ahora las investigaciones.

En las mujeres los orgasmos múltiples son posibles gracias a que su fisiología es diferente y tarda mucho más en perder la excitación. Aún después del orgasmo, una mujer puede mantenerla y desde allí subir nuevamente los niveles de placer sexual varias veces en rápida sucesión.

Redacción: Leo.bo               

Fuente: Emol

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